Entrevistas

Las 7 verdades de Gerardo Tyrer

Pese a ser muy enérgico y activo, a este diseñador de vestuario, que está “entre los 60 y la muerte”, como dice, le gusta ir despacio por la vida, al igual que la moda por la que aboga: pausada, perdurable en el tiempo y de materiales nobles.

  • Alejandra Villalobos

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Foto Rodrigo Cisterna

Hace varios años dejó el auto para moverse en bicicleta. Es vegetariano, aunque no en extremo, y un admirador de los pueblos originarios, tanto de Chile y su vecindario (Perú, Bolivia, etc.), como del mundo. Enemigo del divismo, Gerardo prefiere el ‘low profile’ y estar en la ‘galucha’. “Desde que comencé con esto, lo único que he buscado es tener una oportunidad de trabajo y desarrollarme”, dice.

Su carrera como diseñador y costurero comenzó luego de descartar la arquitectura, carrera que estudió un par de años en la Universidad Católica de Valparaíso. Al vestuario llegó en los 80 cuando trabajó en la tienda del sastre Atilio Andreoli, de quien se independizó años después. Desde ese entonces, y hasta ahora, Gerardo siempre ha optado por una moda más atemporal, perdurable en el tiempo, de materiales nobles (trabaja con lino, seda, algodón y lana) y diseños únicos.

1. “Me gusta y me acomoda esta concepción de moda ‘slow’. Creo que para cualquier persona que trabaja en esto es un placer que su trabajo no sea desechado rápidamente, que perdure”.

2. “Mi ropa tiene un toque experimental y también algo que podría llamar el sosiego, que es cierta condescendencia con el cuerpo, con la tradición y la volumetría”.

3. “Mis clientas son mujeres adultas, independientes mental y económicamente y que no buscan ‘lo que está de moda’. Y mis prendas son más que nada de combate, para el día a día, prácticas y funcionales, pero con diseño”.

4. “La mayoría del trabajo lo hago solo, el diseño y la confección. Tengo una asistente que me ayuda en algunas cosas, pero es ‘satélite’ como digo, porque trabaja desde su casa. Pero en general hago todo: converso con la clienta, dibujo, corto, pruebo, coso, plancho, todo”.

5. “Creo que hoy la tendencia apunta a una convivencia entre esta moda rápida, de ‘compre y deshágase’, que es una obsolescencia predeterminada, y entre este otro grupo más minoritario que apuesta por el ‘slow fashion’, el trabajo hecho a mano y el customizar o personalizar la ropa, porque el clóset inteligente no aspira a tener muchas cosas, sino a pocas prendas que puedan interactuar entre sí e interpreten a la persona”.

6. “Mi pasión por el diseño hace muchos años (más de 25) lo combiné con hacer clases, algo que nunca se me hubiese ocurrido hasta que una amiga me invitó a dar un taller con ella, y después de eso nunca paré hasta el día de hoy”.

7. “Me hago mucha ropa para mí, trato de no ser como el cura Gatica… Tengo varias cosas guardadas hace años, que pasan algunas temporadas hibernando, pero después vuelvo a revivirlas; no me gusta comprar y botar”.