Vida Sana

Dieta mediterránea: Más que una dieta, un estilo de vida

No se trata de un régimen estricto para bajar de peso. Esta dieta sigue los patrones alimenticios de los países del mediterráneo - donde se comprobó que las expectativas de vida son altas y hay menor presencia de enfermedades crónicas - incorporando alimentos saludables y nutritivos en la medida justa para no pasar hambre y mantenerse sanos y en forma.

  • Revista Mujer

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dieta mediterranea 2El termino dieta proviene de la antigua palabra griega ‘diaita’ que significa ‘estilo de vida’. Este concepto define a la perfección a esta forma de alimentación que ha cautivado a muchas personas. Sus atributos  van más allá de ser una pauta meramente dietética y reflejan un contexto cultural y social, colmado de tradiciones, creencias locales, sabores e identidad familiar. De allí su transversalidad, ya que puede ser incluida en los hábitos alimenticios de niños, adolescentes y adultos sin contraindicaciones.

La dieta mediterránea sigue los patrones alimenticios de los países cuyas costas desembocan en el Mar Mediterráneo. Se caracteriza por ser un régimen rico en verduras y frutas frescas, legumbres, pescados, papas, cereales integrales y frutos secos; productos mínimamente procesados que aportan gran cantidad de antioxidantes, vitaminas, minerales y fibra.

Daisy Ruiz, nutricionista de Clínica Ciudad del  Mar, sostiene que el ritmo de vida actual nos hace olvidar la importancia de una buena alimentación y del ejercicio, elementos esenciales para mantener un cuerpo sano y equilibrado. “Una alimentación adecuada es aquella que además de tener alimentos sanos, calma el apetito y se adapta a las necesidades de cada persona. En este sentido, la dieta mediterránea es una opción real que no sólo representa un régimen nutritivo, sino que contempla un estilo de vida”, explica la nutricionista.

Bendito aceite

El aceite de oliva es uno de los pilares de esta dieta y es mundialmente reconocido por su gran valor nutricional. “Este ingrediente posee ácidos grasos y antioxidantes que protegen la salud del corazón. Su consumo equilibrado es muy beneficioso para las personas, pues ayuda a combatir enfermedades como la diabetes, obesidad e hipertensión, entre otras”, señala Daisy Ruiz.

¿Qué comer?

  • Vegetales en abundancia. Se recomienda consumir cinco raciones de frutas y verduras al día.
  • Cereales como el pan, pasta, arroz y sus productos integrales deben consumirse diariamente. La cantidad recomendada es entre 4 y 6 raciones al día. Cada ración puede ser , por ejemplo, 70 gramos de arroz o pasta, 3 rebanas de pan de molde o un pan normal, o 1 papa grande o 2 pequeñas.
  • El aceite de oliva debe ser la fuente principal de grasa. Se deben consumir entre 3 y 6 cucharadas soperas al día.
  • Consumir pescado regularmente (3 a 4 veces a la semana), huevos con moderación (1 a 2 veces a la semana) y carnes rojas solo ocasionalmente.
  • Consumir diariamente entre 2 a 4 porciones de productos lácteos. Cada porción puede ser, por ejemplo, un vaso de leche, 2 unidades de yogur o 100 gramos de queso fresco.
  • La fruta fresca debería ser el postre habitual y reservar los dulces y postres para ocasiones especiales.
  • El agua es esencial en esta dieta. Además se recomienda, de manera moderada y opcional, una copa de vino, siempre acompañando las comidas.