Belleza

Querido amigo corrector

Su función es simple: cubrir lo que se quiere esconder. Lo complicado es conseguir un efecto natural, que no parezca una capa gruesa y de un color diferente al tono natural de la piel. El corrector puede ser un gran aliado a la hora de disimular imperfecciones y conseguir un rostro más radiante y despierto, pero también un enemigo total si no se elige el adecuado o no se aplica de la forma correcta. Consultamos a los expertos para sacarle el mejor provecho.

  • constanza.espinoza

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Fotos Getty Images

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DE CORRECTORES Y TEXTURAS
No es estrictamente necesario cambiar de corrector dependiendo de la zona del rostro donde se desea aplicar (ojeras, alrededor de la nariz, de los labios, etc.), solo hay que fijarse en qué será utilizado. “Si se utilizará en zonas donde hay protuberancias como granitos o cualquier imperfección que sobresalga, no se pueden usar correctores iluminadores ya que al reflejar la luz resaltarán lo que se quería cubrir”, explica la maquilladora Taly Waisberg. “En el caso contrario, es decir, en zonas más hundidas como ojeras, comisuras de labios y arco de cupido, ese tipo de corrector es perfecto porque disimulará esos surcos que a veces se marcan”, complementa. Y al hablar de texturas hay que cuidarse de correctores pesados o que resequen zonas delgadas y con más arrugas (como las conocidas ‘patitas de gallo’), ya que las marcarán. “Entre más pesado y grueso el corrector, más se nota lo que tratamos de corregir. Por eso siempre recomiendo usar correctores livianos”, complementa la make-up artist.

NUNCA, NUNCA
Un error común es utilizar correctores más claros que el tono natural de piel en un intento por aclarar la zona de las ojeras. “Eso queda fatal”, afirma Taly Waisberg. “Las personas muchas veces no saben que existe una teoría del color detrás y que necesitan neutralizar el tono de la ojera que tengan”, explica. La maquilladora Carmen Bottinelli lo resume:

– Amarillo: corrige el morado. “Es el más común. Para ojeras poco pronunciadas, granos e imperfecciones”, sugiere.
– Naranjo: para ojeras más oscuras. Corrige el tono azulado.
– Verde: disminuye los enrojecimientos. Sirve para disimular la rosácea y los granitos rojos.

BÁSICO: LA PIEL
“Lo fundamental es tener una buena salud en el cutis”, dice el maquillador Juan José Sandoval.
“El maquillaje no es completamente milagroso si no se tiene un cuidado de la piel, porque eso te ayudará a entregar naturalidad y brillo al rostro”, explica. Es necesario beber suficiente líquido y por sobre todo hidratar, siempre hidratar. “Ese es el mejor truco. También utilizar cremas, roll-ons para deshinchar la zona de las ojeras e incluso aplicar compresas frías de manzanilla”, sugiere el experto.

LA ELECCIÓN CORRECTA
La maquilladora Taly Waisberg resume los formatos más adecuados de acuerdo con el tipo de piel:

Para pieles secas: “Siempre recomiendo usar correctores más cremosos, líquidos o serums, ojalá lo más livianos posible”.
Ojeras: “Esta zona suele ser la más crítica en casi todas, y además tienden a formarse arruguitas alrededor, por lo que siempre recomiendo el lápiz iluminador corrector. Da el efecto de ‘sacar afuera’ la ojera al iluminar esa zona y es muy liviano y no se craquela, da un acabado supernatural”.
Para pieles grasas: “Los correctores deben ser libres de aceites y no pueden ser pesados, para no obstruir el rostro”.
Y en pieles maduras hay que evitar acentuar las líneas de expresión, por esa razón hay que optar por productos livianos que hidraten e iluminen el cutis. “Para ellas recomiendo un corrector líquido, nada muy seco porque marcará más estas líneas de expresión”, asegura Carmen Bottinelli.

400“El mejor momento para aplicar el corrector es después de la base o al final de toda la aplicación del maquillaje”, afirma la maquilladora Taly Waisberg. “El corrector fue creado para atacar áreas específicas y no abusar de él, por ello debe aplicarse con los dedos, dando pequeños toquecitos donde se requiera. Si lo utilizas antes, moverás todo con la aplicación de la base”, complementa.

LOS TRUCOS DE LOS EXPERTOS:
Juan José Sandoval: “Con un pincel corrector de ojeras delineo la parte inferior del ojo como si fuese sombra y difumino hacia abajo, de forma uniforme, y hago un pequeño triángulo en la ojera, donde termina la ceja. Eso entrega luz y ‘levanta’ el ojo increíblemente. Luego, con una brocha pulidora, ‘barro’ muy bien la zona para que se puedan ver los poros y no quede con efecto plástico. Siempre todo muy natural”.

Taly Waisberg: “Uno de mis trucos es usar el producto correcto y el tono ideal para la persona a la que estoy maquillando. Me gusta mezclar tonos para dar con este, a veces incluso combino texturas y marcas distintas; también lo aplico como el toque final después de terminar la aplicación del maquillaje por si hubo algún derrame de sombra o cualquier detalle, y casi siempre lo hago con el corrector iluminador, que es mi favorito por su textura ligera, no marca ‘grietas’ durante el día y da un acabado natural”.