Belleza

Festival de Viña: glamour junto al mar

Una noche de gala y seis jornadas intensas de Festival significan siete vestidos diseñados exclusivamente para Carolina de Moras. Aunque la tónica de este evento gira en torno a la música, la moda siempre atrae las miradas del público y de los expertos fashionistas. Conversamos con Pablo Gálvez sobre lo que se verá esta semana y también con algunos de los diseñadores que vestirán a la animadora de Chilevisión.

  • constanza.espinoza

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Fotos: gentileza Chilevisión

Carolina de Moras y Pablo Gálvez -diseñador, estilista, maquillador y asesor de imagen- están trabajando juntos por tercera vez. Se conocieron en 2007, en medio de una sesión fotográfica, y seis años después, el diseñador se convirtió en su asesor de vestuario e imagen para el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar. En esta oportunidad el proceso creativo empezó a mediados de agosto pasado y debutó este viernes en la Gala y continuará mañana, en la noche de apertura del evento. “El tema del vestuario ha sido un proceso bien largo e interesante. Comienzo buscando referencias de las ideas para este año, parto siempre guiándome por alguna silueta, porque para mí eso es superimportante al inicio de cualquier trabajo. Es común que exista una silueta de moda, el año pasado lo que más hicimos fue la de sirena, siempre muy utilizada por la actriz Sofía Vergara. Este año variamos ese detalle, quisimos jugar e ir con un poquito más de riesgo”, adelanta Pablo. “Los dos años anteriores hemos ido probando qué funciona y qué no. Todos aprendemos en el camino, y este 2016 vamos un poquito más seguros y nos hemos arriesgado un poco más. En los años anteriores funcionó harto el material no convencional y por ese lado nos vamos también en esta oportunidad”, cuenta el experto.

Más riesgos esta vez

“Este año quisimos innovar, vamos un poquito más arriesgados con el tema de cortes, queremos sorprender harto con los materiales. Tener un vestido estampado sería ideal”, confidencia Pablo. Porque aunque técnicamente son siete noches en las que Carolina debe vestir, siempre existe un vestido extra o de ‘backup’, es decir, que puede o no utilizarse. “Hay solo un vestido por diseñador. Lo que pasa es que todos los años yo diseño un vestido que puede usarse o no, y en cierto sentido sacrifico un poco esa idea. Porque hacer que un diseñador haga un vestido y no utilizarlo puede generar polémica”, advierte. Para esta ocasión son seis los escogidos para vestir a la animadora de Chilevisión: Gabriela Farías Zurita, Paulo Méndez, Matías Hernán, Ricardo Cona, Pato Moreno y Bernardo Santander asumieron el desafío, y tras aproximadamente dos meses de intenso trabajo, esta semana el resultado será visto y evaluado en redes sociales, medios escritos y televisión. ¿Y cómo se reciben esas críticas? “Como cuando uno asume una gran responsabilidad: haciendo caso omiso de las que no sirven, escuchando las que sirven y teniendo autocrítica”, asegura Pablo. “Hay que recibirlas con valentía, siempre habrá críticas, porque es imposible dar en el gusto a todo el mundo”, agrega.

Producto nacional

Una de las características que ha destacado en el vestuario de Carolina de Moras como animadora ha sido la elección de diseñadores nacionales, responsabilidad que recae sobre los hombros de Pablo. “Si bien todo el trabajo es en conjunto, esta es mi pega. Es un proceso de investigación al que yo me dedico, recopilo información y le presento a Carolina los personajes de acuerdo al trabajo que queremos conseguir”, explica el diseñador. “Probablemente sería muchísimo más fácil comprar vestidos en el extranjero y luego ajustarlos, pero creo que con eso se pierde la plataforma y lo que nos ha hecho destacar”, afirma Pablo. “Es un trabajo bien arduo, que toma harto tiempo. Creo que hay mucho talento, pero es difícil, porque hay que coordinar siete personas, siete gustos y siete personalidades”, explica. “Para el mundo de la moda es superbeneficioso, es una vitrina muy importante. En Chile, no medimos el efecto del Festival de Viña en el extranjero, no sabemos dónde puede ir a parar el nombre de algún diseñador/a”, asegura.

