Belleza

La belleza a tus pies

Cuando las temperaturas comienzan a subir llega la hora de dar la bienvenida a las sandalias. Pero para tener unos pies presentables y -más importante aun- sanos se requiere de cuidados exclusivos. Por esa razón pedimos consejos a algunos dermatólogos y cosmetólogas.

  • constanza.espinoza

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En invierno nos olvidamos de ellos, ocultos bajo gruesos calcetines y cálidos calzados, los cuidados suelen dirigirse a zonas más expuestas a las bajas temperaturas como la piel del rostro y las manos. “Los problemas más comunes que pueden presentarse en los pies durante el invierno son enfermedades infecciosas: de virus como verrugas, bacterianas como mal olor y por hongos que comprometen piel y uñas. También afecciones que involucran las glándulas de transpiración (el exceso se denomina hiperhidrosis) y alergias por rechazo a calcetas o calzado llamadas dermatitis”, enumera Ruperto Ruiz, dermatólogo de Clínica Indisa. A esto además puede sumársele la resequedad de la piel.

¡Pies a la obra!

Carla Muñoz, dermatóloga de Centro Médico Clínica Santa María La Dehesa, recomienda el uso de cremas humectantes para combatir la resequedad. “Estas recomponen la barrera cutánea”, explica la doctora. “En el caso de que se presente hiperqueratosis, es decir, un engrosamiento de la piel, se utilizan cremas con urea (sustancia que regula la humedad y además ayuda con el proceso de descamación) u otros queratolíticos (agentes que facilitan el desprendimiento de la capa córnea, actuando como una especie de peeling) para mejorar la zona”, complementa la especialista. Las enfermedades infecciosas, sean hongos en piel o uñas, se tratan con antimicóticos que deben ser recetados por un médico. “Consiste en la ingesta, por períodos prolongados, de antimicóticos orales”, cuenta Muñoz. “La solución para cualquiera de estas enfermedades dependerá de la causa y se realizará con antibióticos, antimicóticos, extirpaciones quirúrgicas, antialérgicos o crioterapia con nitrógeno líquido”, agrega el doctor Ruperto Ruiz.

Los nombres prohibidos

Porque no suenan para nada atractivos. Las denominadas ‘durezas’ o ‘callos’ son un problema del que no se habla en voz alta. “Habitualmente se producen por un aumento del roce, generalmente por zapatos, aunque también por deformaciones óseas que hacen que zonas del pie que no están diseñadas para someterse a un calzado, lo tengan que tolerar”, explica la dermatóloga Carla Muñoz. Pero estas durezas no solo son poco estéticas, sino que pueden causar molestia e incluso afectar el caminar. “Los callos o durezas corresponden a queratomas, y se producen debido al uso de calzado inadecuado o deformaciones óseas congénitas”, cuenta Ruperto Ruiz. “La solución a este problema es traumatológica y ortopédica, y puede ser definitiva si se cumple con el tratamiento estipulado”, sostiene Ruiz.

Operación belleza

La cosmetóloga, y fundadora del centro de estética Zapatitos Rojos, Karen Espinoza recomienda: “Se debe usar crema hidratante todos los días en los pies. Y si ya están dañados, hay que aplicar además por la noche una crema hidratante o algún aceite nutritivo que idealmente contenga vitamina E, que es un superhidratante para la piel. “A esto lo acompañas con un par de calcetines para recubrir el pie para así tener una mejor absorción”, complementa. Es importante también que cuando se comiencen a utilizar sandalias hacer un lavado extra a los pies y volver a hidratar. Con este tipo de calzado están más expuestos a la contaminación, deshidratación y roce”, explica Karen. ¿Y a la hora de exfoliar? De acuerdo con la cosmetóloga de Medsthetik Mónica Böhmer, la popular ‘piedra pómez’ es la estrella para eliminar y exfoliar la piel muerta, asperezas o callos, dejando los pies suaves y sin provocar dolor. Pero hay que ser cuidadosa, los dermatólogos advierten que no se deben utilizar elementos demasiados abrasivos porque la piel tenderá a engrosarse. “La piedra pómez debe usarse como máximo una vez a la semana”, sentencia la doctora Carla Muñoz. Mónica Böhmer explica cómo sacarle el máximo provecho: “Lo ideal es remojar los pies en agua tibia o pasarla en la ducha. Para ello se deben enjabonar los pies y frotar con la piedra con movimientos circulares suaves, profundizando en la zona de los talones y planta, cuidando siempre de hidratar los pies con cremas con manteca de karité, urea, lípidos o salicílico. Idealmente esta rutina debe hacerse de noche y dejar los pies un par de horas con calcetines de algodón. Este tratamiento mejora la cicatrización de las grietas y humecta la piel”, complementa.

Otras alternativas

Mónica Böhmer enumera una lista de opciones y consejos para tener pies suaves:

Para mejorar la circulación: una vez por semana hay que sumergirlos en agua tibia con aceite de coco o sal de mar con un par de gotas de limón.

Raspar, limar y exfoliar con piedras sintéticas, limas o cremas exfoliantes.

– Aunque ya es bien sabido: secar bien la piel después de la ducha entre los dedos para evitar que se produzcan hongos y, si se transpira mucho, utilizar talco.

Para exfoliar: a la crema hidratante corporal se puede añadir un poco de azúcar y hacer un masaje para eliminar células muertas.

“Los plátanos tienen poderes curativos para los pies”, cuenta la especialista. “Puedes hacer una pasta y aplicar en tus talones luego de bañarse, deja 10 minutos y retira con agua tibia. Lo ideal es repetir una vez a la semana”, sugiere.

En caso de grietas y pies resecos: a un poco de vaselina se le agrega jugo de limón, luego de lavarlos se hace un masaje con esta combinación y luego se enjuaga.

Cuando las temperaturas comienzan a subir:

– Evita el exceso de sudor y mantén los pies ‘ventilados’.
– Al llegar a casa lo ideal es sacarse los zapatos y utilizar un calzado que permita al pie respirar.
– Intenta no utilizar dos días seguidos el mismo zapato.

Lo último se llama Clarisonic Pedi


Primero fue su cepillo facial y ahora es posible encontrar su versión corporal. Clarisonic Pedi promete alisar, hidratar y suavizar talones y dedos en la comodidad de tu hogar. Consta de un cepillo sónico que posee dos cabezales: un disco metálico con relieve para suavizar y retirar durezas y el segundo cabezal es un pulidor exfoliante. Además se puede complementar con tres productos cosméticos: Pedi-Balm, un bálsamo alisador; Pedi-Buff, un exfoliante alisador, y Pedi-Boost, un peeling regenerador. “La utilización diaria del sistema de tratamiento de Pedi permite obtener pies 10 veces más suaves que con un pulido manual (piedra pómez, por ejemplo) gracias a la tecnología sónica con la que actúa el cepillo, como a la combinación de activos que contienen los tratamientos exfoliante, bálsamo y peeling”, explica Pamela Nahum, brand manager de Clarisonic y química farmaceútica especializada en dermatología. Se puede encontrar en las tiendas Paris y su precio es de $119.990.