La Comensala

Tiramisú

La cosa en Tiramisú funciona como reloj, con los garzones atentos y las caras de los comensales felices.

  • Pilar Hurtado

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Hace tiempo que no visitaba esta pizzería, que ha ido creciendo de a poco, alcanzando buena parte de la manzana. Ese crecimiento, sin embargo, ha sido armónico, y el lugar no ha perdido su calidez y la sensación acogedora. En su ambiente mandan el piso de madera rústica, el techo rojo, los ventanales que dan a la calle Isidora Goyenechea y los murales que recuerdan la cultura romana. Sobre las mesas, manteles a cuadros rojo y blanco combinan con las camisas rojas de los mozos. Hay música y mucho ruido; es animado Tiramisú, y había cola para entrar ese lunes a la hora de almuerzo.

En la puerta nos dijeron que la espera era de 10 minutos, y así fue. Ya ubicados en la mesa que nos asignaron, el mozo nos pasó las cartas. Estas ofrecen amplia variedad de pizzas, antipasto, ensaladas, tablas, postres. Como moríamos de hambre, pedimos bruschetta de melanzane mientras elegíamos el resto. Son tres grandes tostadas con berenjena grillada y tomate en cubitos, bien ricas. Las opciones que pedimos fueron una ensalada, una pizza y una tabla. Me llamó la atención positivamente que todas las aceitunas servidas (junto a las bruschetas, la ensalada y la burrata) vinieran sin cuesco. La ensalada Greca traía queso de cabra, hojas verdes, zanahoria, aceitunas, palmitos, pimentón rojo y venía sin aliñar. Aunque esto sea práctico para algunos, me parece que un jarrito aparte con una propuesta de aliño suma y no es un gran esfuerzo para el local. Les dije a mis amigas que si no conocían la burrata deberían probarla, y la segunda opción fue por ello la burrata oliva, con pulpeta de burrata italiana, paté de aceitunas amargas, albahaca y pan de campo, donde este queso fresco hecho de mozzarella y crema está buenísimo y a mis amigas les encantó. La pizza elegida fue la de rúcula, mozzarella de búfala y trocitos de roquefort, de masa esponjosa por encima y fina y crocante por abajo, liviana e ideal para comer con la mano, con la cantidad justa de ingredientes de calidad. La cosa en Tiramisú funciona como reloj, con los garzones atentos y las caras de los comensales felices. Como postre compartimos una buena crème brûlée con salsa de frutos del bosque. Salimos felices y comprobé que en este local la relación precio calidad -considerando que pedimos productos importados como la burrata y con denominación de origen, como la mozzarella de búfala- sigue siendo excelente. Consumo: todo lo descrito + 3 botellas de agua mineral $43.050.

NOTA: 6.6 / Isidora Goyenechea 3141, Las Condes. Teléfono 25194900