Foto por Gonzalo Ponce, fotógrafo de Chilevisión
Foto por Gonzalo Ponce, fotógrafo de Chilevisión

Los seis escogidos

Paulo Méndez: Su colección 2 PM presentada en la última versión del Santiago Fashion Week incluyó prendas hechas en base a bolsas plásticas recicladas y se le consideró como una de las pasarelas más fuertes y osadas por los críticos de moda. Su diseño para Carolina busca resaltar su cuerpo. “Creamos un vestido escultórico, que en el fondo acentúa su figura en base a diseños art-decó. Está hecho en malla y piezas de cuero, cortadas en láser y pegadas una a una a mano. No acostumbro hacer muchos vestidos de gala o largos, no es algo que haga con frecuencia. Creo que el sello de este modelo está en que conseguimos un vestido absolutamente moderno y que mantiene los gestos de la geometría que caracterizan a mis diseños”, afirma el diseñador.

Patricio Moreno: “Pato” Moreno es uno de los diseñadores de vestidos haute couture más requeridos por las novias. Lleva 15 años en el mercado nacional y es el representante de la vieja escuela en esta selección. Desde febrero de 2013 que reparte sus días entre Chile y Argentina, donde abrió su estudio en la ciudad de Buenos Aires.

Ricardo Cona: Su colección otoño-invierno del Santiago Fashion Week rescató sus raíces mapuches. Oriundo de Temuco, el diseñador destacó por sus prendas trabajadas individualmente, donde algunas de ellas estaban hechas a mano. “Mucha gente piensa que como presenté mi colección mapuche para esa pasarela, haré algo parecido en esta ocasión y no es así. Este es un vestido con una tela bordada, en plata y blanco, donde principalmente la inspiración es Carolina. Mostramos mucha piel y cuerpo, es una prenda fresca y con mucho brillo”, adelanta.

Gabriela Farías Zurita: Sus diseños se centran en la ‘moda eco’ o ‘moda ética’, que busca un equilibrio entre el ser humano y la naturaleza. Actualmente, se dedica a tiempo completo a su marca sustentable Zurita, creada en 2010. El 2015 fue seleccionada por el British Council UK y British Fashion Council para participar del International Fashion Showcase 2015 (IFS 2015), evento que forma parte de la agenda del London Fashion Week AW15 y que reúne el trabajo de algunos de los diseñadores más interesantes del mundo. Su vestido para este Festival de Viña ha sido confeccionado en seda natural, el material menos contaminante, donde se utilizaron 35 metros de tela, el que posteriormente será destinado a beneficencia.

Bernardo Santander: Es quizás el diseñador menos conocido, pero lleva varios años de carrera y actualmente confecciona vestidos para concursos de belleza, como Miss Eco y Miss Mundo, por ejemplo. Estuvo a cargo del vestuario de la primera temporada del programa de Canal 13 Mi Nombre Es y ha realizado colecciones para los lanzamientos de productos Pichara y sus marcas Elgon y Davines. Asegura que diseñar para este evento ha sido todo un reto. “Fue un desafío bastante interesante, se supone que a cada uno de los diseñadores nos llamaron por el estilo que representamos y de mí querían el show, algo de escenario, con harta pedrería, materialidad y costuras a mano. El vestido tiene mucho trabajo manual, algo que a mí me gusta harto; el coser a mano, los detalles pequeños y especialmente el brillo”, adelanta Bernardo.

Matías Hernán: Ganador de la tercera temporada de Project Runway Latinoamérica, ya vistió a Carolina de Moras en el pasado Festival de Viña y se posicionó como uno de los favoritos del público y de los críticos. Sus diseños destacan por acentuar el escote y los hombros, y por utilizar materiales no convencionales, como el neopreno y la lycra. Hace un par de días presentó su colorida minicolección “Armonía y paz bajo la moda” en el “Digital Couture Project -Epson New York Fashion Week 2016”, durante la Semana de la Moda de Nueva York.

Doce meses atrás

Conocidos diseñadores nacionales, como Claudio Mansilla, Juan Failer, Rodrigo Valenzuela, Matías Hernán y el propio Pablo Gálvez vistieron a la animadora el año pasado. Para la Gala, Carolina deslumbró con un vestido metálico en tonos dorados, confeccionado a mano por Claudio Mansilla y compuesto por brillantes cristales ucranianos, pesaba nueve kilos y se convirtió en uno de los favoritos de críticos y opinólogos de televisión. Para las noches de Festival los colores se convirtieron en protagonistas, como el diseño strapless de un profundo azul y remarcada silueta de sirena de la primera noche (también de Mansilla), el modelo de 12 metros de tela de un estridente fucsia, creación de Pablo, o el potente amarillo del vestido diseñado por Matías Hernán.

Raúl Flores: “Un maquillaje bien hecho se ve bien de cerca y de lejos”


Por: Francisca Colussa Foto: Jonathan Zamora

Hace seis años que Raúl Flores conoce a Carolina de Moras y este es el tercero en que la maquillará para el Festival. “Esta oportunidad es algo importante y disfruto el lado humano, el equipo es entretenido y le tengo cariño a la Carola, me gusta ser su maquillador”, dice.

