Gastronomía

Tataki

Agradable el lugar y buena relación precio-calidad. Salvo por el olor a comida del inicio y una cierta lentitud, nos pareció un buen lugar para juntarse con amigos.

  • Pilar Hurtado

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Con mi amiga Ale nos encanta salir a comer sushi, y esta vez queríamos un nikkei. Recordé que Tataki abrió un nuevo local, mucho más grande que el de Luis Pasteur, y partimos hacia allá. Es una casa antigua de la comuna de Vitacura, donde el blanco y negro es la tónica decorativa: piso ajedrezado, sillas negras con tapiz b/n, mesas con cubierta negra, paredes del mismo color y algunos detalles en rojo o verde que le dan vida. Donde debe haber estado el garaje de la casa hay una barra al fondo y mesas en una terraza, que en vez de toldo tiene un montón de paraguas rojos que sombrean y decoran; es bien simpático. Preferimos quedarnos afuera, ya que adentro había mucho olor a comida. Partimos pidiendo una botella de vino, Attilio y Mochi Tunquén sauvignon blanc, que habíamos visto en una revista, y nos encantó. De la carta -que es amplia- empezamos con un tiradito nikkei de salmón con aderezos nipones, y un ceviche Tataki, de pescado, salmón y pulpo, con soya y sésamo. Nos pareció que el pescado estaba cortado de forma irregular, sin cuidado ni cariño, si bien ambas entradas estaban sabrosas y bien aliñadas, así como correcto el punto del pescado. El local se fue llenando poco a poco, curiosamente más hombres (debe ser el efecto “viudos de verano” de febrero en la comuna de Vitacura), se notaba que varios eran habitués, ya que saludaban por el nombre y traían claro su pedido. Nos atendió una chica peruana bastante atenta ese caluroso martes. Continuamos probando algunos rolls: thai e Ismael. Thai, de camarón, pepino, cebollín y tomate confitado, frito en coco y con salsa de curry amarillo. Nos pareció equilibrado y rico. Ismael, crocante de salmón, salmón, espinacas y queso crema envuelto en salmón, original y con la espinaca blanqueada y crocante, fue mi favorito. Todavía nos quedaba vino y tiempo, así que pedimos el tercer roll del título novedades: Paco. Es de ostiones apanados y palta cubierto en crema de jaiba y parmesano gratinado, que nos gustó harto. Ahí se nos acabó el vino, y pedimos una copa de Amaral sauvignon blanc para compartir entre las dos y rematar -regreso en micro mediante-, que nos pareció a un excelente precio ($2.600). Agradable el lugar y buena relación precio-calidad. Salvo por el olor a comida del inicio y una cierta lentitud, nos pareció un buen lugar para juntarse con amigos. También tiene delivery.
Consumo: todo lo descrito $42.350.

NOTA: 5,7 / Vitacura 3708 Teléfono 02 29335623