Belleza

Resplandecientes: cuidados durante el embarazo

Durante el embarazo la mujer sufre cambios hormonales, vasculares e inmunológicos que se ven reflejados en su cuerpo: retención de líquidos, manchas, estrías, aumento de peso y una dentadura más sensible son algunos de los efectos que estas alteraciones pueden acarrear. Para tener todo bajo control y lucir aquel ‘brillo especial’ del embarazo, los especialistas nos dan sus consejos.

  • Revista Mujer

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Un kilo por mes

“El aumento de peso es algo de lo que las mujeres siempre se quejan en el embarazo; sufren cada vez que uno les dice que se suban a la pesa en cada control y es algo que aparentemente les incomoda mucho: subir en exceso”, cuenta Andrés Pons, ginecólogo y obstetra de Clínica Las Condes. “Algunas se dan permiso para comer cosas que antes nunca se daban y efectivamente comen mucho más y suben mucho más de peso de lo recomendable. Eso se convierte en un tema para la autoestima y la imagen corporal”, agrega. ¿Lo óptimo de acuerdo al especialista? Subir, en promedio, un kilo por mes. “El alza de peso debe ser controlada. Una mujer de peso normal debiese subir entre 7 y 12 kilos; las mujeres con sobrepeso, entre 7 y 9, y las mujeres obesas, entre 5 y 7 kilos”, explica. La alimentación debe ser equilibrada, abundante en fibra, lácteos y líquidos, no se debe abusar de los carbohidratos, mucho menos del azúcar y “no se debe comer nada crudo de origen animal, por ejemplo, sushi o carpaccios”, complementa Juan Víctor Valdivia, ginecólogo de Clínica Alemana. Es importante recalcar que volver al peso normal dependerá de cuánto se subió durante el embarazo, recalcan los profesionales.

cuidados-embarazoADENTROSí al ejercicio

Pero que no sea de mucho impacto y excesivamente desgastante desde el punto de vista físico. “El deporte más recomendado para las embarazadas es la natación”, dice Juan Víctor Valdivia. Caminar 30 minutos al día y practicar disciplinas como el yoga o pilates también forman parte de la lista. Lo que debe evitarse son los ejercicios de riesgo, como el esquí o andar en bicicleta a alta velocidad, ya que pueden provocar caídas. ¿Y luego del parto? “Se puede retomar la actividad física normal después del mes o mes y medio”, sostiene Andrés Pons. “El primer mes se deben tomar las cosas con calma, es una etapa de tranquilidad. No se recomienda actividad física intensa”.

¿Pies hinchados?

Calma, ya que es parte del embarazo y beneficioso para este. “Se retiene líquido y eso es normal. El organismo de la mujer tiene que aumentar la cantidad de volumen sanguíneo para toda la sangre que irá al útero, a la placenta y que finalmente servirá para que la guagüita vaya creciendo. Esa retención se debe a las hormonas del embarazo, fundamentalmente la progesterona, y hace que parte de ese líquido salga de los vasos sanguíneos y vaya a las zonas del cuerpo más bajas por una cuestión de gravedad”, explica Pons. Los diuréticos, como solución a la retención, están prohibidos. “El 90% de las embarazadas al final del embarazo tienen edemas, es decir, acumulación de líquido en las extremidades. No es algo que nos llame la atención ni que haya que tratar en forma especial”, recalca. En el caso de que no se practique deporte y se aumente mucho de peso, esa acumulación se notará más, y por eso es recomendable mantener algún nivel de ejercicio físico.

Pelo radiante

Debido a que los cambios están sujetos a alteraciones hormonales, estos variarán dependiendo de cada mujer. El cabello puede volverse algo más grasoso en algunos casos o, por el contrario, tornarse seco. Pero, en general, “no hay grandes problemas con el pelo durante el embarazo; por el contrario, este se ve favorecido con el cambio hormonal que el cuerpo de la mujer experimenta”, afirma la dermatóloga de Clínica Alemana Katherine Barría. En el caso de que desee tinturarlo, debe optar por las tinturas que no contengan amoníaco y privilegiar las más naturales como las de henna. Hay que recalcar que “lo que llama la atención con respecto al cabello viene en las semanas posteriores al parto y es que se cae un montón, pero es parte de un proceso normal de renovación”, complementa Barría. Esto se denomina efluvio telógeno posparto y se produce por los cambios hormonales que ocurren al término del embarazo. “Se manifiesta alrededor del tercer o cuarto mes posterior al parto y dura alrededor de seis. Nunca se llega a la calvicie, pero la caída es importante. Se debe evaluar que no haya aumentado por una anemia posparto. Hay champús y vitaminas que ayudan, pero la condición mejorará, en la mayoría de los casos, sin necesidad de un tratamiento”, explica Carla Muñoz, dermatóloga de Centro Médico Clínica Santa María La Dehesa.

