Gastronomía

Galletas de lavanda

En aromaterapia y en la cocina, el perfume de la lavanda tiene propiedades relajantes. “Para cocinar se deben privilegiar las hojas más tiernas y hay que asegurarse de que no contengan pesticidas”, aseguran las cocineras.

  • Josefina Strahovsky

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Producción y recetas  Espacio Culinario Fotos Rodrigo Cisterna 

 

04-600
Ingredientes para 45 a 50 unidades

180 g de mantequilla (sin sal) a temperatura ambiente
100 g de azúcar
350 g de harina integral
1 cucharadita de vainilla
3 cucharadas de flores de lavanda frescas (o 1 cucharada de lavanda seca)
1 huevo
1 limón (ralladura)
PARA EL GLASEADO:
1 taza de azúcar flor
2 a 3 cucharadas de agua
Colorante natural morado

Preparación
1. Disponer la mantequilla en un bol y batir hasta que se vuelva cremosa. Agregar el azúcar, la vainilla y la lavanda fresca (si se ocupa la lavanda seca, moler con un poco de azúcar antes de incorporar) 2. Batir hasta obtener una mezcla homogénea, luego agregar el huevo y seguir batiendo 3. Incorporar, poco a poco, la harina y tapar con film plástico. Refrigerar por 1 hora como mínimo. Entre más tiempo, más fácil será trabajar la masa 4. Precalentar el horno a 170° 5. Dividir la masa en dos. Tomar una mitad y estirar sobre una mesa enharinada hasta que tenga un grosor de medio centímetro. Para que no se pegue la masa a la mesa se puede ir rotando cada vez que se pase el uslero. Hacer lo mismo con la otra mitad 6. Cortar las galletas, colocar sobre un silpat y llevar al horno por 10 minutos. Retirar y dejar enfriar 7. Para el glaseado: mezclar el azúcar flor con el agua hasta lograr una mezcla homogénea y líquida, pero espesa 8. Agregar unas gotas de colorante natural para conseguir un lila lavanda. Cubrir las galletas con el glaseado y dejar secar de un día para otro 9. Guardar las galletas en un envase hermético, durarán dos semanas.