Moda

Pola Thomson: “Soy un producto de exportación no tradicional”

La diseñadora chilena, radicada en Nueva York, está lista para presentar su nueva colección en la próxima Semana de la Moda de esa ciudad. Una propuesta que define como de líneas puristas y elegantes que no conoce de fronteras: “Una mujer que quiere verse bien, segura y guapa es igual aquí y en cualquier lugar del mundo”.

  • Josefina Strahovsky

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Fotos Claudio Robles y Tomás Meersohn para Estudio Schkolnick Maquillaje y pelo Mayara Bayer

01-400Desde hace unos meses que Nueva York ya no es igual para Pola Thomson (34). Todo comenzó cuando dejó su departamento en el superbullicioso y central barrio de Chinatown y lo cambió por otro en un tranquilo sector de Brooklyn. Ahora desde su ventana ve las copas de los árboles y siente cantar los pajaritos. Su nueva dirección la eligió buscando una vida más tranquila que le permitiera escapar del vertiginoso ritmo de Manhattan. Por lo menos de la puerta para adentro. Del otro lado la esperan los desafíos que la ‘ciudad que nunca duerme’ le tiene preparados para las próximas semanas, las que serán, sin duda, intensas.

Después de casi seis años viviendo en esta capital de la moda, la diseñadora chilena presentará -el 14 de septiembre- por primera vez una de sus colecciones dentro del calendario oficial de la Semana de la Moda, en parte gracias a fondos adjudicados por un concurso de la Dirección de Asuntos Culturales (Dirac) perteneciente al Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. Y la locación elegida no es cualquiera: la sede de Americas Society, un edificio histórico construido en 1909. “Es un lugar precioso, histórico. Stella McCartney es la única diseñadora que se ha presentado antes allí. Es un espacio solemne, que tiene mucho contenido y eso es muy importante para mí”, asegura la diseñadora sentada en un café de Vitacura, a pocos días de volver a la ciudad estadounidense.

No es la primera vez que experimenta una semana de la moda. Ha participado antes de muestras similares en Panamá, Vancouver y París, y en Nueva York también ha presentado sus colecciones en los llamados ‘día de prensa’, donde se invita a medios especializados a los talleres de los diseñadores. Experiencias donde siempre, dice, ha tenido una excelente recepción de los periodistas, confirmando que su “compañía de moda” tiene todo lo que se necesita para competir en los mercados más exigentes. “Cada paso que he dado en mi carrera trae cosas nuevas, y qué entretenido que así sea. De otra forma sería fome, plano… instancias como estas son las que te permiten avanzar, aprender y conocer aun más cómo funciona el medio”, explica.

¿En qué parte del proceso estás?, ¿ya tienes todo listo? Nunca está todo completamente listo, siempre hay cosas que quedan para último momento. El concepto está desde el comienzo, pero tengo que bajarlo porque aún son ideas un poco abstractas y que hay que saber comunicarlas en su momento.

¿Podrías adelantarnos el concepto de la colección? Siempre suena raro hablarlo, de hecho yo trabajo la reseña con alguien que escribe mucho mejor que yo y que me ayuda a unir estas ideas que vienen de un lado y del otro. Pero lo vamos a tratar de explicar: la colección tiene que ver con el descubrimiento de nuevos mundos y lugares. Hace poco una chilena descubrió un planeta nuevo y eso me conmovió muchísimo; también me inspiró la obra de Matta, quien creó espacios y dimensiones desconocidas. Siento que todos estamos un poco en eso, moviéndonos en un mundo cambiante. Hablaba con mi madre el otro día sobre qué es lo real. Finalmente la realidad es la que cada uno experimenta. Todos en nuestros pequeños universos, mirando el mundo desde ese lugar (…), quiero poner esa idea en el tapete.

¿Haces un trabajo de investigación para tus colecciones? Sí, claro. Estoy constantemente rodeada de estímulos y al final cada colección es el desarrollo de una idea donde todos ellos convergen. Lo importante es saber editar. Es algo que sucede simultáneamente, no tiene un orden.Todas mis colecciones crecen a partir de la anterior. Es un avance y una reedición donde se mantienen identificables mi silueta y mi sello.

¿Cómo definirías esa silueta? Es muy distinto como un hombre diseña para una mujer, a como una mujer diseña para otra mujer. Yo sé lo que quiero, lo que necesito y lo que me será útil. A partir de eso se construye un guardarropa, y lo veo en mis clientas que me dicen ‘necesito esta pieza’ y después ‘necesito la otra porque se ve bien con lo que ya tenía’. Veo cómo van armando ese gran puzzle y cuando ves cómo se desarrolla en una persona es genial. Por eso en cada colección mantengo la silueta que define mi identidad, que es de líneas puristas y elegantes.

