Belleza

Los peligros de las pechugas express

Muchas quisieran implantes, pero el temor a someterse a una cirugía las frena. Norman Rowe, médico cirujano estadounidense creó una supuesta “solución” sin bisturí: aumento de senos por 24 horas gracias a una inyección. Una técnica reversible, pero igualmente arriesgada que podría conllevar inflamación, dolor y sangramiento.

  • Revista Mujer

Compartir vía email

Por Javiera Mc Niven

sostén-700x350

Una inyección de suero fisiológico que se bautizó popularmente como Instabreast o efecto cenicienta es el actual procedimiento al que se someten muchas mujeres en Estados Unidos para aumentar su busto. El “crecimiento” dura entre 24 y 48 horas aproximadamente. Esta técnica, que comenzó siendo una prueba para dimensionar los volúmenes de quienes se someterían a una cirugía para agrandar su talla de sostén, se transformó en un procedimiento popular entre jóvenes celebridades como la modelo Kendall Jenner y la cantante Miley Cirus.

Pero esta intervención, que se realiza en 20 minutos, conlleva una lista de riesgos y podría no ser efectiva para todas las mujeres, como advierte la médico cirujano de la clínica Ciudad del Mar, María Cecilia Palacios: “Las glándulas mamarias tienen distintas consistencias unas tienen tejidos con mayor porcentaje de grasa y otras más fibrótico (más compacto), en este caso no va a recibir mucho el suero y tiene más riesgo de sangrado o de dañar el tejido”.

El aumento de dos tallas promete esta inyección de solución salina que tiene un costo de casi dos millones de pesos: “Con 500cc de suero, una persona copa A fácilmente podría llegar a C”, afirma la profesional. Pero aunque para algunas suene tentador, hay una lista de complicaciones que podrían manifestarse posterior a la punción:

  1. La técnica define que el suero debe inyectarse en la glándula mamaria, pero si por error se inyecta sobre el músculo podría generarse inflamación, dolor y sangramiento.
  2. Al existir punción se creará una cicatriz muy pequeña y al hacerlo reiteradamente puede derivar en otros problemas: “podría crear una sospecha de lesiones cancerígenas como la presencia de un nódulo, lo que te lleva a otros procedimientos. Es un riesgo es a largo plazo en el fondo” explica la cirujana.
  3. Otro riesgo es en el proceso de absorción. “Las mamas reaccionan de distintas forma. Son hermanas, pero no gemelas como les explico a mis pacientes. Efectivamente puede que una glándula absorba más rápida y la otra más lento generando asimetría”, afirma María Cecilia Palacios.

No hay que dejar de lado las lesiones o complicaciones a la piel que se podrían generar. Según la dermatóloga Leticia Bórquez, de la Clínica Bicentenario, el mayor riesgo es contraer infecciones en el procedimiento. “A veces son muy severas de tipo bacterianas o por hongos que son de difícil tratamiento y conllevan cicatrices”, explica.

Lógicamente un procedimientos de este tipo debe realizarlo un cirujano y no aplicar más de 200 a 250 cc por cada mama, de lo contrario podrían aparecer estrías: “de todas formas yo recomendaría no hacerlo. El efecto es muy flash y no tiene grandes ventajas”, aconseja la dermatóloga. Y la cirujana de la Clínica Ciudad del Mar sugiere una medida bastante más simple: “Es mucho mejor comprar un buen sostén con push up”.