Belleza

Belleza orgánica: peluquerías libres de químicos

Que levante la mano la que nunca ha pisado un salón de belleza. ¿Hay alguna por ahí? Difícil. El cuidado del cabello será siempre tema para todas. Y en esa búsqueda por experimentar con él de la manera más natural y saludable posible -evitando los daños que algunos procesos traen consigo- es que nacieron las peluquerías orgánicas, donde los químicos no existen. Aquí los cuatro salones que puedes probar en Santiago.

  • Constanza Espinoza

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Fotos: Juan Pablo Sierra y gentileza peluquerías Grün y La consentida

Mi experiencia en La Consentida


La Consentida

“Me hice amiga forzada de las decoloraciones en mi búsqueda por una cabellera más ‘clarita’ y luminosa. Y aunque nunca voy a cambiar a mi peluquero amado, que encontré (por fin) el año pasado y al que le declaro mi lealtad eterna, soy consciente de que el pelo sufre luego de retocarlo. Así que cuando Jacinta Fanjul, una de las dueñas de La Consentida, me invitó a probar el sistema con el que trabajan en su peluquería, no me pude negar a aventurarme con los productos orgánicos. El proceso dura unos 45 minutos, que se pasan volando, y comienza con un lavado con un champú de limpieza profunda que retira cualquier impureza y producto que ‘maquilla’ el pelo, luego se toma un mechón de cabello (no más de diez pelitos) para un test de elasticidad. Se supone que un pelo sano es capaz de estirarse en un 30-40% (mientras menos se estire acusará mayor falta de hidratación o proteínas). En raíz y medios mi nivel de hidratación no era el óptimo pero tampoco era tan terrible, faltaba un poquito. El problema vino con las puntas, porque mi pelo ni siquiera se estiró sino que simplemente se cortó. ¡Se sintió terrible! Me explicaron que la falta de proteínas y la fragilidad (razón por la que la punta de mi cabello se cortó) era común en decoloraciones. ¿La solución? Un lavado con un champú especial en función de lo que el test arrojó, un shot de proteínas directo a la hebra capilar de las puntas, un par de minutos con un calor suave en el cabello envuelto y otros minutos en frío. La parte final consiste en aplicar un acondicionador que cumple una tarea bastante específica. “Se ocupa de raíz a puntas, porque su función no es desenredar o dar suavidad, sino que cerrar la cutícula”, me explicó Jacinta. Luego de cinco minutos mi pelo estaba listo para enjuagarlo y ahí noté la diferencia, casi de inmediato. Lo único que esperaba era pasar la prueba final de fuego: el segundo test de elasticidad. ¿Y qué pasó? ¡Lo hice! Raíz, medios y puntas se estiraron con muchísima facilidad. Aunque en el segundo intento, con otro mechón de pelo, la punta volvió a cortarse, me tranquilizaron diciendo que era algo normal. ¿Qué aprendí de esta experiencia? Así como soy supermatea cuidando y limpiando mi piel, lo mismo debo hacer con mi pelo. Al igual que el maquillaje, las tinturas (sean orgánicas o no) por sí solas no hacen milagros y para conseguir una cabellera sana y sedosa hay que tener paciencia y mucha dedicación”.

TQV (Te quiero verde) Peluquería ecológica


Aquí se rigen por tres pilares fundamentales: belleza, salud y sustentabilidad. En TQV utilizan productos libres de químicos agresivos, que no han sido testeados en animales ni tienen un origen animal (excepto en el caso de los que poseen miel de abejas y/o huevos) e incluso evitan las fragancias artificiales. “La peluquería la creamos hace cuatro años con mi hermano Ignacio”, cuenta la estilista Maida Serrano. “La idea surgió porque cuando quedé embarazada me empezó a dar miedo estar expuesta a tantos químicos. Ignacio me propuso esta idea de peluquería sustentable porque él tenía su empresa de importación y distribución de productos ecológicos y orgánicos Rumbo Verde (www.rumboverde.cl) y detectó que en el rubro de la belleza chilena escaseaba mucho el concepto de sustentabilidad”, explica. Entre los servicios que entregan se encuentran la coloración con tinturas sin amoníaco enriquecidas con ingredientes naturales y sus tratamientos capilares, los que van desde detox de pelo con arcilla hasta tratamientos ultrahumectantes creados con ingredientes 100% naturales como el aloe vera. Una de las novedades es el masaje craneal basado en técnicas ayurvédicas con aceites vegetales. “La recepción de la gente fue inmediata y positiva. Muchas personas me decían que llevaban tiempo buscando algo así”, cuenta Maida respecto a los inicios de Te Quiero Verde. “Hay quienes son alérgicos o reaccionan mal a los productos tradicionales de peluquería, y hay muchos que desean algo más suave y menos dañino para su pelo y su piel”, asegura.

