Belleza

Soluciones para el pelo fino

Dar mayor fuerza, cuerpo y definición al cabello fino es un desafío común entre mujeres con este tipo de pelo. Todo comienza por conocer las razones del problema. Luego ya es tiempo de peinar, cortar y aplicar los productos que los especialistas han creado para sumar densidad a estas cabelleras.

  • Macarena Anrique

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El grosor de la fibra capilar cambia de etnia en etnia, de edad en edad y, sobre todo, de persona en persona. Tener pelo fino es una característica donde la genética juega un rol importante, determinando el tamaño de la papila dérmica, ahí en la base del bulbo piloso. Mientras más pequeña es, más delgado el pelo.

Claro que la herencia de genes no lo es todo y a veces el cabello ‘adelgaza’. “Los cambios hormonales, el abuso de sustancias químicas en el pelo o utilizar un secador a temperaturas muy elevadas pueden afectarlo”, comenta Patricia Apt, dermatóloga de Clínica Las Condes.

pelo-fino-adentroEster Santander, también dermatóloga y especialista de Vida Íntegra, especifica que el cambio suele suceder a partir de patologías, por ejemplo, resistencia a la insulina. También por causas hormonales, como las que producen ovario poliquístico o se presentan en la etapa de posparto. Muy común es el adelgazamiento ante casos de anemia. “La falta de nutrientes, como vitamina B12 o hierro, hace que el organismo deje de producir pelo de buena calidad para destinar recursos a órganos de mayor importancia vital”, explica la doctora.

En el caso de tratamientos estéticos, también se encuentran causas. “Más que las tinturas, el uso de decolorantes y algunos tratamientos de alisado y encrespado, cuando usan formalina, cambian el grosor de la fibra capilar”, asegura la especialista.

El fenómeno usualmente lo advierten los peluqueros en la experiencia con sus clientes. Laurence Dubois, beauty manager de Salón Dessange, comenta que la condición de tener pelo fino puede aumentar o -en el caso de un cabello normal- se presenta con el transcurso de los años. “En general, todos los pelos van perdiendo proteínas y vitaminas por causa del calor, la exposición al sol, al viento o los productos químicos. Los pelos delgados tienen el problema de que con el paso del tiempo suele notarse más. Por ejemplo, si un cabello delgado es tinturado, seguramente su porosidad será más notoria que la de uno grueso. Por eso generalmente se aconseja cuidar más este tipo de pelo y no tratarlo con químicos”, comenta la estilista Paulina Martínez, de la peluquería ecológica Te Quiero Verde.

Ganar fuerza

Quien tiene el cabello delgado, por la razón que sea, ya lo sabe bien: acabar con el pelo sin vida y lograr una cabellera densa y bien definida no es tan simple. Para muchas mujeres, a esta condición se puede sumar la tendencia de tener las puntas partidas y presentar resequedad.
Claro que el cabello fino no tiene por qué ser sinónimo de pelo quebradizo o lacio aburrido, dice la estilista de Te Quiero Verde: “En el sinfín de diferentes pelos que existen están aquellos con menor densidad o cuerpo. Si bien la genética pesa mucho, siempre hay cosas que pueden ayudar. Lo primero es evitar que el pelo se adelgace más con tinturas fuertes o mucha decoloración. También cuidarlo del sol y el roce constante con la ropa”.

¿Más trucos? “Se obtiene más cuerpo secando con el difusor, pero no a muy altas temperaturas. También es recomendable un corte que permita, junto con la ayuda de productos, texturizar y fijar el cabello luego de un peinado” , dice Laurence Dubois.

A veces el cabello fino se acompaña de poca cantidad de pelo. “En este caso, lo ideal es hacer un corte sin muchas capas para que se vea más denso. Si se busca mayor volumen, se pueden hacer más capas, pero dándoles movimiento con alguna crema de peinado o spray”, sugiere Paulina Martínez.

¿Se puede dar grosor a la fibra?

“El cambio es posible si el origen del problema puede remediarse, como es el caso de la anemia. Cuando se trata del paso del tiempo, por ejemplo, no hay mucho por hacer con el pelo delgado, además de cuidar su cutícula para que no pierda brillo”, opina la doctora Santander.

Sin embargo, los expertos en cuidado del cabello no se rinden y han estado en la búsqueda de fórmulas que se abocan a la tarea de expandir la fibra capilar (ver recuadro). “Las líneas de productos ‘engrosadores de cabello’ (thickening) están pensadas para que el pelo adquiera más cuerpo. También están las que alzan las raíces (root lifter) para que la parte de la nuca no se vea tan plana”, dice Paulina Martínez. Y hay más: “Los champús, acondicionadores y cremas de tratamiento que contienen queratina están destinados a devolverle esta proteína al pelo, cuando se ha ido desgastando con el tiempo. Por lo general recomendamos hacer tratamientos no tan invasivos con resultados instantáneos, ya que la recuperación efectiva del ‘cuerpo’ se da mejor con tratamientos constantes para que se mantenga en el tiempo”, comenta la estilista.

Pudiera pensarse que los productos con silicona pueden servir, dejando una película en torno a la fibra, pero estos tienen la tendencia de asfixiar el cabello y dejarlo más pesado, dice Laurence Dubois. “Uno de nuestros productos emblemáticos (Trichobiol Shampooing Fortifiant) limpia los cabellos y el cuero cabelludo con suavidad, hidrata, regenera y previene la caída del cabello. Junto con mejorar la densidad y aportar vitalidad, fortifica, suma cuerpo, remineralizando el cuero cabelludo”, afirma.

Cuidados especiales

El pelo fino es delicado y requiere que no se le maltrate. Eso, siempre que no estemos hablando de cabello genéticamente delgado; entonces no hay problemas especialmente asociados a esta característica, más allá de lo fácil que suele enredarse.

Lamentablemente, cuando el pelo se adelgaza por otros motivos, también luce más opaco y deteriorado. Entonces, lo primero sería ocuparse del equilibrio nutricional del organismo. “Todo déficit vitamínico, ya sea de minerales, proteínas, etc., ocasiona debilidad, fragilidad y hasta la caída del cabello”, explica la dermatóloga Patricia Apt.

En el día a día, y cuando el cabello es largo, lo mejor es desenredarlo en la ducha con acondicionador. “En seco, la fricción raspa la fibra, le quita brillo. Por la misma razón no se recomienda secar frotando con la toalla, sino apretar delicadamente el pelo con ella”, comenta la doctora Ester Santander. La dermatóloga advierte: “Al igual que la piel, el pelo se afecta con cambios de temperatura. Cuando está vulnerable, sobre todo en invierno, se aconseja hacer masajes, lavar a diario para retirar partículas nocivas, tomar complejos vitamínicos y usar productos suaves y lociones fortalecedoras con vitaminas”.

Pelo más ‘denso’


Un lanzamiento que llamará la atención de las mujeres con pelo fino es la línea Fibralogy, de L’Oréal Paris (que se podrá encontrar en cualquier supermercado o farmacia). Estos productos -champú, acondicionador, crema para peinar y tratamiento capilar- tienen ‘filloxane’, un agente densificador desarrollado en sus laboratorios que consigue penetrar la fibra capilar y expandirla desde el interior, dándole más cuerpo y dejándola más definida, manejable y brillante.