Vida Sana

Mandalas, una nueva forma de meditar

Llaman la atención por sus formas y colores. Pero detrás de su diseño esconden bienestar. Hacer mandalas concentra y aquieta la mente.

  • Angelica Lamarca

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Producción Belén Muñoz Foto Alejandra González

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¿Qué son?
La experta en mandalas Verónica Fernández (mandalas.cl) explica que este arte espiritual se originó en la India y es una herramienta fundamental para la meditación. En sánscrito la palabra mandala significa ‘círculo’ y en tibetano son llamados ‘kylkhor’, que significaría ‘el centro de los alrededores’. Un mandala posee tres partes básicas: el punto central, la irradiación de ese punto y el límite circular exterior. El dibujo de un mandala actuaría directamente sobre la psiquis porque atrae la vista hacia el punto central, hacia la unidad, hacia lo divino, hacia el interior.

Beneficios.  La experta en mandalas Lore Paz (mandalaslorepaz.blogspot.cl) dice que contienen símbolos que no podemos comprender desde la razón o el pensamiento, son códigos geométricos que encierran mensajes para la conciencia. El beneficio más intenso que podemos entregar a nuestro ser es el despertar de la conciencia, lo que genera estados de calma, alegría y, como resultado, salud en el cuerpo físico. Esto se logra con constancia en el trabajo con mandalas, ya sea en dibujo, pinturas, tejido, etcétera.

Si tejes mandalas… Lore Paz explica que ‘huichol’ u ‘ojos de dios’, es una de las técnicas que se utilizan para tejer mandalas. Gracias a esta se trabaja a nivel cerebral con secuencias lógico-matemáticas y también se ejercita la motricidad. La figura más simple con la que se comienza es el cuadrado que representa la estabilidad, la estructura. Luego se tejen octágonos que simbolizan el equilibrio. Después se pasa al hexágono, que se relaciona con la vibración de la vida. Y finalmente se realiza el dodecágono, que es un mandala que contiene en sí todas las figuras geométricas y es de alta vibración energética.

Si pintas mandalas… Verónica Fernández explica que aunque un mandala es un simple dibujo para el ojo racional, para nuestras áreas internas ayuda a marcar el camino al autoconocimiento profundo. Para pintar un mandala no se requiere de perfección. La persona al pintar cambia de caminos, los crea de nuevo, elige los colores de forma sistemática o espontánea, los colores de su corazón o inspiración. Su minucioso trabajo desarrolla la paciencia y la constancia, despierta los sentidos y muestra aspectos propios. A medida que se avanza en la creación, se escucha la voz de la intuición.

Para los niños. Pintar, dibujar, tejer mandalas es una forma de meditación activa en que el niño participa de una actividad que le permite estar en el ‘presente’ y fluir con colores y formas sin estructuras rígidas de orden,  explica la expertaLore Paz. Por ejemplo, cuando se le pide a un niño que pinte un árbol, lo lógico es que el tronco sea de color café y las hojas verdes, es decir se le pide obedecer a un cierto rigor. En cambio, en los mandalas los colores se pueden usar desde lo subjetivo y abstracto, es la emoción y no la razón lo que se manifiesta. De esta manera, el niño está en conexión directa con su ser interior en un estado de calma y concentración.

 

Para profundizar en el tema pueden tomarse talleres
de mandalas. Para información:
-Talleres de mandalas con Lore Paz:
loremoralesbas@gmail.com / 9-5485353
-Talleres de mandalas con Verónica Fernández:
verofernandez@mandalas.cl / 9-291 6709
También pueden comprarse libros de mandalas en los siguientes lugares:
www.mandalasproducciones.com
www.antartica.cl