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Entrevista a Tommy Hilfiger: 30 años en la moda

El diseñador honra el ‘american style’ para celebrar las tres décadas de su compañía

  • RevistaMujer

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Por: Paula Olmedo desde Nueva York  Fotos: gentileza Tommy Hilfiger


Puso su primera tienda cuando era un veinteañero y fue un éxito de popularidad pero un fracaso comercial.
Años después, con más experiencia y el apoyo de un socio que lo convenció de usar su nombre como marca, arremetió en el mercado estadounidense. Hoy, con cientos de tiendas repartidas por todo el mundo, honra el  ‘american style’ para celebrar los 30 años de su compañía.

Es la segunda vez que nos encontramos con Tommy Hilfiger en la misma circunstancia: un día antes de presentar su colección en la Semana de la Moda de Nueva York. Ya sabemos que habla poco, pero esta vez hay un cambio: su marca cumplió 30 años y esta colección lo tiene especialmente entusiasmado porque con ella rinde homenaje a esa trayectoria y a su esencia.

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Escogió para eso dos imágenes ciento por ciento estadounidenses, dejando en evidencia un sentido de pertenencia que él demuestra desde sus inicios. Una es la película Love Story (1971). La otra, el fútbol americano. Lo primero se entiende sin mucho esfuerzo: en los 70 las mujeres de todo el mundo querían tener el pelo liso, el sombrero de piel y la bufanda extralarga que Ali MacGraw lucía en una de las películas más románticas (y lacrimógenas) de la historia. Pero el fútbol, ¿por qué? Es verdad que en el filme hay escenas de partidos en los que la pareja protagónica está en el público. Pero Hilfiger fue más lejos: puso guiños de fútbol americano en los accesorios de la colección (carteras que imitaban la costura del balón, chaquetas estilo ‘coach’, el número 30 -por el aniversario, obvio- tamaño gigante en una camiseta deportiva) e ideó una de las presentaciones más espectaculares de la semana al convertir el interior de una antigua armería en un estadio. Y realmente parecía que las modelos desfilaban en un campo deportivo. Los encargados de materializar la idea fueron los expertos de la empresa KCD, que también produce los desfiles de marcas como Gucci, Versace, Alexander Wang, Chanel y Diane von Fürstenberg, entre muchas otras. El despliegue fue impresionante, pero la explicación del diseñador es demasiado concisa, tal vez porque no quería revelar demasiados detalles antes del show:  “Cuando era un niño soñaba con ser jugador de fútbol, pero era muy pequeño para ese deporte. Mis compañeros eran mucho más grandes que yo y no daba la talla para estar en un juego”. Al parecer, esos recuerdos infantiles son más poderosos de lo que confiesa, pero es todo lo que dice. Solamente accede a agregar: “Pienso que los deportes con el lujo es algo que está en el aire, y mi opción fue mezclar estos dos conceptos”.

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Love Story, un clásico del cine romántico protagonizado por Ali MacGraw y Ryan O’Neal, es uno de los puntos de partida de las más reciente colección de Tommy Hilfiger.

Fútbol americano y lujo. Explíqueme un poco más… Sí, pienso que a mucha gente le gusta el lujo en la ropa pero también le gusta vestirse de manera deportiva. ¿Cómo lo mezclas? Nosotros logramos hacerlo en esta colección, trabajamos en este concepto durante un año completo.

¿Y cómo espera que lo reciban las mujeres? Digamos que el fútbol no es un estilo naturalmente femenino… Pero hay muchas piezas extremadamente femeninas. Hay vestidos, abrigos, faldas que mezclan lo clásico con lo sorpresivo. Quise que esta colección fuera distinta a todo lo que habíamos hecho antes.

¿En qué sentido? En todo sentido.

Eso es una constante, nunca repite el concepto. Sí, siempre estamos evolucionando, y queríamos que esto fuera nuevo y fresco.

