Vida Sana

Backbending, el yoga hacia atrás

Las posturas que llevan a que el cuerpo caiga en la espalda, de algún modo, rompen los esquemas. Y no es solo un asunto estético o físico. Lucía Melconian, instructora de esta práctica, dice que con ella ponemos a prueba la confianza en nosotros mismos, dejando salir a flote inseguridades, y fomentando también la paciencia y perseverancia.

  • Macarena Anrique

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Fotos: Alejandra González Agradecimientos: Adidas

Una estadía en India hizo cambiar la vida de la diseñadora de moda argentina Lucía Melconian. El año pasado viajó a ese país interesada por conocer más acerca del backbending, práctica de yoga que enfatiza la postura corporal hacia atrás. Hoy vive en Chile dedicada a la práctica y enseñanza del yoga y en especial de esta técnica que la introdujo en un mundo lleno de desafíos y satisfacciones.

“Las backbends son posturas que ofrecen una exploración de nuestro ser más profundo. Recuerdo haber leído esa frase mucho antes de adentrarme en el tema, pero solo pude entender su significado luego de tratar de perfeccionarme en ellas. Si bien integran las prácticas de muchos estilos de yoga, no tenía conocimiento previo de la importancia y la profundidad que poseen, no me había detenido a pensar en ellas de forma aislada. Es decir, las conocía, pero simplemente por haber practicado algunas cuando había estudiado en el profesorado (en Argentina) o en mis prácticas de Ashtanga en Chile”. Hace poco más de un año, mientras tomaba un café con su primer profesor de yoga, él le recomendó averiguar sobre el estilo de la canadiense Heather Morton y averiguar si podía perfeccionarse con ella o con su maestro. “Él creía que su particular estilo me iba a gustar”, cuenta Lucía.

Visualmente, las posturas que trabaja Morton representaron un desafío para la diseñadora: “Cada vez que veía una foto de esta persona realizando estas posturas me emocionaba. Me contacté con ella y me sugirió vincularme con su maestro en India para ir directo a la fuente. Pero esa idea, trabajando en una oficina, realmente era impensable en aquel momento”.

Finalmente, aprovechando que no tenía mayores responsabilidades, la diseñadora se atrevió y decidió viajar a la ciudad india de Mysore, donde llegó a la escuela Atmavikasa Center of Yogic Sciences para participar en su curso intensivo de backbendings, teniendo como maestros a Yogacharya V. Venkatesha y a su esposa, Acharye Hema.

Era junio de 2014 y Lucía iniciaba de esa forma un viaje de tres meses, cuya intención no era solamente disfrutar con bonitos lugares o una cultura diferente mientras aprendía más de yoga, su aventura fue un proceso de conocimiento y encuentro personal que concretó, en gran parte, a través de las backbends.

02-400}Posturas que enseñan
“El viaje se inició con la expectativa de aprender posturas avanzadas, estéticamente bien logradas, ayudada por mi flexibilidad natural. De modo que pensaba que la cosa iba a ser relativamente sencilla de lograr. No obstante, en un comienzo mi experiencia fue dura, intensa y, algunas veces, frustrante”, recuerda Lucía.

A las seis de la mañana comenzaba el día con tres horas de práctica, seguidas de una prolongada relajación. A las tres de la tarde iniciaban las clases de mantras, meditación y teoría. Y a eso de las seis y media, por indicación del profesor, la jornada terminaba con caminata antes de cenar.

“Me costó mucho adaptarme a estos métodos de enseñanza muy distintos a los de Occidente. Llegué hasta el llanto en las primeras dos semanas, preguntándome por qué estaba allí y qué me obligaba a realizar eso. Sin embargo, cuando me di cuenta de las reales razones de mi presencia ahí, comencé a entender más sobre mi persona y mi alrededor, tuve una sensación de alivio y paz, tanto física como mental”.

Beneficios físicos
De vuelta en Chile, Lucía está dedicada a impartir clases de yoga a domicilio, queriendo transmitir su experiencia y el aprendizaje alcanzado en India. En sus sesiones incluye la instrucción y práctica de backbends, en la medida en que sean necesarias de incorporar en cada plan y de acuerdo con el nivel de trabajo específico de cada persona.

¿De qué tratan concretamente las backbends? Además de describirlas como posturas en las que el cuerpo cae o se eleva hacia la espalda, estas posiciones se centran en el alargamiento y ‘apertura’ de la columna vertebral, en movimientos ascendentes y descendentes, así como también deslizamientos laterales.

