Cocina

Normandie

Hace años que no visitaba el Normandie, y me pareció que lucía igual que la última vez, cálidamente ambientado en madera, con su barra, mesas y sillas de este material, y cuadros y afiches alusivos a su nombre, el del mayor transatlántico francés de los años 30.

  • Pilar Hurtado

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Era tarde para almorzar ese viernes -cerca de las tres-, pero el local está abierto de corrido, por lo que nos entusiasmamos. Tampoco teníamos que correr para llegar a otro lado, así que hasta una copa de vino podríamos tomar. Hace años que no visitaba el Normandie, y me pareció que lucía igual que la última vez, cálidamente ambientado en madera, con su barra, mesas y sillas de este material, y cuadros y afiches alusivos a su nombre, el del mayor transatlántico francés de los años 30. El restaurante está dividido en dos partes y al llegar nos pidieron que nos sentásemos en el otro lado, ya que esa parte quedaría sin garzón por la hora, a lo que accedimos sin problema. Ya ubicadas, en esa hora tranquila igual había clientes almorzando en un par de mesas. Mientras revisábamos la carta nos pusieron en la mesa pan y paté casero. Mi amiga estaba antojada con los choritos con papas fritas, un clásico del Normandie, así que los pedimos como entrada, junto a un tártaro de filete. De fondo, un crepe de berenjenas para las dos. Y una copa de chardonnay para compartir. Solicitamos que el pedido llegara junto y así fue, en un tiempo razonable. Atacamos primero los choritos, servidos en una gran olla de fierro negro con bastante caldo y dos tacitas para poder disfrutarlo. Al lado, una porción de muy ricas papas fritas cortadas a cuchillo. Dimos cuenta de toda la olla de pequeños choritos a punto, con rico caldo, y nos pareció que estaban muy bien preparados. No nos pasó lo mismo con el tártaro, cortado en forma gruesa y con algunos trocitos de grasa entremedio que nos parecieron un descuido. Venía con todos los acompañamientos al lado para que el comensal los mezclara. El panqueque, de muy buena factura, relleno con berenjenas en tajadas, con cáscara y deliciosas y coronado con una tajada se queso gratinado, estaba muy fino y sabroso, aunque a mi amiga le hubiera gustado con un poco de salsa blanca en vez del queso, pero es cosa de gustos. Después de eso el servicio se puso más lento y mi amiga se paró un par de veces para que el garzón recordara que estábamos ahí y para traer el azúcar para nuestros cafés que acompañaron una excelente tarte tatin. Para pedir la cuenta también tuvimos que levantarnos… Sin embargo, pese a esa incomodidad, Normandie sigue teniendo su onda y siendo un lugar agradable para acudir sin apuro y con buena relación precio-calidad.
Consumo: todo lo descrito $29.700.

NOTA: 5.6 / Providencia 1234 / Teléfono 222363011.