Vida Sana

Tapping, Acupuntura emocional

Esta terapia alternativa recurre a suaves golpecitos en puntos estratégicos del cuerpo para liberar los desequilibrios que causan estrés, dolores físicos y emocionales. Sencillo y práctico, el tapping lo puede practicar cada persona en el momento que lo necesite.

  • Francisca Colussa

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Ilustraciones Sofía Valenzuela

En esta vida acelerada, correr todo el día no deja mucho tiempo para la introspección. Afortunadamente existen diversas alternativas fácilmente ajustables al estilo de vida moderno. Dentro de las terapias breves está el tapping o la ‘técnica de liberación emocional’ (EFT) -del inglés Emotional Freedom Technique-, creada por el ingeniero y pastor estadounidense Gary Craig en los años 90. Craig se basó en el trabajo previo del sicólogo estadounidense Roger Callaham, quien al descubrir que los puntos energéticos de la acupuntura podían servir para resolver problemas emocionales, creó Thought Field Therapy (TFT) o Terapia del Campo Mental. Cuenta la historia que Roger Callaham tenía una paciente que sufría de una grave fobia al agua, tan aguda que no podía bañarse ni asomarse a la calle si llovía. Tras más de un año de tratamiento sin lograr avances, un día la paciente comentó que sentía el miedo en su estómago y al sicólogo -que había aprendido kinesiología aplicada y estudiado los meridianos de acupuntura para profundizar sus conocimientos- se le ocurrió que estimulara el punto del meridiano del estómago (debajo del ojo), tocándolo, para disminuir la sensación de la zona abdominal. Inmediatamente la paciente sintió alivio de su fobia y gracias a esta experiencia Callaham pudo establecer la base de la terapia TFT. Años más tarde, Craig simplificó la técnica y con la práctica se dio cuenta de que no importaba la secuencia de los puntos estimulados para lograr el resultado esperado.

Ambos métodos (EFT y TFT) se fundamentan en la medicina china y proponen que al dar suaves golpes con la yema de los dedos en determinadas zonas del cuerpo (ver foto) se puede ‘liberar’ la energía que está afectando el equilibrio de la persona. “Básicamente las energías y emociones negativas quedan atrapadas en los puntos energéticos (meridianos), entonces al dar los golpecitos se libera la emoción y la persona queda nuevamente en neutro”, explica Virginia Benavente, EFT Practitioner y Master en Programación Neurolingüística (PNL).

“Al golpear los puntos de tratamiento, siguiendo un algoritmo, con la intencionalidad de solucionar un problema en particular, se produce una liberación emocional o un desbloqueo de las emociones perturbadoras. Esto nos devuelve el equilibrio físico, mental y emocional que había sido alterado por algún trauma, creencia, etc.”, complementa la sicóloga y especialista en bioneuroemoción y tapping Claudia Yáñez (claudia.yaneza@gmail.com).

Los problemas a la luz

La terapia de EFT tiene como fin sacar a la superficie el problema para eliminarlo. Lo pueden realizar personas de todas las edades, incluso niños, y funciona con todo tipo de problemas, como fobias, adicciones, depresiones y hasta dolores físicos. “En muchas ocasiones los resultados son inmediatos. He trabajado con pacientes que han llegado a la consulta con crisis de pánico o insomnio, y tras una sesión de una hora sus síntomas han cesado sin volver a presentarse. Por supuesto, esto siempre es variable, y aunque al trabajar con esta técnica los resultados son muy rápidos, hay que ir viendo caso a caso”, explica la sicóloga Claudia Yáñez.

Una de las principales ventajas es que es muy sencilla de aprender, por lo tanto permite que uno mismo la pueda realizar. Eso sí, lo más recomendable es acudir a un especialista, al menos la primera vez, para que guíe la práctica y pueda ayudar a identificar las emociones/situaciones que causan el problema. Por ejemplo, si el paciente tiene miedo a volar en avión, con una sesión de tapping puede solucionarlo y nunca más volver a sufrirla. Sin embargo, si hay alguna emoción que no fue identificada en ese momento, y que está ligada a la fobia, existe la posibilidad de que se vuelva a presentar.

Hazlo tú

Ponerlo en práctica es fácil. Lo primero es identificar el problema con una frase simple, por ejemplo: ‘duermo mal’. Se debe armar la frase incluyendo la dificultad y agregar algunas palabras de aceptación mientras golpeas con las yemas del dedo índice y medio el punto 0 (ver recuadro). En este caso, lo correcto sería decir: “Duermo mal, pero me amo y me acepto tal cual soy”. Esto se repite tres veces. Ahora debes continuar golpeando muy suavecito y a la velocidad que al paciente le acomode los puntos del 1 al 8 (ver foto) mientras utilizas oraciones que describen el problema: ‘despierto cansada’, ‘tengo sueño todo el día’, ‘estoy de mal humor’, ‘me falta energía’, etc. Mientras pronuncias las frases realizas el golpeteo entre 5 a 7 veces por punto, hasta completar tres rondas. Respira profundo.

