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El poder de la imagen

Seis destacadas asesoras de imagen nos cuentan cómo sus clientas concilian lo interior con lo exterior bajo los mismos conceptos: autoestima y seguridad

  • Maria Paz Maldonado

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Producción: Andrés Fernández Foto: Nicolás Abalo Agradecimientos: Interdesign

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De izquierda a derecha: Colomba Urruticoechea, Afife Docmac, Paola Beher, María Paz Blanco, Fernanda Zamora y Natalia Eva.

Hace un tiempo era un servicio que solo contrataban rostros de la televisión o políticas, pero hoy pagar por un profesional que oriente respecto a cómo vestirnos, maquillarnos e incluso ordenar el clóset, es  una práctica en alza, que piden, sobre todo, mujeres que se han empoderado a través de su imagen.

Afife Docmac (40) 

de Comomevisto Imagen personal


“Muchas mujeres confunden una asesoría de imagen con un fashion emergency, pero no se trata de eso. Lo que busca un servicio como este es entregar herramientas para que la mujer, de manera independiente, aprenda a sacarse partido. Como género somos tremendamente críticas con nuestros defectos, pero acá tratamos de objetivar esos detalles ‘antiestéticos’ para que la persona se vea distinta, reconozca en ella los aspectos positivos y potencie lo que hay que mostrar o disimule lo que le incomoda. Aunque algunos escépticos vean la imagen como algo superficial o poco relevante, la realidad es que cómo nos vemos es lo que proyectamos, y eso debería estar en armonía con cómo nos sentimos. De acuerdo con nuestra experiencia en Comomevisto (una de las pocas entidades que capacitan a profesionales de la imagen) preparando a profesionales, así como prestando asesorías y talleres en empresas o privados, la seguridad que otorga el sentirse cómoda con la imagen es una característica invaluable para la vida personal y profesional”.

María Paz Blanco (31)

de Effortless Chic


“Contratar una asesoría de imagen es lo contrario a debilidad, inexperiencia o falta de gusto. Es tomar las riendas de nuestra vida para sacar lo mejor de nosotras, para permitirnos lucir espectaculares y decir ‘basta’ a looks desafortunados o que no van de acuerdo con el estilo, figura o tono de piel de cada una, y que agregan innecesariamente años de más. Una buena asesora es una consejera, alguien que no impone su estilo, sino que acompaña a través del coaching y autodescubrimiento para sacar a relucir lo mejor de cada una. La imagen personal permite reencantarnos con nosotras, es una herramienta que ofrece una reinvención y que devuelve la confianza a veces escondida. Creo que permite enfrentar la vida con una actitud más positiva”.

Paola Beher (28)

de D56 asesoría de imagen


“La moda es una industria cada vez más cercana a la gente, por lo que a las personas ya no les parece extraño contratar a un profesional que se preocupe de su imagen global. Antiguamente era un servicio que contrataba un número reducido de mujeres, pero con la infinita información que provee internet y programas de televisión dedicados a la asesoría de imagen, las personas están dispuestas a llevar esos programas a la realidad buscando, por ejemplo, un personal shopper que las oriente. De acuerdo con mi experiencia, el rango de edad que solicita este servicio son mujeres de 30 a 45 años de edad, generalmente ejecutivas que quieren potenciar su imagen en el trabajo. Los hombres no se quedan atrás, el número que apuesta por una asesoría va en aumento. En ambos géneros la imagen es muy importante ya que, nos guste o no, el cómo te vistes muchas veces determina como te tratan. Finalmente, la preocupación de un atuendo refleja seriedad y disciplina. Aplicado correctamente, el vestuario da múltiples ventajas”.

Colomba Urruticoechea (32) y Natalia Eva (33)

de CN asesorías de imagen


‘El arte del buen vestir’ no es solo para que el resto te vea con bonita ropa, sino porque la imagen comunica. Les dice a los demás si estás contento o deprimido, proyecta tu personalidad. Si uno se siente bien vestida y cómoda con lo que está usando te sube la autoestima, y al tener una buena autoestima, realizas mejor tu trabajo, mejora la relación con tus compañeros y con tu entorno”, explica Colomba. “Recomiendo este servicio porque sabemos que todas las personas pueden lograr verse y sentirse bien, independiente de su contextura y características físicas. Hay algunas personas a las que les cuesta más o que no saben cómo hacerlo, y otras que simplemente no tienen tiempo para dedicarle a este ítem; para eso estamos, para simplificarles la vida en este ámbito y ayudarlas a lograr tener una imagen con la que se sientan seguras y confiadas”, agrega Natalia.

Fernanda Zamora (54)

Asesora independiente


“Desde que egresé de la Universidad de Santiago trabajo en moda, y he incursionado en otras áreas como televisión, cortometrajes, fotografía y editoriales. Actualmente trabajo con personas y medios exigentes, donde la imagen es un elemento vital en el desarrollo profesional. Desde ahí he visto crecer las necesidades de este servicio, en la medida en que las personas, y especialmente las mujeres, desarrollan al máximo sus capacidades profesionales y requieren una imagen acorde a sus aspiraciones y desarrollo personal. Una buena asesoría simplifica la vida, organiza mejor el presupuesto, porque las clientas aprenden a comprar de manera inteligente, y lo más importante, ayuda a que cada persona tenga una imagen integral de sí misma, y a potenciar sus cualidades. Creo que la imagen refleja seguridad, elegancia, respeto por los demás y amor propio, y eso es razón suficiente para preocuparse y ocuparse de ella”.