Belleza

Seamos maduras

El aumento de la esperanza de vida en Chile y el mundo implica, entre otras cosas, hablar sin pudor de la menopausia, una etapa prácticamente tabú para las generaciones de nuestras abuelas y bisabuelas. No nos podemos engañar, será un período en el que aparecerán más arrugas y perderemos firmeza y elasticidad, pero si protegemos a tiempo la piel esos cambios no serán bruscos.

  • Veronica Marinao

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Foto Getty Images

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Todas somos (o seremos) Leia. Hace unos meses, cuando se estrenó la película El Despertar de la Fuerza, hubo un penoso debate en torno a la ‘mala vejez’ de ese personaje; media galaxia estuvo contando y juzgando las arrugas de la actriz Carrie Fisher. Los surcos en el rostro de Luke Skywalker (Mark Hamill) y de Han Solo (Harrison Ford) dieron lo mismo, el mundo exigía que ella, solamente ella, a sus 59 años, siguiera teniendo la lozanía y firmeza de los veintitantos.

“Por favor, dejen de debatir acerca de si envejecí bien o no. Desafortunadamente eso lastima mis sentimientos. Mi cuerpo no ha envejecido tan bien como lo hice yo”, tuiteó Fisher para cerrar la discusión. La machista polémica evidencia que gran parte de la población todavía no ve como un proceso natural el que las mujeres maduremos. Pero, afortunadamente, no todos pensamos así. De hecho el aumento de la esperanza de vida nos ha hecho avanzar y desde hace algunos años temas como la menopausia -prácticamente tabú para nuestras abuelas y bisabuelas- han tomado fuerza en los medios de comunicación e incluso en la publicidad.

Era lógico que la otrora princesa Leia, hoy general, no se vería igual que en los años 70. Carrie Fisher perdió volumen en su rostro y sumó varias líneas de expresión. ¿Por qué? Porque ella comenzó hace tiempo su menopausia, una etapa normal (¡no una enfermedad!) que parte, en promedio, a los 51 años de edad, aunque puede variar entre los 45 y 55 años.

DHEA, divino tesoro

DHEA, o dehidroepiandrosterona, es la hormona esteroide más abundante en la piel. Empieza a ser secretada en la glándula adrenal a los 7 años aproximadamente, y llega a su punto cúlmine de producción a los 25. Su nivel disminuye drásticamente con la edad y con mayor rapidez durante la menopausia (baja al 40%). Alrededor de los 70 años, solo el 10% de su concentración máxima permanece.

¿Y qué pasa entonces con la piel cuando la DHEA empieza a bajar? “Durante el climaterio la humectación de la piel disminuye, se seca y aparecen arrugas finas. A nivel dérmico se pierden colágeno y elasticidad. Además se retarda la cicatrización de las heridas. Al bajar los estrógenos y aumentar la testosterona algunas mujeres podrán aumentar la grasitud de la piel e incluso desarrollar un acné, también es frecuente el aumento del vello facial”, explica la dermatóloga Claudia Piper.

Cómo cuidar la piel

Un dato importante: después de la menopausia, cada año los niveles de colágeno disminuyen en un 2%. El dermatólogo mexicano Daniel Asz, de la clínica Dermalomas, dice que para enfrentar bien el climaterio lo esencial es, a partir de los 30 años, tener una rutina de cuidado que incluya una buena alimentación con antioxidantes y tres cuidados básicos de la piel: limpiar, hidratar y proteger (con factor solar). La doctora Claudia Piper complementa lo que hay que hacer cuando se diagnostica la menopausia: “Ya que la piel se seca y adelgaza es importante elegir el producto adecuado según los cambios notados; en general se usan cremas más nutritivas, siendo especialmente importantes los antioxidantes, hidroxiácidos, péptidos y los retinoides. Sin embargo, no hay que olvidar que la menopausia no significa que todas las mujeres pasarán a tener el mismo tipo de piel, que es lo más importante de considerar a la hora de indicar una rutina”. La especialista agrega: “Es decir, la mujer debe seguir con su rutina que dependerá de su tipo de piel y de si tiene alguna patología asociada, como la rosácea, por ejemplo. Solo en caso de notar cambios, como piel más seca o grasa, se acomodará su régimen diario. En esta etapa es muy importante contar con la ayuda y el consejo del dermatólogo”.

En países como Estados Unidos, muchas mujeres toman DHEA en compuestos, lo que suena como una solución lógica al envejecimiento. Pero el doctor Asz dice que esto es muy peligroso: “En el fondo estás jugando con hormonas y no sabes si, por ejemplo, podrías estimular un cáncer”.

El último descubrimiento


400Después de 14 años de investigación, Laboratorios Vichy creó un complejo sustitutivo que imita los efectos de la DHEA en la piel, pero sin sus contraindicaciones porque no es una hormona y no se toma, sino que es de uso tópico. Ese es el gran secreto detrás de la nueva fórmula de Neovadiol, producto que fue presentado en enero en Cancún, México, para el Cono Sur, un lanzamiento al que fue invitada revista Mujer. Sus ingredientes activos fueron elegidos por su complementariedad y su desempeño en cada uno de los 38 marcadores biológicos afectados en el momento de la menopausia. La concentración de la molécula PRO-XYLANE patentada por L’Oréal se incrementó a 3%, es decir, es diez veces mayor que la de las fórmulas anteriores. Este compuesto promete actuar en al menos tres objetivos relacionados con la juventud de la piel: colágenos I y III; fuentes de firmeza y densidad; y el grosor de la epidermis. El complejo contiene también Hepes, conocida por sus propiedades exfoliantes y de regeneración celular; HYDROVANCE, derivado de urea de última generación en crema hidratante que atrapa eficazmente el agua en la piel, mientras promueve la descamación natural; y Hediona, derivado del ácido jasmónico que aumenta la producción natural de lípidos (escualenos, triglicéridos y ceras), que se encuentran en el sebo y faltan cuando la piel sufre cambios hormonales.
“Mi recomendación sería que las mujeres usaran una crema medicada con ácido retinoico por las noches y Neovadiol por la mañana, así se actuaría sobre la dermis y la epidermis, respectivamente”, dice el médico Daniel Asz.
Como uno de los síntomas menopáusicos más comunes son los bochornos y la sudoración nocturna, Vichy ideó una fórmula que es fresca como un gel y cómoda como una emulsión. Esta nueva textura se llama Glycoserum, es muy liviana y se funde con la piel directamente al aplicarla, dejando una sensación instantánea de frescura; la piel no queda pegajosa.