Dirección: Isabel la Católica 4339, Las Condes / Teléfono: +56 2 2504 83 42

Encuéntralos en Instagram @tqv_peluqueria, Facebook Te Quiero Verde y www.tqv.cl

La Consentida, Peluquería Orgánica


Esta peluquería orgánica se inauguró en marzo del año pasado y se caracteriza por trabajar con un sistema personalizado dado por los creadores de la marca inglesa Organic Colour Systems, firma que posee productos libres de parabenos, amoníaco, no testeados en animales, amigables con el medioambiente y hechos a partir de ingredientes comprados por políticas de comercio justo certificados. Aquí a cada clienta que se quiera hacer color se le hace primero un pequeño diagnóstico de su pelo y en función al resultado de este se ve qué es lo que necesita y cómo hay que tratarlo a través de un masaje que aporte lo que falta, con el objetivo de conseguir mejores resultados y de la manera más sana posible. Sus dueñas: Jacinta Fanjul, Magdalena Leighton y Paz Matus, explican que la idea es que se pueda hacer todo lo que se hace en una peluquería tradicional (teñir canas, hacer freestyle, dar luz e incluso hacer colores de fantasía), pero utilizando productos más sanos y con la menor cantidad de químicos posible. “Nuestras clientas han entendido que es un proceso un poco más largo que el tradicional, pero que a la larga les mejora el cabello radicalmente. Resulta emocionante ser pioneras en el tema y dar un nuevo giro al concepto de teñirse y cuidarse el pelo con una nueva mirada de innovación. Es algo que nos desafía día a día”, explica Jacinta Fanjul. “La gracia de esta peluquería es que funciona con un sistema cuya finalidad es volver a tener un cabello sano, suave y brillante, sin necesidad de ‘maquillarlo’”, agrega.

Dirección: Francisco de Aguirre 4739, Vitacura / Teléfono: +56 2 2244 3598

Encuéntralos en Instagram @la_consentida_pelu, Facebook La Consentida y www.laconsentida.org

Andrés Olmos Peluquería Orgánica


Fueron los primeros en traer el concepto de peluquería orgánica y ya cuentan con 10 años de trayectoria. Su fundador es el estilista Andrés Olmos, quien perfeccionó sus estudios en las escuelas Vidal Sassoon y Toni & Guy, en Londres, misma ciudad donde conoció este concepto de salones de belleza. “Lo más difícil de hacer este tipo de peluquería es contar con los productos indicados”, cuenta Andrés. “Para ello tuvimos que convertirnos en importadores y así traer a Chile nuestras propias marcas”, explica. En el salón actualmente utilizan únicamente productos orgánicos certificados y tinturas libres de químicos de la marca Organic & Mineral, hechos en el Reino Unido; también cuentan con un tratamiento de keratina orgánico de la firma KeraGreen. Una de las novedades que esta peluquería ofrece es su “Color al Agua”, el que consiste en una coloración sin amoníaco, peróxido (agua oxigenada), alcohol y sin PPD (parafenilendiamina, un producto químico que las tinturas suelen incluir en sus tintes y que a menudo provoca reacciones alérgicas).

Dirección: Av. Holanda 0105, local 2, Providencia / Teléfono: +56 2 2232 05 29

Encuéntralos en Facebook Andres Olmos Peluquería Orgánica y www.andresolmos.cl

Grün Peluquería Orgánica Terapéutica


Esta peluquería nació hace tres años y se especializa en tratamientos terapéuticos y cosméticos. “Al tener muchas alergias en mi piel debido al contacto con los productos comunes decidí buscar alternativas más naturales y más sanas para mis clientas”, cuenta el estilista y fundador de Grün, Eric Jasbon. Aquí no trabajan con productos testeados en animales, y los químicos fuertes y agresivos para el ser humano y el medioambiente están completamente descartados. Grün ofrece desde tinturas eco-friendly, es decir que no contienen amoníaco, parabenos y siliconas, hasta procesos naturales y botánicos para intervenir el cabello de mujeres alérgicas, embarazadas e incluso veganas. “La idea de incluir terapias capilares se dio en Brasil, país de donde vengo, y que posee una gran cultura capilar”, dice el estilista. “Allá las peluquerías terapéuticas existen desde hace mucho tiempo. En Chile empecé a observar que gran parte de los clientes sufrían de problemas más terapéuticos como caída de cabello, psoriasis, dolores durante los tintes, y así vino la idea de agregar un área especializada en tratamientos y cuidado de enfermedades capilares”, explica Eric. Entre sus servicios cuenta con tinturas orgánicas elaboradas en queratina vegetal y agua; detox capilar que desintoxica y purifica el cabello y cuero cabelludo renovando y nutriendo la hebra capilar; el tratamiento multivitamínico Grün, que contiene vitaminas, aminoácidos de proteína vegetal y un ingrediente secreto de la peluquería; y el corte bordado, o bordado capilar, un servicio exclusivo de ellos que consiste en una técnica que elimina el frizz sin perder el largo. “Siempre buscamos mostrarles a nuestros clientes que es posible llevar moda, ecología y salud, todo a la vez, y creo que esa ha sido una de las razones por las que hemos tenido una muy buena acogida en el público joven. Además demostramos que también es posible realizar todo tipo de trabajos y colores usando alternativas orgánicas, cruelty free y veganas”, asegura Eric.

