Belleza

Sea egoísta (con sus cosméticos)

Las amigas comparten muchas cosas: técnicas de belleza, ropa y maquillajes, pero tanta generosidad no es buena idea.

  • francisca.colussa

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El intercambio de maquillaje puede causar un mal rato por el riesgo de transmisión de infecciones virales o bacterianas. Hablamos con tres dermatólogos que nos alertaron sobre los 5 productos que no debemos prestar.

Atención pestañas


rímel“Los ojos tienen menos protección que otras zonas de la piel, por lo que es muy fácil transmitir infecciones de uno a otro”, afirma Rodolfo Klein, de Klein y Asociados. Esta condición implica tener especial cuidado con compartir delineador, sombra de ojos, pero sobre todo la máscara de pestañas, por el riesgo de contraer una infección ocular, orzuelos o conjuntivitis. “Una infección es siempre un problema, por lo que debe evitarse compartir este tipo de cosméticos”, afirma Claudia Piper, del Centro Dermatológico Estoril. Cada persona tiene un pH y flora bacteriana únicos, que si bien son parecidos, no son iguales, entonces “al compartir el maquillaje podemos traer nuevas bacterias a nuestra piel que pasan de ser inocuas o comensales, a ser patogénicas y producir infecciones locales”, explica la dermatóloga de AvanSalud Carmen Montero.

Con las manos en la masa


cremasLos potes de crema necesitan una mayor precaución para no contaminar el contenido con nuestras propias manos. Las recomendaciones de los especialistas se concentran en respetar la fecha de vencimiento, lavarse las manos antes de untar los dedos en la crema o utilizar paletas descartables para extraer el producto, como cotonitos o palitos de helado, por ejemplo. Lo ideal es mantener el pote cerrado, para evitar que la crema se oxide y favorezca el crecimiento de bacterias aeróbicas. “Lo mejor es mantenerlas en lugar seco y sin humedad (por eso el baño no es el lugar más adecuado), y una vez retirada la cantidad de crema que se usará, cerrar el envase y si sobra no devolverla, simplemente eliminarla o usarla en el mismo momento”, especifica la Dra. Montero. Con toda la contaminación que existe solo con el uso personal, imagine el festín de bacterias cuando su amiga le saca crema… para tomar en cuenta.

Los potes de crema se guardan en lugares secos y frescos para su mejor conservación. Nunca devuelva exceso de crema al pote, es mejor botarlo o utilizarlo en ese momento, así evita contaminar el producto.

Labios contagiosos


labiales

 

Los labios presentan menor riesgo que los ojos, pero también conllevan la posibilidad de transmitir infecciones, siendo el herpes simple la más frecuente. El problema es que una vez adquirido se es portador de este virus en forma permanente. “Esto se produce independiente de la textura del labial, su causa es la presencia de virus en él, aun sin haber lesiones clínicas”, explica Piper. Por eso, piénselo bien antes de andar prestando su labial a todo el mundo.

Herramientas impecables


brochas“Las esponjas son un excelente caldo de cultivo, pues se depositan detritus celulares (restos celulares) que permiten una rápida multiplicación tanto de gérmenes como hongos”, explica el doctor Klein. Tanto esponjas como brochas pueden contener virus y bacterias, por lo que no es bueno compartirlas. Una de las lesiones que se pueden adquirir a través de esponjas y/o brochas son las verrugas planas, que son muy frecuentes y muy contagiosas, comenta la doctora Claudia Piper. ¡Ojo! Los especialistas recomiendan lavarlas frecuentemente. “Una vez a la semana con un jabón suave que tenga efecto antibacteriano”, aconseja Carmen Montero.

Evite la transmisión de infecciones o lesiones como las verrugas que son muy contagiosas, lavando sus brochas y/o esponjas al menos una vez a la semana con champú neutro o jabón antibacterial.

Las pinzas depilatorias


pinzas

 

En general, el riesgo de transmitir alguna infección a través de la pinza es reducido, pero podría ocurrir si esta estuvo en contacto con sangre y luego la utiliza una persona que también tiene alguna herida. Y resulta que al depilarse con pinzas se produce un microtrauma por la tracción, que puede generar pequeñas heridas con un riesgo de infección por gérmenes. Para evitar problemas, la recomendación es que el uso sea personal y limpiarlas frecuentemente con algodón con alcohol, sobre todo porque se utilizan en diferentes zonas del cuerpo y podrían expandirse infecciones cutáneas.