Belleza

La ruta para ser rubia

La mayoría de las chilenas no nacimos con la cabellera dorada, pero hay varios caminos para aclarar las melenas y nuevos productos para platinar hasta las tonalidades más rebeldes.

  • francisca.colussa

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Algo tiene el pelo rubio que atrapa. “Es adictivo”, dice el estilista y dueño de Taller CH Hair&Makeup, Claudio Huircan. Aunque uno no sea rubia gracias al ADN (Marilyn Monroe tampoco lo era), todas podemos tener una cabellera dorada. Tres estilistas nos entregaron las claves para lucir una melena a lo Shakira o Gwen Stefani.

Antes de hacer cualquier cosa, el colorista debe determinar en qué estado se encuentra la fibra capilar. Se evalúa si ya tiene coloraciones o decoloraciones, si el pelo es fino o grueso, si está sano o reseco. Si se es morena o el cabello es muy fino el proceso será más largo. “Para llegar al rubio es esencial el profesionalismo, tanto del peluquero como de los químicos que se ocupen. Aunque se encuentren productos para hacerlo en casa, siempre es recomendable que lo aplique alguien con experiencia y educación al respecto”, asegura el estilista y dueño de Leonidas Hairdresser, Gonzalo Leonidas.

¡Empezó la decoloración!

Si solo se busca aclarar un poco y dar más brillo al pelo, en el mercado hay champús y aclarantes que se activan con el sol o el calor, pero “solo tendrán un resultado óptimo si eres de pigmentación clara y más fría (ceniza), de lo contrario se corre el riesgo de quedar con reflejos rojizos o naranjos”, advierte Claudio Huircan.

Otra alternativa son los superaclarantes, tinturas con amoníaco que ‘suben’ dos tonos el color del pelo -‘subir’ significa aclarar- y pueden llegar hasta cinco, según el color base y si se trata de un pelo natural o tinturado. “Me gusta iniciar a las rubias con superaclarante, porque daña menos el pelo y es más controlado el proceso”, dice Claudio. “Estos productos se mezclan con peróxido (agua oxigenada) y mientras aclaran dejan cierta tonalidad según el estado del pelo; si es virgen, está oscurecido o aclarado (…), hay que tener en cuenta que en la medida en que el cabello sea más oscuro, tomará más tiempo en ‘enrubiecer’”, agrega Leonidas.

Cuando se quiere algo más radical, lo más eficaz es el decolorante, que aclara hasta siete a ocho tonos en un pelo natural, considerando que sea un pelo castaño claro o rubio. En las morenas el camino es más largo, ya que este producto funciona aclarando entre dos y tres tonos por etapa. Lo que hace la decoloración es “abrir las ‘escamas’ o cutículas que se encuentran en la capa externa para que penetre el peróxido y decolore los pigmentos naturales que le dan color al cabello. En este punto, el agua oxigenada juega el rol principal, y mientras mayor es su concentración o poder -no su cantidad- (ver recuadro), mayor será la aclaración que conseguirá”, explica Gonzalo Leonidas.

La mayoría de las chilenas tenemos las cabelleras más oscuras que claras, así que hay que considerar que el proceso de decoloración pasaría de negro (o castaño oscuro) a rojo, rojo anaranjado, naranja, amarillo anaranjado, amarillo y recién ahí al rubio. Por eso el tipo de aplicación también es clave para empezar a ‘enrubiecerse’. Paulina Martínez, estilista y directora de Te Quiero Verde, explica que una manera es haciendo reflejos con técnicas como free style, balayage o baby lights para lograr un resultado que requiera de “una mantención menor, porque el crecimiento se nota menos y se puede jugar con distintas tonalidades. Un cambio de color total implica retocar el crecimiento todos los meses”.

Alta mantención

Para transformarse en rubia lo más frecuente es que se requieran unas tres a cuatro decoloraciones, las que deberán efectuarse cada dos semanas, y si el resultado que se espera es un rubio platinado, hay que esperar un mes entre decoloraciones para que el pelo se recupere de los procesos químicos. Entremedio hay que “realizar tratamientos a base de proteínas y retocar el color tanto por el crecimiento como para revitalizar el color, neutralizar algún tono no deseado o aclarar otro poco si se quiere”, dice Paulina.

Recientemente se ha hablado mucho de un producto casi milagroso que pareciera permitir transformarse en platinada en un dos por tres. Se trata del Olaplex, pero hay varios puntos que aclarar para no confundirse. Olaplex es un aditivo que se incorpora al decolorante y su función es reconectar los enlaces de disulfuro que se rompen al decolorar, para proteger del daño a la fibra capilar. De esta manera permite seguir aclarando en el futuro, porque restaura el pelo y este queda más fuerte. No es un aclarante y tampoco tonalizante, es decir, podrías quedar platinada sin usarlo, pero con el costo de quedar con el cabello deteriorado y frágil. Además, Olaplex sirve tanto en procesos de decoloración como de tinturación; en este último proceso ayuda a lograr más brillo y obtener más duración del tinte.

¿Platinada o dorada?

Depende del gusto personal de cada una, aunque si es por la tonalidad de piel las chilenas nos vemos mucho mejor con rubios dorados. “Añaden profundidad, brindan calidez y combinan muy bien con la piel de las latinas; a las chicas con canas les da mucha más vitalidad que un tono ceniza”, asegura Gonzalo Leonidas. Eso sí, para lograr un dorado la mezcla debe incorporar tonos fríos para que neutralicen la pigmentación anaranjada-rojiza natural de nuestra genética.

Los volúmenes del agua


Los volúmenes del agua oxigenada o activador deben ser los apropiados para no exponer el cabello más de la cuenta. Mientras más alto sea el volumen del oxidante, mayor será su poder aclarante. El peróxido más común es de 40 volúmenes (y el máximo que se comercializa en Chile), aunque existen inferiores y superiores, siendo estos últimos los que decolorarán más, pero que también causan el mayor impacto en la fibra capilar.