Dirección: José Victorino Lastarria 290, local 403, en barrio Lastarria / Teléfono: +56 22 633 0252

Encuéntralos en Instagram @grunpeluqueria, Facebook Grün Peluquería Orgánica y www.grun.cl

Mi experiencia en Grün Peluquería


Le agarré el gustito a esto de ir a probar las diferentes opciones que una peluquería orgánica ofrece. Así que el miércoles pasado fui a Grün (www.grun.cl) para experimentar de qué se trataba su concepto orgánico-terapéutico. Su dueño es Eric Jasbon, estilista brasileño, quien luego de revisar mi cabello y preguntarme si últimamente me había hecho algo (la semana anterior a mi visita me tonalicé) me recomendó hacerme un masaje que no afectaría a mi reciente color. Optamos por probar dos tratamientos que Grün ofrece: el multivitamínico y su tratamiento para la psoriasis del cuero cabelludo. Comenzamos con este último, el que contiene 29 extractos de hierbas naturales que ayudan a regularizar el pH del cuero cabelludo. He sufrido desde que tengo 16 con este problema que se activa especialmente cuando me estreso un poquito más de lo normal, así que aburrida de las cremas y los champús especiales que la cortan por un rato, he seguido por un camino más natural que me ha ido funcionando bastante bien. Experimentar con este tratamiento me vino de maravilla. Eric aplicó esta mezcla (luego de revisar y asegurarse que no tuviese alguna herida en mi cabeza, algo común en quienes sufrimos con estas placas) el aspecto de un líquido ligeramente aceitoso, en toda la cabeza y luego masajeó, sin utilizar guantes porque estos pueden provocar alergia, para activar la circulación sanguínea. Advierto que para alguien sensible, puede que la sensación sea de un poquito de ‘dolor’ a medida que Eric va masajeando; en mi caso no fue así, aunque sí sentía esos típicos tirones de masajes de pelo. Luego, seguimos con el tratamiento multivitamínico que se aplicó de medios a puntas. Lo primero que Eric utilizó fue un mousse reestructurante para preparar el cabello y luego aplicó el “shot” multivitamínico compuesto por 13 vitaminas (A, B, B12, Biotina, C, E, Queratina vegetal, etc). “Este último tratamiento se debe mantener en el cabello hasta tu próximo lavado, por ese período de tiempo hidratará el pelo. Sus efectos duran aproximadamente un mes, un mes y medio”, me explicó Eric. “Lo mismo ocurre con el tratamiento de psoriasis. El ideal es esperar al menos 24 horas antes de lavarlo”, especificó. Y para terminar: diez minutos con un calor suave en el cabello para luego secar con secador y luego repasar con plancha, ya que su calor sellará el pelo. Eric me advirtió también que iba a sentir el cabello un poco pesado. Y sí, así fue. Pero también me dijo que el verdadero cambio lo sentiría cuando lavara mi pelo. Y hoy en la mañana, cuando lo lavé por segunda vez el cambio es bastante notorio: está muchísimo más suave, se me cae considerablemente menos (a un nivel que no estoy acostumbrada porque siempre he sido buena para “pelechar”) y se ve realmente sano. Con respecto al cuero cabelludo, sigo en mi lucha contra la psoriasis, pero debo reconocer que el tratamiento me alivió bastante esa sensación de picazón que había comenzado a sentir luego de, estas últimas semanas, salirme de la dieta que mi dermatólogo me recomendó para complementar mi lucha contra este problema. ¿Volvería a vivir la experiencia? Definitivamente. Ya aprendí más de memoria con estas dos experiencias que el pelo y el cuero cabelludo se cuidan tanto como la piel del rostro y de nuestro cuerpo.