Belleza

El poder invisible de los polvos translúcidos

Por décadas fue un cosmético imprescindible en las carteras de las mujeres, quienes, especialmente durante eventos importantes, se escapaban al tocador ‘a empolvar su nariz’. Pero por alguna extraña razón perdió popularidad y hoy los polvos translúcidos son un terreno ‘antiguo’ o desconocido para muchas. Acá reivindicamos su importancia y su título de imprescindible del maquillaje.

  • Maria Paz Maldonado

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¿Cuál es su función?

Son básicamente dos: matificar la piel y sellar el maquillaje. “El polvo translúcido debe quitar el brillo del rostro provocado por la grasitud propia de la piel y por la oleosidad del maquillaje, especialmente de bases y correctores”, explica la make up artist Poli Picó. Esto gracias a su fórmula a base de minerales, que absorben el exceso de humedad. “Además fija el maquillaje, especialmente los productos que son en crema. Es decir, si aplicas corrector en las ojeras deberías fijarlo con los polvos translúcidos, de otra manera no te durará y se craquelará”, complementa Cummins.

¿Cómo y cuándo aplicarlos?

La forma correcta es con pequeños golpecitos si es con esponja, o pinceladas si es con brocha, sobre la zona T (frente y nariz), que es donde se concentra la grasa. Respecto a en qué momento de la rutina de belleza, idealmente debe ir después de todo el maquillaje (aunque hay quienes prefieren hacerlo antes del rubor), y se puede retocar varias veces al día según las exigencias de la piel. “Si una persona tiene el cutis muy brillante, entonces perfectamente puede retocarlo unas 2 o 3 veces al día”, dice Picó. Y agrega: “Eso sí, es muy importante que se haga con moderación y en puntos estratégicos, porque de otra forma puede marcar áreas que no queremos destacar, especialmente donde hay arrugas, como el contorno de los ojos y de los labios”.

¿Qué formato elegir?

Los hay en polveras compactas o en polvos sueltos, pero su función y efectividad son las mismas, así que la elección depende del gusto y uso que le dará cada persona. “Para llevar en la cartera me parece ideal la versión compacta, pero como maquilladora utilizo los polvos sueltos, que vienen en un envase más grande y difícil de transportar”, dice Poli Picó. La maquilladora Florencia Cummins también recomienda los polvos sueltos: “Se notan menos, pero para la cartera son mucho más prácticos los compactos”. En el caso de la polvera, incluye una esponja para aplicar el producto; en cambio, para los polvos sueltos se sugiere utilizar una brocha gruesa de pelo natural haciendo giros cortos y delicados.