Moda

Tory Burch, diseñadora: “la negatividad es ruido”

No fue a una escuela de negocios tradicional ni a una de moda, sin embargo, antes de cumplir una década en el mercado se había convertido en una de las diseñadoras estadounidenses más exitosas. Pese al ritmo vertiginoso de su trabajo, una cena familiar y un baño de tina son para ella la mejor manera de olvidar el estrés.

  • Paula Olmedo

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Fotos: gentileza Tory Burch

Su ropa, carteras, bolsos, anteojos de sol y zapatos desaparecen pronto de los estantes de tiendas como Bloomingdale’s, Nordstrom y Saks. Alejada de las estridencias, Tory Burch (50) ocupa un lugar importante entre las 100 mujeres más poderosas del mundo según Forbes, sin embargo su imagen sigue siendo la de una mujer de gusto refinado que valora las cosas simples. Si se le pregunta, por ejemplo, qué lugar escogería para viajar, se esperaría que hablara de las grandes ciudades del mundo, o de Oriente, que ha inspirado algunas de sus colecciones. Pero no, ella escoge un rincón de América Latina: “Hay algo especial en Antigua, Guatemala, un pequeño pedazo de cielo completamente tranquilo, privado y hermoso”. Lo mismo pasa con gustos más ‘superficiales’, como las cuentas que sigue en las redes sociales: “Mis amigos y familia. También a mis hijos… aunque ellos preferirían que no lo hiciera. También sigo a @Ideabooksltd, una librería de Londres que publica imágenes extraordinarias y raros hallazgos. Y me encanta cuando me encuentro con personas que usan nuestros diseños, eso es algo de lo que nunca me canso”, asegura. Con la misma sencillez describe cómo ve hoy la forma de llegar hasta donde está: “Debes tener una buena idea y realmente creer en ella. Empezamos con un concepto muy simple: el diseño de las cosas bellas que no cuesta una fortuna. No hay tal cosa como el éxito que llega de un día para otro. Lleva tiempo y una enorme cantidad de trabajo”, afirma.

Hoy es la directora creativa y directora ejecutiva de la empresa de moda que lleva su nombre. Su marca tiene unas 160 boutiques alrededor del mundo que reflejan el estilo de vida, los gustos y pasiones de su dueña. Desde que abrió su primera tienda en 2004, en el barrio neoyorquino de Nolita, quiso que cada cliente viviera una experiencia grata y acogedora, como si estuviera en su casa. Porque su hogar siempre fue importante en su vida, desde que era una niña en Filadelfia y no soñaba todavía con ser diseñadora de modas y empresaria.

Conversamos brevemente con ella, justo antes de imbuirse en la época más agotadora del año: las semanas previas a la New York Fashion Week.

Cuando pase el estrés de la Semana de la Moda, ¿qué harás para descansar? Pasar tiempo con mi familia, me gusta disfrutar una cena en casa y luego tomar un baño relajante.

El arte es a menudo un punto de inspiración para ti. ¿El trabajo de qué artista te resuena en este momento? Hay tantos artistas cuyo trabajo admiro, de Matisse y Picasso a Louise Bourgeois, Gerhard Richter y Christopher Wool. Nuestra reciente colección Pre-Fall 2016 celebra al artista Etel Adnan y su hermoso sentido del color y el contraste.

¿Quiénes fueron tus íconos de estilo cuando era más joven? Mientras crecí mi mayor inspiración de estilo era mi madre. Recuerdo haber tenido 5 o 6 años y me sentaba en su clóset mientras ella se preparaba para salir… La tenista Chris Evert está en un muy cercano segundo lugar, ¡yo quería ser ella!

¿Tienes un mantra o un pensamiento inspirador que te ayuda en los momentos difíciles? La negatividad es ruido.

¿Qué te ha enseñado el mundo de la moda? A mantener la gracia bajo presión y nunca descansar en los laureles. Siempre estoy tratando de avanzar y pensar de forma diferente.

¿Qué tipo de ropa te gusta llevar en un día de trabajo normal? Me encantan las piezas versátiles: un vestido fácil, sin esfuerzo, una falda o un buen par de pantalones con una camisa de seda.

¿Cuál es la pieza más preciada de tu clóset? Un vestido Norman Norell negro con plumas de avestruz heredado de mi madre. En sus palabras, “divino”.