Belleza

Más que una peluquería

A principios de año, el salón Dessange se instaló en Santiago, trayendo con él sus severos estándares de perfección y su savoir-faire deliciosamente parisino. Para saber más de ellos, hablamos con Charlotte Catherin, directora del centro de formación y responsable de la creación de la marca, quien nos explica por qué Dessange es mucho más que un salón de belleza.

  • Florencia Sanudo

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Fotos Didier ADAM

A sus 36 años, hace ya casi veinte que es parte de la casa a donde llegó como aprendiz a los 15 años. “Fue un poco por casualidad, pues yo pensaba dedicarme la equitación. Pero me presenté en un salón Dessange, en el sur de Francia, y me tomaron. Allí tuve la suerte de encontrar una persona, muy generosa, que poco antes de jubilarse me formó y me enseñó todo lo que sabía y me estimuló a venir a París”. Desde entonces su carrera fue en permanente ascenso: de peinadora a formadora, luego a directora del centro de formación y además, desde hace dos años, responsable de la creación y tendencias.

¿Cómo se establece una tendencia? Para crear las dos colecciones que presentamos por año trabajamos en estrecha colaboración con nuestro servicio de comunicación y con agencias de prospectiva de tendencias, pues el primer paso es comprender cuáles son las grandes corrientes. Estas suelen surgir de los desfiles de moda, de los eventos que marcan a la sociedad y también de la calle. Yo observo mucho a las mujeres en la calle, pues es interesante ver cómo se apropian de las tendencias y también cómo las desvían. Todos estos datos, que complementan nuestras ideas, nos van marcando el camino.

¿Cuáles son las próximas tendencias Dessange? Nuestra última colección primavera-verano está basada en un ‘desorden creativo’. Está muy influenciada por la moda, es muy colorida, tiene un aspecto andrógino pero con glamour y un aire sport chic, muy ligado con las tendencias de moda de hoy. Además de melenas ‘desordenadas’ también presentamos cortes más fuertes, más estructurados e incluso una melena rosa, que es algo que nunca habíamos propuesto antes.

¿Por qué Dessange es tan especial? Jacques Dessange fue muy precursor. Él no solo fue el primer coiffeur en crear una cadena de peluquerías sino también un protocolo que todas las franquicias deben respetar. Asimismo, inventó herramientas como las tenazas para frisar o el gorro para teñir. Todos los productos de nuestro salón -capilares, de belleza, de maquillaje- son concebidos en nuestro laboratorio y manufacturados en nuestra propia fábrica, en Bretaña (Francia). El centro de formación -otra idea precursora- propone ideas a desarrollar y testea y valida esos productos, que por cierto responden a los principios del respeto al desarrollo durable, pues conocemos perfectamente la procedencia de cada uno de los elementos que los componen. Y por supuesto, en cuanto a estilo fue el creador de muchas modas como el célebre corte degradé ‘coiffé-decoiffé’ (peinado-despeinado), en 1983, que influyó sobre toda una generación, y del balayage ‘rubio californiano’, ambos perfectamente actuales.

Cabello y cine

Dessange mantiene una íntima relación con el mundo del cine… Siempre estuvimos muy próximos al cine pues la madre de Jacques Dessange era la encargada de prensa de Brigitte Bardot, quien obviamente fue su primera musa. Y por supuesto, por nuestro rol de ‘partenaire’ oficial del Festival de Cannes, desde 1984.

¿Cómo funciona esa asociación? Durante el Festival tenemos un equipo de treinta personas en Cannes que peinan a todas las actrices. Son diez días de locura en los que nuestros peinadores se desplazan constantemente a las habitaciones de los hoteles principales para peinar a las estrellas para la alfombra roja. Algunas cifras para dar idea de la dimensión de la tarea: por ejemplo, durante los días del Festival se consumen 100 lacas, 100 espumas, 300 metros de extensiones y 30.000 horquillas.

Deben haber peinado a todas las estrellas del mundo… ¿por ejemplo? La lista es larguísima, comenzando por supuesto con Brigitte Bardot y luego Sylvie Vartan y Jane Fonda. Mucho más recientemente, y por darle solo algunos ejemplos, Meg Ryan, a quien hicimos un ‘coiffé-decoiffé’ que fue su look característico durante mucho tiempo; Scarlett Johannson, cuyo chignon dio mucho que hablar en el Festival de 2011, o el primer corte corto de Sharon Stone. En el último Festival peinamos, entre otras, a Bérenice Bejo, Rosie Huntington y Cara Delevingne, a quien le hicimos un side-cut, un corte de costado.

En Chile

¿Qué es lo que la clienta chilena puede encontrar en el salón Dessange que ella no conozca? Toda mujer que entra en un salón Dessange en cualquiera de los 48 países donde estamos instalados, tiene el derecho a esperar la excelente calidad de nuestro savoir-faire, una relación personalizada ‘a medida’, los valores que sustentan la filosofía de la marca desde hace sesenta años y una cultura de la belleza que se adapta a todos los países. Sin olvidar, por supuesto, ¡el french touch!

