Mujer sustentable

Cómo educar ciudadanos ‘verdes’

A 10 años de que Unesco estableciera orientaciones de Educación para el Desarrollo Sostenible, los desafíos siguen siendo enormes

  • Revista Mujer

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Por: Carmen Gloria Muñoz Producción: María Eugenia Ibarra Foto: Alejandra González Maquillaje y pelo: Pati Calfio

La imperiosa necesidad de cuidar el medioambiente aún es tarea pendiente en muchas salas de clases, pero el trabajo parte en casa.

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Educar para el desarrollo sostenible

Entre 2005 y 2014 Unesco estableció la década de la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS): un nuevo enfoque que buscaba enseñar los vínculos entre el desarrollo económico y la necesidad de cuidar el medioambiente ante problemas como la pobreza y la degradación de los recursos, que amenazan el futuro de todos. El objetivo era llegar a niños y jóvenes y se avanzó, pero de manera dispar: si en Japón fueron 800 los colegios certificados, en Chile apenas dos, las escuelas básicas de Rabuco (Hijuelas) y Lo Narváez (Olmué).

En casa

Según Unesco, más del 50% de la población mundial son niños, y entre sus derechos está heredar un medioambiente sano, que asegure su supervivencia. Ellos crecerán con recursos limitados, de allí la importancia de incorporar ya estos enfoques en el aula. Pero es claro que el ejemplo paterno es básico. ¿Por dónde partir?: sacándolos de las pantallas, acercándolos a la playa, al cerro, al parque, para que experimenten y establezcan una relación con la naturaleza. Se dice que es difícil contaminar o dañar aquello que se ama y con lo cual se tiene un vínculo.

El abc…

Enseñe a sus niños el origen de los alimentos para que valoren lo que está en su mesa, o mejor, anímelos a plantar semillas y luego cosechar sus frutos; que adquieran el hábito de apagar las luces que no están en uso y aprendan que no es gratis: tiene un costo económico y ambiental; enseñe sobre las tres R (Reducir, Reciclar, Re-usar) y a comprar aquello que genere menos basura. El mensaje es: tomar solo lo necesario, no amenazar la vida o la naturaleza y enmendar los daños causados.

Cómo enseñar

El contacto con la naturaleza fue vital en casi todos los colegios que asumieron el desafío. En Namibia enseñan a los niños a cocinar con luz solar; en Sudáfrica, cómo ciertos insectos en los ríos indican presencia de contaminación; en Centroamérica promueven el cuidado de sus playas; las escuelas chilenas aprendieron sobre biodiversidad y conservación. Las plataformas ideadas en el aula y que enseñan y difunden ideas verdes también abundan.