Vida Sana

Dormir para mejorar la memoria

El sueño es clave para que el cerebro se restablezca, procese información, fije la memoria, consolide lo aprendido y pueda mantener un buen funcionamiento. Las horas de descanso son clave en este proceso.

  • camila.marnich

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Dormir es algo inevitable e indispensable para el adecuado funcionamiento de nuestro organismo. El doctor Patricio Peirano, del departamento de Medicina del Sueño de la Clínica Indisa, explica que nuestro cuerpo tiene un sistema de regulación propio. “Los seres humanos contamos con varios relojes internos que se sincronizan con los ritmos del entorno. Uno es el circadiano, que requiere la integración de una serie de estructuras nerviosas para regular el ciclo sueño-vigilia, la temperatura corporal y la secreción de diversas hormonas durante las 24 horas”.

La presencia o ausencia de luminosidad ambiental es fundamental para organizar las fases diurna y nocturna de los ritmos circadianos, sin embargo, los relojes biológicos de las personas son diferentes. El doctor Peirano explica que hay personas tipo “búhos” (noctámbulos) y otros “alondras” (matutinos), es decir, se sienten más activos al anochecer o se activan con la salida del sol.

Recordar lo aprendido

Al dormir, el cerebro trabaja intensamente para reforzar nuestra memoria; al consolidar el aprendizaje activa las mismas regiones que para adquirir información o recordar lo que necesitábamos mientras estuvimos despiertos: el hipocampo, la corteza entorrinal y el neocórtex.

Las hormonas que estimulan el estado de alerta van aumentando hacia el final del sueño para incrementar la capacidad de concentración y la energía física con el objetivo de realizar adecuadamente nuestras actividades durante el día. También incrementan la presión arterial y el metabolismo. Así, el sueño es particularmente relevante para restablecer diariamente las mejores condiciones para nuestra salud.

Para un sueño reparador

– Respeta tu sueño. Mantén un horario regular para descansar y proponte levantarte todos los días a la misma hora.

– En la noche, solo anda a dormir cuando sientas sueño y estés dispuesto para hacerlo.

– Si tienes problemas para dormir de noche, no duermas siesta. Eso favorecerá su sueño la noche siguiente.

– Mantén tu dormitorio ventilado y a temperatura adecuada, oscuro y en silencio durante la noche.

– Evita el ejercicio intenso en las horas previas a acostarte. Al aumentar la temperatura corporal, se dificulta el inicio del sueño.

– Evita el consumo de alcohol para inducir el sueño. Aunque pudiera ayudarte a dormir, tu sueño será de mala calidad y despertarás muchas veces en la noche.

– Fumar altera el sueño. Evita hacerlo, especialmente en las horas antes de dormir.

– Evita las comidas abundantes y bebidas que contengan cafeína. La leche tibia podría ayudar a dormir.

– Si persisten los trastornos del sueño, consulta a tu médico para identificar el origen de tu insomnio y establecer un tratamiento adecuado.