¿Cómo te imaginas a la mujer que usa tu ropa? No me la imagino, lo vivo y lo experimento. Comparto con ese tipo de mujer. Creo que hay una relación con una manera de vivir, con comulgar con un mismo estilo de vida.

¿Hay diferencias con tus clientas chilenas y las de mercados internacionales? En mis clientas chilenas no veo ninguna diferencia. Creo que una mujer que quiere verse bien, segura y guapa es igual aquí y en cualquier lugar del mundo. Ellas buscan lo que yo hago, y conectan con eso sin importar de dónde vengan. Creo que en eso radica el éxito que he podido tener.

07-400Un nuevo Chile

En cada mano tiene un celular y a los dos llegan mensajes constantemente. Uno tiene su número chileno y otro, el ‘gringo’. Dividida entre su vida acá y allá -viene 2 veces al año y se queda aproximadamente por un mes de visita-, a veces le cuesta elegir el idioma para decir una palabra y hay cosas que, de frentón, prefiere decir en inglés. Una dualidad que prefiere simplificar cuando sube fotos a Instagram. No hay filtros en la red social de Pola Thomson, ahí todo es blanco y negro. “Al principio hay un par de fotos con color, cuando aún no sabía mucho cómo usarlo. Tengo un amor por la fotografía en blanco y negro, envía otro mensaje que la foto en color. Se concentra mejor en el momento. Pero tampoco es como que no pueda cambiar, todo lo hago por gusto y todo puede cambiar”, dice. Tanto como ha visto que ha cambiado Chile en los años que ha estado afuera: “Santiago está superentretenido”, sentencia con entusiasmo de turista.

Fuiste productora de moda. ¿Cómo ves el desarrollo de las editoriales de moda en Chile en los últimos años? Se están haciendo cosas preciosas, con un contenido bello, cuidado. He visto cómo han crecido mis colegas desde esos tiempos y nos matamos de la risa porque son los mismos con los que hacíamos, por ejemplo, fotos de cremas en un baño. Era nuestra pega y estábamos partiendo, y ahora ellos son los que están haciendo editoriales de moda fantásticas. Hoy cuando quiero desarrollar un proyecto acá, sé que puedo trabajar con gente que admiro.

¿Qué te parece la llegada del Mercedes Fashion Week a Santiago? Me parece fantástico, ojalá perdure en el tiempo. Es bueno para todos.

¿Le asignas importancia a la pasarela, al show? Es una puesta en escena que requiere de mucho esfuerzo, pero es lindo hacerlo. Es la oportunidad de presentar la visión total, en vivo, y comunicar tu idea. Es mucho trabajo, aunque esté todo dispuesto significa sacrificio y dedicación. Tienes que saber muy bien quiénes son tus camaradas en ese proceso, cultivar esos vínculos con las personas que creen en ti porque te han visto persistir.

¿Crees que la perseverancia ha definido tu carrera? No creo haya un ascensor al éxito, hay que tomar cada peldaño. Y conocer todo el proceso te ayuda también a dirigir mejor, saber de lo que estás hablando porque estuviste en ese lugar.

La parte del negocio más administrativa o estratégica, ¿te acomoda? Me parece fascinante, es parte de lo que hay que hacer y no me incomoda. I’m a business woman (‘soy una mujer de negocios’, dice en inglés). La única manera de lograrlo es creérselo. Yo no vengo de esa escuela, lo tuve que aprender en el camino.

En el mercado internacional, ¿te complica que te etiqueten como ‘diseñadora chilena’? No, me parece perfecto. Soy un producto de exportación no tradicional. Así como hablan del vino chileno, quiero que hablen del diseño chileno, y somos muchos los que estamos haciendo cosas interesantes: arquitectos, médicos, artistas. Afuera no tengo que explicar qué es Chile, ya no es necesario. Lo que es bueno porque soy un producto de mi país, no crecí en Estados Unidos, ni me fui en mi adolescencia, yo hice todo acá… colegio, universidad, carrera. Llegué a Nueva York de veintitantos, con una trayectoria hecha. A veces se me salen palabras en inglés, pero eso parte del día a día. Y si no he estado en los últimos años figurando tanto acá, es porque estoy haciendo una carrera afuera y, de alguna manera, construyendo imagen país.