Sonreír sin problemas

“Las encías, por el estrógeno y la progesterona, se ponen más sensibles y muchas veces sangran al lavarse los dientes. Es muy importante tener controles con el dentista durante el embarazo, porque un problema común son las afecciones periodontales”, explica Andrés Pons. Esto debido a que existe un aumento del pH, por lo tanto, crece la probabilidad de infecciones bacterianas, caries, inflamación de encías y sangrado de estas, complementa el especialista Juan Víctor Valdivia.

Factor piel

En el embarazo, independiente de la época del año se debe usar protección solar extrema y frecuente, sostienen todos los especialistas. Se deben evitar los cosméticos que contengan retinoides, un compuesto químico que no se recomienda durante esta etapa. “Según los cambios que se produzcan se deberá adecuar los cuidados diarios, es decir, si la piel se torna más grasosa o acneica se deberá usar productos acorde a ello. Por el contrario, si la piel tiende a resecarse se deberá aumentar la humectación”, explica Carla Muñoz. Para el acné se recomiendan productos que contengan ácido glicólico o eritromicina, un antibiótico que forma parte de la composición de muchas cremas y se considera seguro durante el embarazo.

Picazón

Se produce a medida que el vientre y los pechos van creciendo, y el responsable es el estiramiento que está sufriendo la piel de esas áreas. Estas zonas se resecan con mayor facilidad y esto provoca la sensación de picor. Utilizar jabones suaves y preocuparse de aplicar cremas hidratantes con movimientos muy suaves y de forma circular es fundamental; ya que además se evitará la posible aparición de estrías.

Estrías

Se producen cuando se rompe parte de las fibras elásticas de la piel. “Son marcas que quedan para toda la vida, aunque van atenuándose con el paso del tiempo. Al principio lucen de un color rojo vinoso muy intenso, luego se van poniendo más pálidas y finalmente adquieren un color blanquecino”, explica el ginecólogo y obstetra Andrés Pons. ¿Por qué se producen? Es un tema de calidad de la piel de cada persona, que depende fuertemente de las características individuales, pero también de cuánto se estire esa piel. Por ejemplo, si el bebé crece más de la cuenta o si la mujer sube mucho de peso, son factores que pueden influir en su aparición. “La dieta tiene mucho que ver con la aparición o no de estrías. Es importante también que la mujer se hidrate adecuadamente, porque esto ayuda a que el problema sea menos frecuente. Las cremas hidratantes y las que poseen elastina ayudan, teóricamente, a que haya menos estrías, ya que mantienen la piel más hidratada y eso hace que se rompan menos las fibras elásticas”, sugiere Pons.

Várices

Se trata de dilataciones de las venas que pueden presentarse en cualquier zona del cuerpo, pero habitualmente se ven en extremidades y, en ocasiones, en los genitales. “Esto ocurre porque el sistema cardiovascular posee mayor sobrecarga durante el embarazo”, explica Andrés Pons. Esta situación se acrecienta si el aumento de peso es mayor del recomendado, por lo que el especialista aconseja mantener cierta actividad física y no subir más de lo óptimo. Los masajes y drenajes linfáticos no eliminarán el problema, pero pueden ayudar a que las molestias sean menores y estéticamente más sobrellevables. ¿Una buena noticia? “Estas lesiones vasculares muchas veces desaparecen a los pocos meses luego del parto”, asegura Carla Muñoz.

Grietas en los pechos

Suele ocurrir en la etapa de lactancia a causa la succión y la acción de la saliva del bebé. Los especialistas recomiendan mantener hidratada la zona del pezón de modo que esté preparada para la lactancia. Es importante tener ese cuidado, porque las heridas no solamente producen dolor sino que un riesgo de infecciones. “Cuando la zona está agrietada recomiendo que la mujer se saque la leche y se la dé en mamadera al bebé a seguir produciendo heridas en los pezones. Las cremas con lanolina protegen adecuadamente esta área, a veces también se utiliza cubrepezón, y eso también ayuda mucho”, aconseja Andrés Pons. “Es cierto que la piel de la zona se ve muy afectada cuando esto ocurre, pero sí se puede dar pecho una vez sanadas las heridas. Aunque muchas mamás no se atreven por el recuerdo del dolor y por ello la prevención es fundamental”, sostiene la matrona Perla Yáñez. Además de humectar, “otro método para proteger la piel es esparcir la leche sobrante alrededor de la zona cada vez que el bebé deja de lactar. Esto formará una especie de capa protectora y el riesgo de grietas será mucho menor”, dice Yáñez.

Manchas

Es uno de los problemas más comunes que afectan la piel del rostro durante el embarazo y pueden aparecer en zonas como mejillas, frente, nariz y sobre el labio superior. Los culpables son los cambios hormonales, como el aumento de progesterona, estrógeno y melanocito estimulante. “A este tipo de manchas se les conoce como melasma, cloasma o máscara del embarazo”, dice la dermatóloga Carla Muñoz. “Es difícil prevenir este tipo de problemas, pero las manchas pueden disminuir su intensidad si se usa una muy buena y constante protección solar”, asegura.