Pero la última vez que estuve aquí me dijo exactamente lo mismo: ‘nuevo y fresco’. ¿Cómo es esto nuevo y fresco otra vez?  (Ríe) ¿Sabes? Yo creo que siempre hay que estarse empujando a hacer cosas nuevas. Y el equipo que trabaja conmigo es fantástico porque me sigue en esto. Yo les digo “probemos esto o lo otro” y juntos nos las ingeniamos para llevarlo a cabo.

¿Alguna vez se ha sentido desmotivado en el trabajo? Mmmh, no en realidad, es que siempre estoy lleno de muchas ideas.

¿Cuál diría que ha sido su mayor logro en estas tres décadas? Mantenerme en el negocio (ríe).

Puede ser duro en estos días, ¿no? Sí, lo digo en serio, mi mayor logro sin duda ha sido ese.

Hombre de familia

Este año vienen cambios importantes en la publicidad de la compañía. Uno de ellos es que se incorpora el tenista español Rafael Nadal como rostro de la línea de ropa interior y sastrería.  “Rafa es un ícono a nivel global y una persona asombrosa”, dice el diseñador. Pero además, ya no estará la familia Hilfiger con sus heterogéneos personajes en los avisos, sino una fiesta de matrimonio de día, muy relajada, muy estilo roquero. La ‘novia’ es nada menos que la modelo namibia Behati Prinsloo, un ‘ángel’ de Victoria’s  Secret desde 2009 y quien, casualmente, se casó en julio de 2014 con el vocalista de Maroon 5, Adam Levine, en Los Cabos, México. El novio de la publicidad básicamente podría ser el doble de Levine, o su hermano. Así de parecidos son. Y esa es la razón por la que los medios comentaron al ver la campaña que era como estar presenciando ese glamoroso matrimonio del que no se filtró una sola foto.

¿Por qué el cambio de la foto familiar a los novios? En realidad es la misma familia pero en otro momento. Las bodas son divertidas, pero lo que más me gusta es el tiempo en familia, que estén todos juntos en un matrimonio, en una fiesta de cumpleaños…

Ese es un tema importante para usted. Es que vengo de una familia grande, tengo 8 hermanos. Y siempre lo más importante para nosotros fue ese núcleo.

¿Y eso tuvo que ver con que hoy se interese por crear fundaciones para ayudar a personas vulnerables? Pienso que sí. Es importante devolver la mano. Y si alguien es exitoso puede ayudar a otros menos afortunados.

Pero también tiene que ver con su hijo e hija autistas. Sí, también tiene relación con eso, pero la verdad es que mucho antes de que ellos nacieran la empresa ya era muy generosa con grupos de jóvenes en riesgo.

¿Cómo desarrollan este trabajo? De varias maneras. Por ejemplo, construimos un campo de veraneo para niños en Nueva York. También creamos la fundación Millennium Promise, que está concentrada en erradicar la pobreza extrema en África. Fuimos hasta allá, llevamos agua a algunas aldeas, visitamos escuelas, reconstruimos un hospital, les dimos medicinas, les ayudamos con sus plantaciones…

¿Usted mismo viajó a África? Sí, estuve en Uganda, en un área donde fui testigo de la pobreza más extrema que jamás vi. Pensé que teníamos que ayudar de alguna manera, pero sabiendo que todo lo que hiciéramos nunca sería suficiente.

Está escribiendo su autobiografía, ¿qué ha sido lo más difícil de ese trabajo? ¡Recordar! (ríe). A veces me despierto en la noche y digo ¡ah!, ¡eso no lo puse!, ¡lo había olvidado! Es que es tanta gente la que ha pasado por tu vida, tantos episodios. A cada rato le estoy diciendo a la persona que está redactando: “Acuérdame de contarte cuando tal persona vino a verme por primera vez”, y nunca termino de recordar.

Pero el enorme libro objeto que hizo con Assouline está lleno de fotos familiares y de recuerdos. ¿En qué se diferencia con el que está haciendo ahora? Este va más profundo en mi vida real desde mi infancia, qué estaba realmente pensando en esa época, mi familia, cada uno de sus miembros, mis oportunidades, mis socios, mis relaciones sentimentales… Son tantas las cosas que pasan en 30 años, ¿no?