Moda

Todas las vidas de Barbie

La pasión de Barbie por la ropa de diseñadores (y la de los diseñadores por Barbie) no es una novedad. Pero esta es la primera vez que un museo francés rinde homenaje a la icónica muñeca con una exposición que recorre sus múltiples cambios -tanto de vida como de looks- a través de las décadas.

  • Florencia Sanudo

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Fotos: Mattel

Portada Time, febrero 2016.
Portada Time, febrero 2016.

“¿Podemos dejar de hablar de mi cuerpo?”, preguntaba Barbie desde la portada de la revista TIME del 6 de febrero pasado. La razón por la que uno de los semanarios más prestigiosos del mundo se ocupara de la indudablemente muñeca más famosa del mundo se debía al lanzamiento de las nuevas Barbies ‘normales’ anunciado a principios de este año. Una serie de muñecas realistas que viene en tres formas de cuerpo opcionales -petite, alta y curvácea-, siete tonalidades de piel y veinticuatro estilos de pelo, incluyendo afro, pelirrojo y azul. Una verdadera revolución.

Y la respuesta a la pregunta es definitivamente “no”.

Barbie -más que una muñeca, un símbolo de una sociedad, el reflejo de una cultura y de su evolución- siempre dio que hablar. No es sorprendente entonces que sea objeto de artículos, estudios, análisis y ¿por qué no? de exposiciones. La última de ellas, en el Museo de Artes Decorativas, en París, capital de la moda, le rinde homenaje con una muestra en la que se exhiben setecientas muñecas en 1.500 m2, junto con obras de artistas contemporáneos, documentos, diarios, fotos y videos que ponen “las vidas de Barbie” en contexto.

Recurriendo a los archivos inéditos de la casa Mattel, sus fabricantes, y poniendo en valor un patrimonio histórico hasta ahora desconocido, la muestra ofrece dos lecturas, una para los niños (o quizás, aunque no es lo políticamente correcto, debería decirse niñas), que evoca la pura alegría de un juguete universalmente conocido, y otra, para los adultos, que coloca su figura en una perspectiva histórica y sociológica. En efecto, si Barbie comenzó siendo un juguete, asociado exclusivamente al ‘american way of life’, hoy encarna también una dimensión más universal, adhiriéndose a los cambios sociales, políticos y culturales.

Astronauta, médica… y fashionista

Barbie nació en 1959. Fue al observar a su hija Bárbara jugar con muñecas de papel, lejanas descendientes de los grabados de moda de los siglos XVIII y XIX, que Ruth Handler tuvo la idea de una muñeca modelo, en tres dimensiones. Ruth notó que en sus juegos Bárbara y sus amigas no se mostraban en absoluto interesadas por las muñecas-niñas sino únicamente por las que representaban a mujeres. En sus intercambios, las niñas se proyectaban más bien en su futura vida de jóvenes solteras que en madres o amas de casa.

La determinación de Ruth consiguió al fin convencer a su marido Elliot, cofundador de Mattel y a sus equipos (compuesto entonces solo por hombres) de fabricar esa muñeca. Cabe decir que ya había un precedente: Lilli, una muñeca alemana -basada en una historieta popular para adultos- que Ruth había visto durante un viaje a Europa y que representaba exactamente lo que ella tenía en mente. A su regreso a los Estados Unidos, con la ayuda del ingeniero Jack Ryan, retrabajaron el diseño del molde de la muñeca. Una vez terminada, esta recibió el nombre de Barbie, en honor a Bárbara, y fue presentada en la Feria de Juguetes de Nueva York el 9 de marzo de 1959, enfundada en un traje de baño negro y blanco y en dos versiones, rubia y castaña. Dos años después, simultáneamente con la aparición de su novio, Ken, la compañía fabricante de Lilli hizo juicio a Mattel que terminó con un acuerdo fuera de la corte. Lilli desapareció del panorama y Barbie comenzó su larga y camaleónica historia.

Desde entonces fue colegiala, estudiante universitaria, enfermera y azafata antes de adoptar ciento cincuenta profesiones, de las más clásicas a las más vanguardistas: veterinaria, paleontóloga, profesora, médica, bailarina, policía, piloto, astronauta o candidata presidencial, entre muchas otras.

