Belleza

Beehive: como una colmena

Desde Brigitte Bardot hasta Amy Winehouse, pasando por Marge Simpson. Son muchas las mujeres que por décadas han utilizado el beehive, icónico peinado creado por la estilista estadounidense Margaret Vinci Heldt, quien murió hace poco, a los 98 años.

  • Alejandra Villalobos

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Fotos Getty Images

Altura y garbo.  El beehive es un elaborado recogido que siempre va en la nuca alta y toma todo el cabello. Es un peinado elegante, que pese a las variaciones que ha tenido sigue manteniendo intacto su sello. “En un principio era muy pulido y pulcro, con la intención de exagerar la nuca y la forma de la cabeza para dar altura y garbo”, dice Enrique López, peluquero de The Boss (@enriquelopezsilva), pero agrega que con el paso de los años ha sufrido transformaciones dependiendo del contexto. “Lo hemos visto en diferentes épocas y ocasiones, algunos más desprolijos o con variaciones como en medio moño. Este año en el Festival de Viña, por ejemplo, le hicimos una adaptación del peinado a Carola de Moras. O la misma Amy Winehouse, quien popularizó una colmena superexagerada y desprolija”, cuenta el estilista.

beehiveDe Chicago al mundo. Cuando en febrero de 1960 la revista Modern Beauty Shop publicó un nuevo peinado para la década -un recogido alto, muy alto y bien escarmenado- cientos de mujeres cayeron rendidas ante él. Cantantes como Dusty Springfield, Aretha Franklin, Barbra Streisand y las Ronettes, o actrices como Brigitte Bardot y Audrey Hepburn, lo llevaron por años. Fue un hit en los 60.
La persona detrás de este -literal- gran peinado es Margaret Vinci Heldt, estilista de Chicago quien ya tenía cierto renombre en el rubro. Lo que ella buscaba era un moño que cupiese debajo de un sombrero, y que al quitárselo quedara intacto. Con la ayuda de muchas horquillas, laca y fijadores llegó al ‘beehive’, como lo bautizó un periodista por su notorio parecido a una colmena. El tomado se coronó como un ícono de la época y se transformó en una alternativa al bouffant, clásico peinado de los 50 y principios de los 60, que casi siempre terminaba con las puntas hacia afuera y que solía usar Jackie Kennedy o Doris Day. Pese a que era laborioso, el beehive permitía ahorrar tiempo ya que podía durar varios días. La usuaria solo debía dormir con un pañuelo y arreglar las mechas rebeldes al día siguiente. Helt, quien murió en junio de este año, solía contar el consejo que les daba a sus clientas: “Me da igual lo que haga tu marido del cuello para abajo, siempre y cuando no toque nada del cuello para arriba”.

‘Hágalo usted misma’. Pese a que se ve un peinado muy elaborado, es posible hacer esta colmena en casa. Se toman unos cinco centímetros desde la frente hacia atrás, dejando el flequillo lacio para enmarcar el rostro, y se da la altura por atrás escarmenándolo y fijándolo con horquillas y laca. “No es tan difícil como parece, sobre todo con la gran variedad de productos que existen hoy y que permiten hacer la pega más fácil, además de los cientos de tutoriales que hay en la web”, dice el estilista Enrique López.