¿Cómo se ‘adapta’? Una de las fuerzas de Dessange es que nuestras técnicas se adaptan a todos los tipos de cabello y nuestro modelo, a todas las culturas. Cada vez que se inaugura un nuevo salón, en cualquier parte del mundo, un equipo de formadores se desplaza para dirigir las formaciones preapertura durante quince días. Durante esa formación no solo hacen descubrir a los profesionales locales todo el universo de la marca, sus conocimientos, sus valores, sus productos, su historia y, por supuesto, su técnica y savoir-faire, sino también cómo trasladar estos conocimientos a la cultura y a la personalidad de cada país, es decir, como adaptarlos.

¿El salón de Santiago tiene los mismos estándares de los salones parisinos? Por supuesto. Para nosotros es una obligación. Con el renombre de la marca no podemos permitirnos tener salones que en términos de calidad no respondan al nivel original. Por eso, una vez por año, realizamos controles de calidad para verificar que se respeten los conceptos y el protocolo de la casa. Siempre hay un equipo de formadores en desplazamiento. Yo digo a menudo que el centro de formación es un poco como un aeropuerto, pues todo el tiempo hay gente que está por partir o por llegar (el día después de esta entrevista partió un equipo a Australia y regresó otro de los Estados Unidos) .

Color, volumen, largo…

Color, volumen, largo… ¿cuál es la principal preocupación de las clientas? Hablábamos de diferentes culturas y eso también tiene que ver con cada país. Es seguro que los valores en Asia serán diferentes a los de Chile o Estados Unidos. Por ejemplo, en la India las mujeres nunca se cortan el pelo mientras que en Francia son las campeonas del cabello corto. Lo que sí puedo constatar es que las mujeres, todas, huyen a la idea de uniformización y prefieren un estilo más personalizado. Hace veinte años surgía una tendencia y todas las mujeres querían lo mismo, ahora no es así. Dicho eso, desde hace diez años el color se ha desarrollado enormemente porque las técnicas se modernizaron, los efectos son más naturales y los productos son más amigables.

Ahora todo el mundo habla de reflejos, no de teñido. Para nosotros no es una novedad, pues fue el propio Jacques Dessange quien creó la técnica de balayage al aire libre, que es la que desde entonces se practica en todo el mundo. La idea de estos reflejos que llamamos ‘californianos’, fue y es recrear el efecto del sol. Y se aplica tanto sobre una base oscura como una base clara, lo que permite obtener un resultado más natural y glamoroso.

Si, por ejemplo, una clienta quiere un corte o un color que no le conviene, ¿lo hacen igual? No hay que olvidar que antes que todo estamos allí para escucharla y hacerle propuestas. Por ejemplo, en Dessange el momento de la consulta entre clienta, coiffeur y colorista es muy importante, porque es entonces cuando se conocen sus ideas, sus costumbres, su personalidad y su modo de vida. A partir de allí se le hace una propuesta. Puede darse que una clienta llegue con una idea muy afirmada, pero si estimamos que no corresponde a su morfología, estilo o tipo de cabello, preferimos rechazar esa idea y aconsejarle otra cosa en lugar de hacerle algo que no le corresponda.

El coiffeur-terapeuta, que escucha las confidencias de la clienta, ¿es un mito? ¡No! Evidentemente es parte de la profesión. El coiffeur siempre ha ocupado esa posición un poco de psicólogo, de confidente. Quizás la palabra se libera debido al hecho de no estar frente a frente sino ambos frente a un espejo, a la proximidad, a la escucha que brinda el peluquero…. ¡Pero un salón de belleza no reemplaza a un terapeuta…!

Jason y la “experiencia Dessange”


La “experiencia Dessange” -como se refieren en la casa a la serie de servicios que ofrece el salón parisino de la avenida Franklin Roosevelt, flagship de la marca- comienza con la recepción a cargo de Jason Le Carrour, su director. Sonriente y conversador, e imbatible en la historia de la marca, nos ofrece un recorrido por las elegantes instalaciones y nos muestra las diferentes prestaciones que ofrece el salón. Jason pone especial énfasis en que no se trata de una simple peluquería sino de un salón de belleza que incluye un spa para el pelo y cabinas para masajes y faciales, además de los servicios de peinado, corte y teñido, que han hecho la celebridad de la marca. Más aun, para terminar se ofrece una sesión de maquillaje a las clientas. Jason menciona que trabaja en la firma desde sus 15 años y que adora todos los aspectos de su trabajo. “Es maravilloso hacer feliz a alguien. Lo hago desde hace 35 años y me sigue resultando asombroso”, dice.