Vida Sana

Camina a tu ritmo

Cuando caminamos ¿siempre quemamos grasa? ¿Da lo mismo la velocidad en que lo hagamos o la cantidad de tiempo que le destinamos al día? ¿Siempre es beneficioso o cuando es lento no aporta en nada? Quisimos despejar estas dudas para que - ahora que el clima acompaña - sepamos exactamente cuáles son los resultados de nuestro esfuerzo.

  • Patricia Morales

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Entre quedarse sentada y salir a caminar, siempre es mejor la segunda opción. Ahora, si nuestro objetivo es quemar grasas o bajar de peso entonces no sólo basta con darle media hora al día, en ese caso la frecuencia cardiaca es relevante. “Para que una caminata tenga ese efecto tiene que ser entre moderada y rápida. Una forma fácil de medirlo es que sientas que mientras estás caminando no puedes mantener una conversación de corrido”, explica la nutrióloga del Centro de nutrición Benefit, Sofía Bennett.

Otra forma de medirlo es, al alcanzar cierto ritmo, medir las pulsaciones. Debemos estar en el 75% de la frecuencia cardiaca máxima. Esto se calcula de la siguiente forma: 220 – la edad y a ese resultado sacarle el 75%. Por ejemplo 220-33 (años)= 187. El 75% es 140. En este caso, si las pulsaciones por minuto son 140, entonces mi ritmo de caminata está siendo efectivo desde el punto de vista cardiovascular.

Un objetivo, un ritmo
Para las que les cuesta darse el tiempo de partir con un ejercicio, caminar es una muy buena opción si se realiza en los tiempos de traslado. “Eso es lo que siempre le recomendamos a nuestros pacientes. Que si les cuesta ir a un gimnasio o salir a hacer ejercicio, estacionen el auto más lejos y que caminen media hora para llegar al trabajo” dice Sofía.

En ese caso dependerá de lo que cada persona quiera lograr con este ejercicio, al ritmo que deba hacerlo:

  • Caminar pausado: Si es que la caminata no es constante no tendrá ningún efecto del punto de vista cardiovascular. Caminar siempre es bueno para la salud, pero en este caso más que física, mental y emocional.
  • Caminar a un ritmo constante: Cuando el objetivo es bajar el peso corporal entonces este tipo de caminata tiene que ser de al menos media hora a un ritmo que no permita mantener una conversación. Además debe estar acompañada de cierta restricción calórica que haga que al final del día el gasto metabólico basal más ese ejercicio sumen una cantidad de calorías que permita tener un delta negativo y así bajar de peso.
  • Trote: Desde el punto de vista de la quema de calorías el trote quema más, pero no está recomendado para personas que no están acostumbradas a hacer ejercicio porque el riesgo de lesión es muy alto. El trote es un tipo de deporte y hay que entrenar y prepararse para ello. A diferencia de la caminata, que puede ser fácilmente incorporada en la rutina de cualquier persona.

“Caminar mejora los parámetros de riesgo cardiovasculares, incluyendo en muchos casos la obesidad, pero dependiendo del ritmo de la caminata los resultados que vamos a tener”, explica la nutrióloga Sofía Bennett.