Es ideal que luego de ‘tapear’ el problema puedas realizar una reprogramación positiva. Para ello, vuelves a dar estos golpecitos, esta vez sin el punto inicial 0, sino desde el 1 al 8, al tiempo que repites frases optimistas que te resulten cotidianas. Por ejemplo: ‘elijo dormir bien para recuperar energías’, ‘merezco descansar’, ‘di lo mejor de mí este día’, ‘ahora puedo tener un sueño reparador’, ‘me gusta despertar contenta’, etc. Aquí haces una ronda completa. Inhala, exhala. Ya está.

“Se pueden usar las dos manos, y hacer en cualquier lado del cuerpo. No es tan rígido. Hay que relajarse, nunca lo vas a hacer mal (…) Cuando hay una emoción fuerte, el resultado es instantáneo y la persona se me queda mirando como diciendo ‘qué pasó’, es bien impresionante”, dice Virginia Benavente.

En general, esta técnica es muy sencilla de aprender y puede ser utilizada por cualquier persona interesada en su propia sanación. “No necesitas nada ajeno a ti mismo para realizarla. La ventaja de trabajar en compañía de un terapeuta capacitado es que mientras no se tiene la práctica, el terapeuta guía para que el trabajo sea más enfocado, directo y rápido. Sin embargo, la técnica está diseñada para tener esta herramienta disponible en cualquier momento”, agrega Claudia Yáñez.

Tapeando, tapeando


“Siempre me han interesado los métodos de sanación que impliquen más movimiento de energías y menos medicamentos, así que suelo estar pendiente de las terapias que pueden hacer bien. Reporteando para este artículo fui invitada por la EFT Practitioner Virginia Benavente a un taller de psicología positiva y tapping para conocer y experimentar los beneficios de esta terapia. Era una jornada de cuatro horas, en que las dos primeras estaban orientadas a conocer acerca de esta psicología, y las dos restantes a la práctica del tapping. A modo de contexto, la psicología positiva plantea que en la medida en que nos enfocamos en nuestras fortalezas y en aquello que sí tenemos, se empiezan a volver irrelevante las debilidades y las carencias. Bien interesante y diferente a lo que yo conocía. El tapping, en contraste, se enfoca en ‘desempolvar’ las emociones negativas que han causado un problema para liberarlo del cuerpo y ‘sanar’ la situación de raíz, logrando resolver los síntomas que nos aprobleman.
Pese a que soy bastante creyente en estos temas, me costaba hacerme la idea de que en un par de minutos se podían observar cambios grandes. El método es simplísimo, realmente no hay que ser un experto para ponerlo en práctica. Lo primero que hicimos es ‘tapear’ el estrés, para que cada uno de los asistentes llegara a cero, y en ese nivel ‘neutro’ poder avanzar con los otros ejercicios. Yo soy bien intensa, así que me costó tres rondas llegar a ese momento. Los golpecitos en cada punto se sienten agradables y la verdad es que sentía que me relajaba cada vez más. Hicimos varios ejercicios. Trabajamos culpas, relación con el dinero y realización de planes. Y al final de cada tapping, para incorporar parte de la psicología positiva, ‘reprogramamos’ nuestro organismo con un tapeo optimista. Me fui relajada y feliz. Llevaba varias semanas durmiendo poco y mal, y a casi un mes de haber asistido he recuperado la calidad y cantidad de mis horas de sueño. He vuelto a practicar tapping en ocasiones y se lo he enseñado a algunas amigas”.

Los meridianos (foto destacada)


taping-4000: El lateral de la mano.
1: La corona de la cabeza.
2: El extremo interior de la ceja.
3: El lateral del ojo, hacia la sien.
4: El hueso que hay debajo del ojo.
5: Entre la nariz y el labio superior.
6: Entre la barbilla y el labio inferior.
7: Comienzo de la clavícula.
8: Debajo de la axila.

Puntos opcionales
9: Interior de la uña del dedo pulgar.
10: Interior de la uña del dedo índice.
11: Interior de la uña del dedo corazón.
12: Interior de la uña del dedo meñique.

Más información sobre talleres o sesiones personalizadas en www.tapping.cl o escribir a mvba264@yahoo.com