Vida Sana

Mejora tu digestión

Es fundamental para mantener una buena salud y las defensas altas. Con algunas medidas sencillas podemos hacer que nuestro cuerpo se libere correctamente de las toxinas que provienen de la alimentación. Es más, podemos hacer que el proceso se mantenga activo y eficiente con el paso de los años.

  • Angelica Lamarca

Compartir vía email

Producción: Male Chahín Foto: Alejandra González

¿Por qué es importante?

Lograr que los alimentos sean digeridos de la mejor manera tiene múltiples beneficios. Romina Goza, nutricionista de Red de Salud UC Christus, explica: “Es la forma de limpiar las toxinas provenientes de la alimentación que no son utilizadas por nuestro organismo. En el intestino grueso existen una serie de bacterias benéficas que protegen nuestro organismo de patógenos o agentes externos al formar una barrera. Estas bacterias se alimentan de prebióticos, un tipo de fibra que obtienen a través del proceso digestivo. Una buena digestión, mediante una alimentación equilibrada, fortalece estas bacterias benéficas y, por ende, se logra un sistema inmunológico más fuerte”.

El paso de los años influye: La especialista explica que a medida que avanza el tiempo cuesta más tener una mejor digestión, ya sea por factores fisiológicos, es decir, propios de la edad, tales como un menor movimiento del tracto intestinal por menor tono muscular e inadecuada fluidez, o por factores relacionados con la alimentación, como bajo consumo de fibra y de agua.

3 consejos médicos

El doctor Daniel Cisternas, gastroenterólogo de Clínica Alemana, entrega los siguientes consejos para una mejor digestión:

  1. Aumentar la fibra: Los alimentos ricos en fibra son las frutas, verduras y cereales. La fibra no se absorbe y, al llegar al colon, puede retener agua dentro de las deposiciones. Esto se llama efecto de laxante osmótico.
  2. Menos estrés: La ansiedad hace que algunas personas cambien inconscientemente su forma de pujar, haciendo más difícil la eliminación de deposiciones. Lo ideal es vivir una vida más tranquila, con menos estrés.
  3. Ejercicio diario: El ejercicio activa la movilidad del colon, teniendo cierto efecto sobre la frecuencia de deposiciones.

Zumo poderoso

La experta en jugoterapia y creadora de Jugos La Prensa, Blanca Valdés, entrega la siguiente combinación para mejorar la digestión: 300 g de repollo morado o verde + 100 g de aloe vera + 200 g de manzana verde (opcional, para endulzar). Primero mezclar en el extractor de jugos el repollo y la manzana. Luego meter la mezcla a la licuadora y agregar el aloe sin cáscara y licuar.

Hora ideal para tomarlo: Antes de desayunar.

¿Por qué con repollo?: Su jugo aporta excelentes propiedades nutricionales, especialmente benéficas para las úlceras gástricas. Es un diurético y funciona en el estómago como un antiácido natural. Es una verdura antiinflamatoria y ayuda en casos de padecer gastritis.

Batido digestivo

La nutricionista Andrea Pacheco explica que al combinar frutas como arándanos, frutillas, frambuesas, moras, naranjas, piña o kiwi + pepino + espinaca o kale, se ayuda al peristaltismo (movimiento) intestinal, acelerando la evacuación de las heces. Esto sucede gracias al alto contenido de fibra de estos productos naturales.

El aloe vera

Andrea Pacheco, nutricionista, explica que el aloe vera, además de contener una amplia variedad de micronutrientes como vitaminas C y E, calcio, magnesio, potasio, sodio y compuestos fenólicos, posee aminoácidos, enzimas, aloína y emodina. Estas últimas potencian el efecto laxante de la planta.

Dosis a usar: Lo más importante es conseguir aloe vera natural, ya que los geles que se venden comercialmente no poseen la misma cantidad de nutrientes. Lo ideal es usar alrededor de 10 cm del gel de una hoja.

Cuándo: Un buen momento es el desayuno, ya que es cuando comienzan los procesos digestivos del día. Se puede consumir el gel puro, mezclado con agua, en jugos o batidos. La cantidad puede dividirse durante varias tomas en el día.

Con ayuda de semillas

La nutricionista de Nutrimet, Centro Integral de Nutrición y Metabolismo, Catalina Manríquez (catamanriquezp@gmail.com) explica que las semillas de linaza, chía y sésamo poseen un alto contenido de fibra, por lo que ayudan a una mejor digestión. Su principal efecto en el organismo es el de limpiar, como un cepillo natural, las paredes del intestino, desprendiendo los desechos adheridos a estas. Además aumentan el volumen de las heces y disminuyen su consistencia y tiempo de tránsito a través del tubo digestivo. Como consecuencia, al ingerir estas semillas diariamente se previene el estreñimiento.

Dosis diaria: Lo ideal son dos cucharadas soperas al día, a lo que se debe sumar una ingesta mínima de 2 litros de agua.

Cómo comerlas: Lo ideal es hidratarlas previo a su consumo, puede ser durante la noche (dejarlas remojar en agua). Y para aprovechar al máximo sus nutrientes es mejor consumirlas molidas. Pueden mezclarse con el yogur, en batidos o acompañadas de frutas, salsas, guisos, etc.