Vida Sana

Dieta nutrigenómica: la ciencia de comer según el ADN

La comida y el ejercicio no tienen el mismo efecto en las personas. Esa es la premisa de este sistema de alimentación que adapta y personaliza las necesidades nutricionales en función del ADN de cada persona.

  • pmorales

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Claudia del Toro estuvo a dieta por 15 años. Probó con distintos nutricionistas y bajaba de peso, pero apenas empezaba a incorporar nuevos alimentos volvía a subir. Cuando estaba a punto de tirar la esponja (porque no entendía la razón de sus “fracasos”), le hablaron de la dieta nutrigenómica. Claudia descubrió, entonces, que tiene una dependencia muy grande del ejercicio. “Yo no tengo problemas con la alimentación, puedo comer de todo incluso los carbohidratos que tantas veces me habían prohibido, mi tema es que el ejercicio es clave en mi metabolismo”.

Esto ocurre porque la comida y el ejercicio no tienen el mismo efecto en las personas, cada uno es genéticamente distinto y la forma que tenemos de metabolizar los alimentos, también. Claudia – que hasta ese momento llevaba una vida más bien sedentaria- comenzó a usar la bicicleta como medio de transporte y eso fue suficiente para equilibrar las calorías que consumía con las que gastaba y por fin logra mantenerse en su peso.

Otra cosa que a Claudia le impactó de su informe fue que procesa muy mal la cafeína. “Mientras una persona se demora veinte minutos en procesar un café, yo me tardo hasta 3 o 4 horas, lo que hace que todo mi metabolismo se ponga más lento”. Esto se debe a que existe una gran variabilidad de reacciones de la gente frente a comidas idénticas, que fue justamente la premisa de un estudio realizado por científicos del Instituto de Ciencia Weizmann de Israel, publicado recientemente en el diario Cell Press, que arrojó como resultado que las dietas estándar no son las más indicadas para disminuir los kilos de más. Los investigadores sugieren realizar una dieta personalizada y poner a cada persona en el centro de su programa alimentario y no a la inversa, lo cual además ayudaría a controlar sus niveles de azúcar y mejorar su salud en general.

Así funciona la dieta nutrigenómica. “Se trata de una herramienta que sirve para dirigir una dieta personalizada, es un tratamiento que adapta y personaliza las necesidades nutricionales en función del ADN de cada persona”, explica la nutricionista de Punto de Nutrición, Daniela Gómez.

A diferencia de otras dietas que podrían parecerse, como la del genotipo, ésta analiza realmente el ADN y tiene validez científica. De hecho, el punto de partida es la realización de un examen de saliva gracias al que se consigue la información genética de la persona, que muestra el nivel de  predisposición que tiene a la obesidad y cuál es su respuesta a la ingesta de  hidratos de carbono y ácidos grasos. “El análisis es muy útil, ya que nos indica cómo la persona metaboliza las grasas, las proteínas, los carbohidratos. Con todos esos resultados, un especialista tendrá todas las herramientas necesarias para diseñarle al individuo la mejor pauta de alimentos que además sea de su gusto”, explica la especialista.

Con los resultados del análisis se obtiene también la información necesaria para prevenir o tratar enfermedades como diabetes y dislipidemia, entre otras.

“En esta dieta no se restringen grupos de alimentos, sino que sólo aquellos que, a esa persona en particular, le podrían gatillar patologías, como podría ser el caso del azúcar, el alcohol o las grasas trans. Por ende, el paciente podrá comer de todos los tipos de alimentos, pero adaptados a su condición y a sus requerimientos de nutrientes”, concluye Daniela Gómez.