Moda

Colección Studio AW16 de H&M: Un homenaje a las raíces

En marzo, durante la última Semana de la Moda de París, H&M presentó su colección Studio AW16, que se pondrá a la venta en todo el mundo el próximo jueves. Revista Mujer fue uno de los invitados exclusivos a ese desfile que celebró la estética del folclor sueco, pero también la fuerza y la diversidad de las mujeres del mundo.

  • Paula Olmedo, desde París

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Fotos Gentileza H&M

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Ann-Sofie Johansson, asesora creativa de H&M.

Durante las semanas de la moda en el mundo se realizan centenares de desfiles y no todos son recordables. Las marcas y los diseñadores lo saben. Quienes cuentan con el presupuesto suficiente pueden hacer aparecer canchas de béisbol, playas, naves espaciales, restaurantes y hasta aeropuertos donde antes no había más que un amplio espacio vacío. Pero no todos pueden. Y no todos los que lo logran tienen el éxito que esperan.

La multinacional H&M escogió este ambiente supercompetitivo para mostrarle al mundo su más reciente colección, Studio, que se lanza dos veces por año y que, junto a su colaboración anual con un diseñador de renombre, son los eventos más significativos de la marca. En rigor, este desfile no forma parte de la semana de la moda parisina, pero estaba a la altura de los mejores shows presentados en el circuito oficial. Si la intención era sorprender, se diría que jugaron con las cartas ganadoras, porque inmediatamente después del show las redes sociales se llenaron de imágenes de este evento desde distintos ángulos.

El lugar escogido fue el histórico edificio de la Bolsa de Comercio de París. La pasarela, especialmente diseñada para este desfile, se basó en la imagen de un lago congelado con un árbol cubierto de hielo en el centro y en altura. Con el espacio en total oscuridad surgió un coro femenino que se ubicó rodeando parte del área del desfile, mientras los 600 invitados las miraban con cierta curiosidad, sin saber aún qué papel tenían en este espectáculo. Minutos más tarde sus voces y la música (producida especialmente por Nicolas Godin, del dúo de música electrónica Air) inundaron el edificio mientras las modelos empezaban su caminata, mucho más extensa de lo normal en una pasarela, porque prácticamente no dejaban un rincón sin recorrer. Gracias a este largo paseo era posible ver la riqueza de los textiles y los detalles de cada prenda. Que son muchos.

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Andreas Lowenstam, jefe de diseño de la división masculina de H&M.

La colección entremezcla el patrimonio y artesanía característicos de Suecia con un interés evidente en realzar la silueta femenina, destacando los hombros, la cintura y dejando ver la figura a través de transparencias. Y si bien puede que en estas latitudes no estemos familiarizados con la estética folclórica sueca, era fácil deducir que los coloridos bordados, aplicaciones metálicas y ricas texturas estaban inspirados en esa cultura. Sin embargo, también aparecieron accesorios como sombreros de gaucho y botas vaqueras que se acercan más bien a las raíces americanas. La sensación de sorpresa por estos guiños a otras latitudes se acentuaba con el casting de modelos. No es raro que en estos desfiles se cuente con nombres como Natasha Poly, Jourdan Dunn y Taylor Hill, que están dentro de las más cotizadas del mundo. Pero la vista no estaba tan puesta en ellas como en Amber Valletta (quien a los 42 participa solo en desfiles muy escogidos) y Pat Cleveland, actriz estadounidense de 66 años, quien asumió el rol de una mujer en actitud de buscar a alguien entre el público mientras caminaba luciendo sus looks. La variedad era evidente: jóvenes de ascendencia afro, otras muy rubias, unas muy altas y otras de estatura media. Incluso algunas que en otra pasarela habrían quedado fuera por tener bastantes kilos de más, acá tenían su lugar. Al día siguiente, cuando nos encontramos con Ann-Sofie Johansson, la asesora creativa de H&M y cabeza de los equipos de diseño, y le preguntamos por este surtido de aspectos y siluetas, dijo: “Queríamos mostrar la diversidad, porque eso es la marca. Es inclusiva. Y eso lo queríamos reflejar en la pasarela, porque las mujeres se ven de tantas distintas maneras en todo el mundo”.

En esta colección parecen convivir diferentes cápsulas. Están los terciopelos, las transparencias, los colores tierra, los azules, los bordados… ¿Fue planeado así? Es algo que me han dicho bastante desde ayer y puede que sí, ahora que lo veo parece que sí, pero no estábamos pensando en eso desde el principio. Es algo que aprecio ahora después de que hicimos el desfile, pero la verdad es que estuvimos centrados en rescatar la herencia sueca, intentando rescatar nuestras tradiciones, nuestro folclor.

Es folclor sueco pero también aparecen detalles que a primera vista se identifican con culturas como la china o la india en Oriente, o la argentina en Latinoamérica. Es que ¿sabes?, pienso que el folclor se parece bastante en todos lados. Nosotros nos inspiramos esta vez especialmente en el nuestro, pero creo que todo está en el ojo de quien observa, porque cada cual puede leer cosas tan diferentes en cada pieza, y eso es bueno también.

Al recordar el proceso creativo de esta colección, ¿cuándo fue el momento en que dijiste “Ok, vamos a inspirarnos en este tema”? No lo recuerdo realmente, pero sé que surgió de cosas que vemos a diario. Entre nosotros nunca hablamos de lo que significa para cada uno ser sueco, pero en algún momento pareció que lo indicado era escarbar en nuestras raíces. También en ese momento hablamos bastante de Ingrid Bergman, quien murió en 1982 y el año pasado se exhibió un documental acerca de ella. Era una mujer tan fuerte, bella e independiente… Eso también nos dio un punto de partida. ¡Y también Ingmar Bergman, ahora que lo pienso! (ríe) Sus películas nos añadieron sensaciones que también hablan de nuestra forma de ser. Así es que no tengo un solo momento, sino muchos. Cosas como esta simplemente suceden, son corazonadas, momentos que dar origen a algo más grande. Hay mucha intuición en estos procesos.

Vimos muchos detalles hechos a mano: cadenas finas, bordados, aplicaciones de mostacillas… ¿cómo logran que no se escape el presupuesto y que siga siendo ropa alcanzable? Tenemos un departamento de desarrollo de productos que es muy bueno en eso. Esta colección que efectivamente tiene muchos detalles y telas de excelente calidad de todas maneras debe ser asequible. Es más costosa que la normal, no podría ser de otra manera, pero siempre estamos atentos a que haya un equilibrio entre precio y calidad.

¿Cómo esperas que la gente perciba estas piezas? Esta colección gira en torno a la fuerza y belleza de la mujer y cómo expresamos ese poder a través de nuestro estilo. Me encanta el contraste que se produce entre una confección depurada y el dejo artesanal que se inspira en el patrimonio. Quiero que el público sienta que es alta moda, de muy buena calidad en los materiales y las terminaciones, es decir, una colección más elevada. Pero al mismo tiempo, deben percibirla como fácil de usar, cool, porque finalmente esa es la esencia de H&M.