¿Cómo se elaboran los looks para cada noche? El trabajo que hacemos con Pablo (Gálvez) y Carola es superorgánico, vemos qué le gusta y lo armamos en conjunto. No soy mucho de buscar referencias, porque la conozco hace tiempo y sé lo que le queda bien. Pero a veces nos piden (en Chilevisión) una inspiración para tener una idea general del camino a tomar y entonces sí buscamos información.

¿Qué destacas en esta mujer de facciones angulosas? No se marcan tanto los ángulos, sino que se suavizan para que lleguemos al óvalo y no tanto al cuadrado. No le hago contouring, ella tiene naturalmente las sombras que uno maquillaría, así que trabajo más los ojos y labios que sus facciones. A ella le quedan bien los tonos fuertes en labios o los ojos ahumados.

¿Se hacen ensayos del look? Lo hicimos en algún minuto, pero al llegar al día ‘D’, al final cambiábamos todo. Muchas veces pasa que lo que te queda bien un día no te queda bien al otro, porque tu pelo está diferente o porque el maquillaje no te resultó de la misma manera. Hay que ver qué es lo que fluye.

¿Con cuánta anticipación conoces el vestuario? ¿Influye en el maquillaje que vas a crear? No, no. Generalmente, lo veo una semana antes. A veces nos dejamos llevar y combinamos el labial con el vestido, pero por lo general los colores que uso para ella son el rojo y fucsia, que sirven para cualquier estilo. En ocasiones me gusta marcar los ojos con un delineado y eso lo dejo reservado para un outfit que sea más elegante que divertido. Me guía la naturalidad del momento.

¿Qué tipo de clienta es Carolina de Moras, conservadora o arriesgada? Es más conservadora. Cuando quiero hacer algo diferente me cuesta un poco sacarla de su zona de confort. Me gustaría probarle labios nude, ella no lo usa mucho, no le gusta, pero estoy viendo si la convenzo (ríe). Igual su rol tampoco da para innovar tanto, el maquillaje es para hacerla ver glamorosa y que se vea siempre linda.

Belleza en HD

El Festival implica un tremendo desafío para un makeup artist. Su musa debe verse bien en el escenario, las fotos y en televisión HD. “La clave es que el maquillaje sea muy preciso y tenga un buen acabado. La cantidad de productos no tiene que ser excesiva, que no se note que lleva maquillaje sobre el rostro, sino que se vea la piel bonita y que tenga colores. Y eso en ella se facilita porque tiene la piel muy bien cuidada; cuando eso pasa, el maquillaje se asienta de manera más natural, se funde con los poros”, cuenta Raúl.

Si quisieras hacer un maquillaje más dramático, ¿qué hay que hacer para que se vea bien de lejos y en primer plano? Cuando el maquillaje está bien hecho se ve bien de cerca y de lejos. La cantidad de producto no tiene que ver con la saturación de este, por ejemplo, puedo hacer un maquillaje oscurísimo, pero no necesito un kilo de sombra, sino la cantidad justa para que se vea una textura linda.

¿Cuántas brochas ocupas? Más de 20, tengo unas 50 y las voy cambiando todo el tiempo, cuando una se ensucia la reemplazo por otra. Depende de la ocasión, a veces ocupo tres solo para aplicar rubor y otras veces uso solo una, es relativo, pero las tengo siempre todas a disposición.

¿Cuánto tiempo tardas en hacer el maquillaje completo? Media hora, no tengo mucho tiempo. Trato de medirme, cuando maquillo lo hago porque me gusta y a veces me quedo pegado en detalles, porque lo disfruto. En Viña no tengo ese tiempo, voy avanzando por zonas y muy concentrado, termino agotado, porque no puedo equivocarme.

¿Te pones nervioso? La primera vez que lo hice hace dos años estaba nervioso. Al principio no, hacía mi trabajo nomás, pero al cuarto día pensaba ‘no he recibido ninguna mala crítica, ahora viene’ y no pasaba nada, y después al quinto día estaba más estresado aún (ríe).

¿Has sufrido críticas negativas en este tiempo? Nunca me han criticado, pero siempre como al cuarto día me empieza un estrés ‘heavy’ y pienso que me voy a equivocar, son nervios del momento, después se me pasa.

¿Este año vas a estar más tranquilo? No, igual voy a estar estresado, es mi trabajo frente a todo el mundo. No tengo posibilidad de equivocarme, no puedo, es un programa en vivo, no tengo esa opción.