Vida Sana

Alimentación consciente

Alimentarse con comida saludable, de calidad y ecológica tiene que ser un estilo de vida más que una moda del momento. Si se adquieren algunos de estos hábitos, mejora la salud del organismo, la mente y el espíritu. Aquí una pequeña guía.

  • Angélica Lamarca

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Producción Male Chahín Foto Alejandra González Agradecimiento Jardín Español

Comer lentamente y masticar bien.

Paulina Vargas, consultora naturista y directora de BowSpa (www.bowspa.cl), explica que desde antes de poner el alimento en la boca el sistema digestivo comienza a trabajar generando mayores cantidades de saliva. Al iniciar la masticación el alimento se muele e impregna de enzimas como la amilasa y la lipasa, que favorecen una correcta digestión. La saliva lubrica el alimento; así transita mejor por el esófago.

Algunos de los beneficios de comer lento son:
-Para mantener un peso adecuado: porque se da tiempo para producir sensación de saciedad.
-Buen metabolismo: la masticación está relacionada con el movimiento de la comida en el tracto digestivo.
-Menos estrés: comer despacio y disfrutar la comida mejora los niveles de estrés.

Tips para comer más lento:
-Hacer un alto en los horarios de comida, y conectarse con los alimentos, sus olores, sabores y texturas al menos 2 veces al día.
-Si se tiene poco tiempo, elegir comer menos pero bien, tranquilamente.
-El comer solo aburre y uno se apura. Se recomienda entonces leer algo que baje revoluciones y disfrutar la comida.
-En una comida, acostumbrarse a hacer pausas: masticar, conversar, disfrutar y sonreír.
-Comer en lugares ventilados o con vista a la naturaleza. Conecta con el ritmo sin apuro de la naturaleza.

Cocinar a bajas temperaturas

Según la consultora naturista Paulina Vargas, las altas y bajas temperaturas ‘matan’ nutrientes como vitaminas y minerales, y dejan los alimentos sin enzimas, las que son indispensables para digerir la comida y lograr obtener de ella los nutrientes que requerimos para nuestro organismo. Hay que tener claro que el sistema digestivo no está diseñado para digerir alimentos sin enzimas, ya que se desgasta, desencadenando un ensuciamiento corporal por putrefacción.
Buena temperatura para cocinar: 50 °C, donde la enzima y gran parte de los nutrientes sobreviven.

Exprimidos

Blanca Valdés, experta en jugoterapia y creadora de jugoslaprensa.cl, explica que el beneficio de usar las máquinas Slow Juicers es la cantidad de ingredientes que se pueden tomar en un solo vaso de zumo. En 250 cc de jugo extraído hay unos 400 a 500 g de verduras y frutas con todos sus nutrientes.

Beneficios: al usar una licuadora o extractor normal de jugo la fruta y/o verdura comienza a oxidarse de inmediato, por lo que hay que tomar el jugo antes de media hora. En cambio, con un extractor lento o Slow Juicer las paredes de las células de las frutas y/o verduras permanecen intactas y las enzimas no degradan el jugo de inmediato, sino lentamente, en especial si están refrigeradas. Estos jugos duran 3 días, en lo que se refiere a sabor y valor nutricional.

Cómo elegir una buena máquina: hay que fijarse en que sea BPA free, que la potencia del motor fluctúe entre 150 y 250 Watts, y que las revoluciones por minuto sean entre 43 y 80 versus 1.500 de una licuadora. Los modelos con boca ancha ahorran tiempo en el corte de los ingredientes y ojalá sea una marca reconocida para asegurar la disponibilidad de repuestos y accesorios.

Beber de a poco, salivando

Los zumos y batidos son muy concentrados en macro y micronutrientes. Para digerirlos de forma óptima y obtener sus beneficios hay que ‘comerlos’ con calma, explica Belén Dussaubat, instructora de raw food y creadora de chirimoyalegre.cl.

Salivar: la digestión de los azúcares y de las grasas comienza en la boca. Mezclar con saliva cada sorbo de zumo o batido permite iniciar el proceso digestivo con mayor eficiencia, con una mejor sensación física al comer, evitando fermentación e inflamación intestinal y estomacal, y consiguiendo mayor aporte de energía de sus azúcares y nutrientes y antioxidantes.

Alimentos locales y orgánicos

Orgánicos: son los que exigen que los procesos productivos se realicen con insumos biológicos, respetando el entorno en que se producen. A su vez, hay una total trazabilidad desde el nacimiento del producto hasta que llega al consumidor, explica Rosita Salinas, de buencampo.cl. Raimundo Labbé, de huertasadeo.cl, explica que la desconexión con la procedencia de los alimentos ha generado que estos tengan ocho veces menos valor nutricional que el de generaciones pasadas, ya que la industria agrícola puede producir lo que quiera tan solo con nitrógeno, fósforo y potasio, dejando de lado 119 elementos fundamentales para nuestra salud.

-Locales: Rosita Salinas dice que al consumir alimentos locales se promueven la economía local y el surgimiento de emprendimientos de las comunidades en los sectores rurales. Además requieren menos combustibles fósiles para llegar a destino final, por tanto la huella de carbono es menor.

Dos buenos datos: buencampo.cl y huertasadeo.cl son dos empresas que reparten a domicilio frutas y verduras orgánicas y locales.