Belleza

Los beneficios de la cosmética estéril

En un envase tradicional de crema las probabilidades de oxidación y contaminación del producto son altas. La cosmética estéril, en cambio, es un sistema de envasado por presión que garantiza que tanto el primero como el último día que se abra un tubo la calidad de la fórmula en cuestión permanecerá intacta.

  • Verónica Marinao desde Avène, Francia

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Fotos: gentileza de Avène

Cuando los operarios de la marca Avène cumplen tareas normales usan una vestimenta similar a la de un(a) enfermero(a). En cambio, si les corresponde trabajar en la automatización de los productos que llevan el sello de cosmética estéril, sus trajes son muy parecidos a los de un(a) astronauta. Y no solo es el look tipo película 2001, Odisea del Espacio lo diferenciador. Para ingresar a estas salas los empleados necesitan transitar previamente por otros sitios en los que son sometidos a una estricta esterilización.

“Para poder ponerse ese ‘mono’ (el traje de estilo espacial) los trabajadores pasarán por tres zonas específicas antes. Este proceso de preparación durará unos 20 minutos. Después de eso llegarán al espacio estéril y podrán trabajar durante tres horas y media sin interrupción. Luego se intercambiarán por otros empleados que vivirán el mismo proceso. De acuerdo con la legislación francesa no se puede permanecer más de 4 horas seguidas en una zona estéril, explica Ricardo Escudero, encargado de relaciones públicas de Avène.

Las salas estériles a las que ingresan son controladas gracias a un sistema de cajas de Petri; durante las 24 horas del día se hacen con ellas pruebas de atmósfera para verificar que no hay contaminación bacteriana”.

¿Qué es la cosmética estéril?

Si bien otras marcas del grupo Pierre Fabre usan esta patentada tecnología, lo cierto es que la idea nació en los laboratorios de Avène, la empresa del mismo conglomerado que usa en todos sus productos agua termal. La baja mineralidad y la microflora especial de esa agua son ideales para tratar problemas dermatológicos. Pero diversos estudios arrojaron que esa microflora es muy sensible y que muere fácilmente cuando no está en su hábitat natural, así que había que idear un envase que impidiera la oxidación del producto.

Por otro lado, las pieles con afecciones dermatológicas generalmente no toleran los conservantes que suelen llevar las cremas. Era necesario lograr entonces, que sin preservantes y sus respectivas contraindicaciones, la calidad de la crema que se usa un día fuera la misma al reabrir el frasco varias semanas después.

Así nació la cosmética estéril, un sistema de envasado por presión que expulsa la dosis requerida, pero que no deja entrar oxígeno al tubo, por tanto este nunca se contamina.

Los proveedores de tubos envían a Avène los envases esterilizados en bolsas selladas y herméticas. No obstante, por razones obvias, el exterior de las bolsas no llega estéril, así que cuando se recibe el pedido los envoltorios se someten a un estricto procedimiento antibacteriano.

Las salas donde se envasan estos productos tienen un sistema de presión que garantiza que no habrá contaminación de aire. De todas formas, en Avène, tanto para los productos envasados tradicionalmente como los que se norman bajo las reglas de cosmética estéril, hay un estricto control de calidad que examina las condiciones y las fórmulas. Si por alguna razón el contenido mostrara una contaminación y/o alteración de la fórmula, se desechará toda la partida de este producto.

“Cuando no estamos en un ambiente estéril, todas la bacterias que están en el aire van a necesitar de una crema (para seguir existiendo); hay elementos grasos y agua en la crema, ahí se multiplicarán y proliferarán las bacterias. Si dejáramos un poco de crema sobre una mesa, por ejemplo, después de unos días veríamos que hay proliferación bacteriana dentro de ella, se volvería un poco negra. Además los preservantes funcionan muy bien para la conservación de una fórmula, pero no son buenos para la piel porque esos compuestos pueden dar lugar a irritaciones”, dice Alexandre Couttet, group manager Area Americas and UK Eau Thermale Avène.

Si la fórmula no tiene preservante, entonces es válido preguntarse si dura menos que una crema común y corriente. “No, todo lo contrario -explica Couttet-, con este sistema es como si nunca se abriera el frasco. Un pote normal, al abrirlo, generalmente dura 12 meses, pero como este frasco de cosmética estéril nunca está en contacto con el aire es como si nunca se hubiese abierto, es decir que perdura más”.