Vida Sana

Cómo sacarle provecho al sol

Aun cuando tengamos que protegernos de él, entrega muchos beneficios para la salud. Durante el invierno, cuando la exposición directa es mínima, hay más gripe y enfermedades estacionales. Eso no es casual.

  • Angelica Lamarca

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Producción: María Eugenia Ibarra  Foto: Rodrigo Cisterna

Exposición diaria

El doctor Jorge Larrondo, dermatólogo de la Clínica Alemana, explica que existen distintos requerimientos según la edad, ubicación geográfica y fototipo de piel, por tanto no se puede entregar una recomendación universal de cuánto rato es necesario exponerse al sol para atrapar sus beneficios. Para él es razonable la recomendación incluida en un artículo reciente del Departamento de Endocrinología del hospital de niños de Birmingham (Reino Unido) que promueve las actividades al aire libre y exposición solar no protegida en rostro y extremidades por 10-15 minutos, al menos 2 veces por semana dependiendo del fototipo de piel. El horario más seguro para estar expuestos bajo el sol es antes de las 10 a.m. y después de las 16 hrs., ya que hay menor intensidad de radiación UV.

Refuerza el sistema inmune

El naturópata Miguel Cárdenas, de Centro Natural Clinic (22320088), explica que la vitamina D se produce en la piel cuando esta se expone a los rayos UV del sol y al ser ingerida en alimentos como pescados azules, yema del huevo y lácteos enteros. Esta vitamina es esencial en el organismo, ya que estimula el sistema inmune, pues produce más de 200 péptidos antimicrobianos en el organismo. El más potente de ellos se llama Catelicidin, un antibiótico natural de amplio espectro. Los rayos UV activan una forma de colesterol presente en la piel convirtiéndolo en vitamina D activa, lo que facilita su acción a nivel corporal y permite que sea absorbida por el plasma sanguíneo. Tan importante es el sol que durante el invierno, cuando la exposición directa es mínima, hay más gripe y enfermedades estacionales. Eso no es una coincidencia.

Más energía

La consultora naturista y directora técnica de BowSpa (www.bowspa.cl), Paulina Vargas, explica que el sol activa, calienta y entrega el ritmo de actividad para cada estación. El sol ayuda a que el ser humano esté más alegre y tenga más energía. Esto se debe a que la luz y el calor logran efectos a nivel de bienestar mental y anímico; estimulan y mantienen a las personas más activas y sanas en los meses estivales. Los rayos ultravioleta estimulan la producción de serotonina y endorfinas en el cuerpo, sustancias consideradas como antidepresivas, relajantes y reguladoras de la temperatura corporal.

Equilibra el colesterol

La naturópata Denisse Ortiz (9-1253718) explica que los rayos UVA, que son los más activos, los que llegan más a la superficie de la Tierra, pero al mismo tiempo los menos peligrosos, metabolizan el colesterol que se encuentra en forma de grasa. Al chocar estos rayos con la piel, transforman esta cantidad de grasa en vitamina D. Por lo tanto, este colesterol baja y se autonivela el colesterol en general. Aun cuando el sol sea capaz de equilibrar el colesterol, lo ideal es mantener una dieta equilibrada, baja en grasas saturadas.

Mejor piel

Paulina Vargas, consultora naturista (www.bowspa.cl), explica que al exponernos al sol la piel respira mejor. El sol provoca una dilatación de los vasos sanguíneos superficiales, aumentando la circulación de la sangre en la piel. Con esto la capacidad vascular mejora y también el proceso respiratorio (recordemos que la piel es un tercer pulmón). Con esto nuestro cuerpo y piel se oxigenan mejor.