Belleza

Trucos de maquillaje para adelgazar el rostro

Típico, subimos unos kilitos y los pómulos son los primeros en delatarlo. Por eso, mientras el deporte y la alimentación hacen lo suyo, el maquillaje ofrece una solución un poquito más instantánea. Un par de trucos bastan para adelgazar el rostro.

  • Francisca Colussa

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Fotos Getty Images

 

Contouring, obvio
La técnica de contorneado es básica para generar más ángulos sobre el rostro y crear visualmente facciones más delgadas. “Las sombras se ponen debajo del pómulo, desde la oreja hasta dos dedos antes de la aleta de la nariz, ese es el límite donde debe llegar el bronzer”, explica la maquilladora Melanie Tetzner. Un tip para detectar la zona donde se aplican los polvos de contorno es hundir las mejillas. Otra zona donde resulta favorecedor contornear es en la zona de la papada. Se debe sombrear abajo de la mandíbula, bordeando el hueso y el mentón, y difuminar muy bien para evitar manchas. Esto hace que el cuello se vea más largo.

Labios sutiles
Maquillar la boca en tonos nude hace que todo se vea más parejo, como no provoca contraste alarga visualmente el rostro. La textura del labial a escoger no es determinante para adelgazar la cara, sino que influye más en lo que se quiere lograr en los labios. Por ejemplo, si tienes una boca muy grande ojalá usar labiales mate, para que no destaque tanto. Y si tienes labios muy finos, prefiere algo que sea más hidratante para obtener más volumen.

Para adelgazar el rostro existen medidas más inmediatas que empezar una dieta. Hay trucos de maquillaje que ayudan a afinar las facciones y van desde el contouring hasta llevar los labios nude.

¡No te olvides de las cejas!
Dan un marco a la cara y son fundamentales para resaltar los rasgos. No existe la forma perfecta generalizada, dependerá de la forma natural de las cejas. Melanie recomienda considerar la imagen de un ala de paloma, “más gruesa al comienzo, partiendo a la altura del lagrimal y que luego finaliza más fina. Esta forma tiene un punto de quiebre (el arco) que da altura, con eso alargas el rostro y agrandas los ojos. En cambio, si trabajas tu ceja más recta y fina se consigue el efecto contrario, se amplía la cara”, explica.

Todo va en la mirada
Centrar el maquillaje en los ojos crea visualmente un triángulo invertido en el rostro, estilizando las facciones. “Al prestarles atención a los ojos, el resto de la cara pasa a segundo plano”, dice la maquilladora Patricia Calfio. Para maquillarlos se puede jugar con diferentes delineados (un cat eye siempre es favorecedor) o con sombras. No es necesario exagerar con los colores, con tonos naturales se puede crear la profundidad suficiente para destacar la mirada. Las pestañas bien marcadas (incluso postizas) son una pieza que hace la diferencia.

Luces con mesura
“Siempre ilumina las partes duras de la cara”, sugiere Melanie. Sobre los pómulos, en diagonal (arriba de lo que se contorneó antes). Para un aspecto de nariz más respingada se aplica el iluminador sobre el tabique, y para una boca más prominente, en los arcos de cupido. “Hay que evitar iluminar las mejillas o las partes blandas de la cara, porque eso resalta más los rasgos y dará un aspecto más redondo. La idea del contorno es generar ángulos en el rostro y al agregar luz debemos hacerlo manteniendo este principio”, agrega la makeup artist.

Bonus: ojeras bajo control
Que el rostro se vea parejo ayuda a mantener la armonía y la continuidad. Por esta razón, cubrir correctamente las ojeras quita peso innecesario en los rasgos y ayuda a resaltar e iluminar la mirada.