Vida Sana

Souping, sopas detox

Si hace un par de años el hit de los regímenes detox fue el juicing (zumos de frutas y verduras), ahora es el turno del souping. Se trata de planes de alimentación basados en el consumo de sopas de verduras ricas en vitaminas y minerales, que como preparación exclusiva o complementaria prometen purificar el organismo (¡y de paso calentar el cuerpo!). En el extranjero ya hay varias empresas que comercializan planes de sopas detox, y seguramente a Chile no tardarán en llegar.

  • María Paz Maldonado

Compartir vía email

Foto Agencias

La actriz Gwyneth Paltrow fue quien puso el foco de atención en esta nueva tendencia cuando la compartió en Goop.com, su sitio web de estilo de vida saludable. Luego del comentado post ‘Soup cleansing – And why it’s so good’ (Limpieza con sopas – Y por qué es tan buena) se abrió el debate en torno a un plan de alimentación, que si se sigue responsablemente, trae enormes beneficios para el organismo. ¿La razón principal? Su rico aporte de vitaminas, calcio, fibra y proteínas.

“Las sopas de verduras contienen una alta cantidad de nutrientes (vitaminas y minerales) con un bajo aporte de calorías y grasas, siempre y cuando no les adicionemos mantequilla, aceite, crema ni queso. Además, por tratarse de líquidos calientes producen saciedad, por lo que comemos menos durante el tiempo de comida en que se las incluye, y por su alto contenido de agua favorecen la hidratación”, explica Rinat Ratner, nutricionista de Clínica Alemana.

Pero no basta cualquier sopa. La tendencia internacional sugiere que estas deben ser con vegetales frescos -de preferencia orgánicos-, sin lácteos y libres de gluten. Se pueden consumir frías o calientes, pero los especialistas coinciden en que a mayor temperatura, mayor será la sensación de saciedad.

Los planes de desintoxicación a punta de sopas que ofrecen empresas internacionales como Splendid Spoon (Splendidspoon.com), Soupelina (Soupelina.com) y Soupure (Soupure.com) van desde 1 hasta 3 días, con precios que fluctúan entre US$ 65 y US$ 200. “Nuestro programa de limpieza es una manera comprensiva de ayudar a tu cuerpo a purificarse al proveerle micro y macronutrientes activos y vivos, nutracéuticos y enzimas. Las sopas son por esencia una mezcla de alimentos ‘predigestiva’, que permiten al cuerpo enfocarse en sanar y fortalecerse”, describen en Soupure. Las sopas vienen embotelladas y se consumen en promedio 5 sopas diarias.

Algunos de los tentadores beneficios que promete el souping son pérdida de peso, aumento de la energía vital y disminución de la fatiga, mejora del ánimo, reducción de problemas gastrointestinales, limpieza de colon, combatir el estreñimiento, piel y cabello visiblemente más sanos, entre muchos otros. Aunque estos planes tan rigurosos -igual que el juicing- también tienen detractores: “El organismo tiene mecanismos propios de desintoxicación que dependen de su función renal y hepática, y no de ciertos líquidos u alimentos, por lo que decir que a través de un jugo o una sopa ‘purificaremos’ nuestro organismo es un error”, advierte Rinat Ratner.

Como preparación exclusiva de una dieta o como una más de sus comidas, lo que está fuera de discusión son los beneficios de la sopa como plato, altamente nutritiva y reducida en calorías y grasas. Eso sí, para garantizar su máximo potencial es importante tomar ciertos resguardos en su cocción y consumo. “En su preparación es recomendable incluir alimentos integrales, que nutren y aportan sabor, a diferencia de los ‘extras’ o procesados, que saborizan de forma artificial, liberan desechos y no nutren (como sal en exceso, condimentos procesados y salsas varias)”, comenta M. Belén Dussaubat, especialista en alimentación viva. Además, Ratner agrega: “Si las queremos más nutritivas, podemos agregar pollo, vacuno, pescado o clara de huevo”.

Durante los pocos días de frío que aún quedan el souping puede ser una excelente alternativa para limpiar el cuerpo ad portas de la primavera con preparaciones calentitas, sabrosas y altamente nutritivas. Y si ya nos pilló el calor, las sopas heladas se perfilan como una apuesta en alza que de todas maneras vale la pena probar.

Mezclar por color


La nutricionista de la Clínica Alemana Rinat Ratner explica: Lo ideal es prepararlas basándose en la combinación de al menos tres verduras de distintos colores, entre las que podemos considerar:

Verdes: acelga, espinaca, zapallito italiano, alcachofas, brócoli, coles de Bruselas
Amarillo / naranja: zanahoria, zapallo
Blancas: Cebolla, ajo, coliflor, puerros
Rojas: Tomate, pimentón
Morado: Repollo, berenjena

Qué sí y qué no


Sí a las verduras frescas
No a las verduras congeladas
Sí a los condimentos naturales como raíz de cúrcuma, jengibre, comino, semilla de mostaza, cebollín, ajo, cebolla y ciboulette
No a las calugas saborizantes
Sí a la cocción lenta al vapor o al agua
No a la sobrecocción directamente sobre el fuego
Sí a reutilizar el agua de la cocción de las verduras
No a la crema o leche entera para texturizar la sopa
Sí al zapallo o papa para dar cremosidad a la preparación