¿En qué ayudan? La instructora explica que, además de fomentar la fuerza y el equilibrio, llevan a tener más flexibilidad en caderas, piernas y espalda. También aumentan el flujo de la sangre y favorecen el alivio de dolores crónicos de espalda. Como estas posturas a la vez ‘estiran’ el corazón, resultan útiles para aliviar tensiones almacenadas en los músculos de este órgano.

01-400Desafío emocional
Las backbends serían capaces de sacar a la luz miedos e inseguridades arraigados. Al mismo tiempo, su práctica permitiría desarrollar paciencia con nosotros mismos y crecer en perseverancia, voluntad, disciplina y atención.

Melconian explica que esto sucede porque, de alguna forma, con estas posturas nuestra mente es desafiada por el mismo cuerpo, cada vez que enfrentamos la gravedad o lo llevamos a posiciones poco convencionales. La especialista dice que los backbends retan nuestras ideas preconcebidas y, al realizarlas -física y emocionalmente-, abrimos nuestro pecho, nuestro corazón. De esta forma, las flexiones hacia atrás nos irían beneficiando con el alivio de la ansiedad y el estrés.

La instructora argentina lo experimentó a lo largo de su primer mes de estadía en la escuela india: “Pude comprender la profundidad del tema y conectar la práctica con mis sentimientos más profundos. Comencé a sentir mis inseguridades pasadas y también mis miedos, aquellos que estaban bien guardados y ocultos. El sentimiento de desesperación y ansiedad del comienzo fue tan intenso que tuve necesariamente que hablar con mi profesor y mis compañeros, porque no podía tolerarlo más. Hasta que entendí que era parte del proceso de aprendizaje y, tal como me explicara mi profesor, una vez que todo eso sale y se trabaja, desaparece para siempre.

Fue así cuando, después de esas terribles dos semanas, me di cuenta de que con la mezcla de todas estas emociones, con mi adaptación a la comida, cultura y lugar, encontré la satisfacción de la práctica, la profundidad e intensidad que realmente estaba buscando. Comprendí que la cuestión no era solo física o estética, sino integral”.

Llevado a la práctica
Entre las posturas hacia atrás hay algunas más sencillas que otras. Otras, a simple vista, requieren de un mayor nivel de conocimiento, técnica y práctica. “Cuando vemos por primera vez estas posturas o no estamos familiarizados con la práctica del yoga en sus niveles más avanzados, estos movimientos suelen verse como no naturales y muy difíciles. Nos desalentamos mucho, nos parece que pueden ser muy dolorosos, y esto es, necesariamente, porque pasamos todo el tiempo haciendo lo contrario. Si bien esto suena muy obvio, raramente desafiamos la gravedad yéndonos hacia atrás. Pensamos que esto no es natural, pero nuestro cuerpo está preparado para moverse hacia ambos lados”, comenta la instructora. Y agrega que el nivel de dificultad de estas flexiones depende de cada individuo: “Me ha tocado ver personas con muy poca flexibilidad hacia adelante, pero con una increíble flexibilidad hacia atrás. Y en mi caso, siendo muy flexible hacia adelante, fue muy notorio sentir el esfuerzo constante que me demandó lograr flexibilidad hacia atrás. En síntesis, el grado de dificultad depende de la persona, no solo a nivel físico sino también emocional y mental, pero cualquier persona puede practicarlo”. El camino -explica Lucía- es aprender la técnica, realizar un calentamiento previo y a continuación de la postura, realizar flexiones opuestas, o sea, ir hacia adelante y acompañar de torsiones.

Enseñanzas de la maestra


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La argentina Lucía Melconian encontró alivio y paz en el yoga Backbending.

La canadiense Heather Morton es una maestra de yoga con instrucción en el Atmavikasa Center of Yogic Sciences (www.atmavikasayoga.com), bajo la dirección de Yogacharya Venkatesha, experto en backbending y fundador de esta escuela donde también se investiga acerca del yoga, la filosofía y la cultura india.

Morton ha viajado cerca de veinte veces a India para continuar su formación y luego de cada viaje extiende lo aprendido a sus seguidores y estudiantes a través de podcasts y videos instructivos que se pueden conocer en su página web: www.theyogaway.com.