Sus siluetas, sus peinados, su ropa son el fruto de secretas decisiones de fabricación, algunas de las cuales fueron reveladas a cuentagotas. Cabe decir que Barbie es un verdadero fenómeno industrial del que en su punto máximo de gloria se llegaron a vender en el mundo tres ejemplares por segundo. La razón de su éxito se explica en la capacidad de la muñeca de seguir la evolución de su época, renovarse y cambiar con los tiempos.

Barbie se impregna de moda y de cultura popular y es fuente de inspiración para artistas como Andy Warhol, que hizo su retrato, y para decenas de modistos que la vistieron. En efecto, son muchas las casas y creadores que imaginaron para ella los modelos más elegantes y más extravagantes, entre los cuales Thierry Mugler, Christian Lacroix, Jean Paul Gaultier, Agnès B, Cacharel, Karl Lagerfeld, Diane von Fürstenberg, Vera Wang, Calvin Klein, Oscar de la Renta, Dior, Moschino y Christian Louboutin. De esta manera, el guardarropa de Barbie, parte del cual se expone en la muestra, es el reflejo de la moda de las últimas cinco décadas.

Controversias

A lo largo de su ‘vida’ Barbie fue objeto de numerosas controversias. Muchas de ellas legítimas, como aquella según la cual su silueta promovería una imagen corporal poco realista que incentiva a las niñas a caer en la anorexia. En efecto, transportada a proporciones humanas Barbie llega a 1.75 m, sus medidas son 91-46-84 y su peso, 46 kilos, unos 16 kilos por debajo del peso normal para una mujer de esa altura y con 17% menos de la grasa necesaria para menstruar. (En 1997 su silueta fue rediseñada y se le ensanchó la cintura). La aparición de la Barbie afro en 1967 (Francie) fue muy criticada pues carecía de las características afroamericanas aparte de una piel oscura. En 1992, la Barbie parlante decía frases como “¡La clase de matemáticas es muy difícil!”, lo que provocó la reprobación de la Asociación Estadounidense de Mujeres Universitarias. En 1963 venía acompañada del libro “Cómo perder peso”, que entre otras instrucciones incluía “no comer”. En 1997 Becky, la muñeca en silla de ruedas, fue criticada porque su silla no cabía en el ascensor de la Barbie Dream House. La Totally Tattoo Barbie, que venía con una serie de tatuajes para aplicar sobre su cuerpo, despertó las críticas del grupo Consumer Focus, que argumentó que incentivaba a las niñas a hacerse tatuar permanentemente. Si bien todas estas opiniones fueron oídas y los modelos ofensivos modificados o retirados del mercado, la célebre Barbie continuaba sin encajar con los más estrictos principios de nuestra época y siendo objeto de reproches, a los que se espera las nuevas Barbies, en venta partir del 1º de marzo, con sus dimensiones ‘normales’, pondrán definitivamente fin.

Nuevas Barbies, 2016.
Nuevas Barbies, 2016.

Los portavoces de Mattel afirman ahora su deseo de promocionar un cuerpo más saludable y realista, reflejar mejor la diversidad y una visión más amplia de la belleza. Propósito sumamente loable que también incluye la determinación de detener la baja en las ventas (un 14% en los últimos dos años) y caer en gracia con las madres del siglo XXI, las temibles ‘millenians’, menos consumistas y menos afectas a dejar jugar a sus hijas con la Barbie tradicional de silueta imposible.

Pero al anunciar los nuevos modelos que harán entrar definitivamente la muñeca en la era de lo ‘políticamente correcto’, Richard Dickson, presidente de Mattel, declaró: “La habilidad de Barbie es evolucionar y crecer con el tiempo y al mismo tiempo seguir siendo fiel a su espíritu, lo que explica por qué sigue siendo la fashion doll, Nº 1 en el mundo”. Porque la moda es lo que básicamente siempre atraerá a la célebre muñeca (y a sus admiradoras), ya que, cirujana o instructora de aerobics, con más o menos kilos, o cualquiera el color de su piel, sigue siendo una fashionista en el fondo de su corazón.

[block_quote cite=] Las vidas de Barbie, Musée des Arts Decoratives, París (Francia), del 10/3/16 al 18/9/16 [/block_quote]

Barbie Mad Men.
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Barbie en Instagram.
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