Moda

Los 12 años de 12-NA

En un antiguo galpón encaramado en el cerro Playa Ancha de Valparaíso, los argentinos Mercedes Martínez (38) y Mariano Breccia (45) instalaron hace dos años el centro de operaciones de su marca. Entre colmadas repisas con ropa de segunda mano, retazos de tela y originales prendas deconstruidas, el dúo creativo y pareja reflexiona sobre la evolución de este proyecto textil creado el 2004, que ha hecho del upcycling su fuente de aprendizaje y expresión.

  • María Paz Maldonado

Compartir vía email

Fotos  Alejandra González

Había que definir una cantidad limitada de prendas para bautizar su primera colección y pensaron en el 12. Era solo un número. Luego la palabra derivó en el sustantivo ‘ropa doceñada’, en el verbo ‘doceñar’ y en el sujeto los ‘doceña’ (Mechi y Mariano), y el número adquirió valor mucho más allá de lo cuantitativo. A sus 12 años recién cumplidos en agosto, 12-NA es sinónimo de diseño, arte, educación, upcycling, sustentabilidad y sobre todo creación.

“Partimos porque nos gustaba lo vintage. Por una cuestión puramente estética, sabiendo los beneficios ambientales que podía traer el reciclaje, pero sin conocer el problema real, cifras absurdas de contaminación de las que sí estamos conscientes ahora”, recuerda Mariano, quien aprendió de los elevados índices de desechos que genera la industria de primera fuente, mientras trabajaba como director de diseño para una marca chilena de retail al mismo tiempo que fundaba 12-NA.

Qué paradoja emprender con una marca de diseño sustentable y, por otro lado, dedicarte a comprar para el retail, ¿muy compleja esa dualidad?

Mariano: Fue heavy. Yo, Mariano, tenía a cargo 17 millones de prendas por año, es como vestir a todo Uruguay, ¡imagínate todos los Marianos que hay en el mundo! Y mi empresa no era de las más grandes. Fue tremendo, agotador, hasta el día de hoy no puedo entrar a un shopping, no puedo acceder al consumo, lo paso mal, incluso cuando vamos a la feria de El Belloto (Quilpué) a comprar ropa usada.

Fueron 7 años de muchos viajes, demasiados. Mariano comprando ropa alrededor del mundo y Mechi cruzando constantemente la cordillera, siempre con las maletas cargadas de ropa. “Vivíamos en Santiago, pero teníamos el taller en Padua y una tienda en Buenos Aires. Acá en Chile es donde está la mejor ropa de segunda mano, así que me la llevaba como mula hasta el taller en Argentina. No nos estaba yendo bien y fue agotador, pero no queríamos soltarla, sentíamos que había algo ahí”, cuenta Mechi.

Tenían razón. Gracias a ese showroom en Palermo fueron invitados por el Gobierno argentino a participar en Tokio Rooms 2010, una feria internacional de diseño. Su incomprendida deconstrucción arty como vestidos hechos con dos camisas o pantalones aglobados llenos de parches calzó perfecto con la excentricidad japonesa y comenzaron a recibir pedidos para varias tiendas.

Menos moda, más activismo

Las pasarelas los aburren, por eso han rechazado invitaciones para participar en semanas de la moda en Nueva York, Vancouver, Buenos Aires y Santiago. Prefieren presentar su propuesta a su modo, a través de fashion shows que combinan diseño, música y danza. “A la semana de la moda de Vancouver nos invitan casi todos los años, y a la de Nueva York nos han invitado los últimos 3, pero no nos gusta, nos aburre un montón”, cuenta Mariano. “No vamos a menos que haya un contexto que nos interese, por ejemplo en febrero fuimos a una pasarela en homenaje a David Bowie y estuvo rebueno. Los fashion shows, en cambio, nos permiten crear, hacer lo que nos gusta y calza. No nos mueve ser diseñadores de pasarelas”, complementa Mechi.

En ese contexto los doceña han definido 5 aristas que forman este “pentágono creativo”, como lo describen. Ropa doceñada, prendas construidas a partir de piezas recicladas confeccionadas en su taller de Valparaíso; Arte, instalaciones artísticas, varias de ellas a gran escala, que han expuesto, por ejemplo, en la Plaza de Armas y en el Teatro Municipal de Santiago; Video, producciones audiovisuales de la marca y también para grupos musicales como Raff vs. Bitam y Onda Vaga; Educación, talleres y workshops artísticos que realizan alrededor del mundo, y Activismo, cómo expresan y comparten con la comunidad los valores de la marca.

¿Potencian más alguna en particular?

Mechi: Todas las áreas se complementan. El video acompaña la ropa, y cuando hacemos ropa queremos registrarlo (de hecho tienen registro de la construcción de prácticamente todas su prendas, más de 10.000, en su Flickr), entonces cada proyecto se toca mucho con los otros. Ahora capaz le estamos poniendo más energía al activismo. Estamos en una etapa de soltar mucho, queremos viajar para nutrirnos de nuevos estímulos y aprendizaje, y para moverte tienes que estar ligero. Por eso más que en vender ropa estamos enfocados en enseñar y aprender. Además tenemos dos hijos pequeños, Maika (6) y Aikra (3), así que tenemos que ir soltando si queremos movernos.

Todos a coser

Para celebrar su aniversario n° 12, Mechi y Mariano eligieron el poncho como la prenda ícono, y a través de ella y de la autoconstrucción representar los valores que los mueven. “El poncho que estamos haciendo es una fusión del poncho artesanal típico de diferentes regiones de Sudamérica combinado con una pieza que no tenga nada que ver. Es la unión de una prenda norteamericana, como puede ser una campera motoquera, por ejemplo, con algo más tradicional. La propuesta es bastante simple, más allá de la complejidad que cada uno le quiere dar en su construcción, y tiene un impacto visual”, cuenta Mechi, mientras descuelga diferentes modelos que juegan a ser ponchos y mantas.

La premisa es enseñar a construir un poncho, y a través de ese proceso demostrar que hacerse la ropa no es algo tan lejano ni imposible. “Todos en algún momento tuvimos la intención de diseñar, aunque sea poniéndole un parche a una chaqueta o cambiándole un bolsillo, y queremos demostrar que todos pueden, además hay costureras en todos lados, y esta también es una buena oportunidad para volver al oficio”, explica Mariano.

Y es buen momento para hacerlo, porque lo vintage y el oficio están de moda.

Mechi: Se puso muy de moda. En algún momento, cuando empezamos, la deconstrucción era muy vanguardista y ahora es lo más mainstream que hay. O sea, partimos vendiéndole prendas a la tienda japonesa donde compraba Lady Gaga y ahora recibimos trabajos para la Municipalidad de Santiago para decorar la Plaza de Armas, ese es el mejor ejemplo de cómo ha cambiado el escenario. El tema es que cuando te planteas algo como una moda, ¿qué haces cuando pasa de moda?

Mariano: Hoy por hoy está de moda la conciencia a la hora de consumir porque no queda otra, pero yo calculo que en un futuro muy cercano existirá tecnología que haga este re-proceso. Va a llegar un momento en que lo sustentable será el consumo digital, virtual, y cualquier manifestación estética física será poco sustentable. Por eso no hacemos ropa por moda, sino porque nos gusta, nos divierte, pero no nos quedamos en eso.

Nueva tienda


12-NA está ad portas de inaugurar su nueva tienda en Urriola 598 (Valparaíso), apertura que está programada para comienzos de octubre. Además venden online a través de su sitio www.12-na.com, donde comparten activamente todos los proyectos y novedades de la marca.