Belleza

Ojos bien abiertos

Si los ojos son el espejo del alma, más vale tenerlos despiertos y alegres. No importa si los tiene chicos o más adormecidos, siempre se puede agrandar la mirada, aplicando algunos trucos infalibles que los maquilladores Pati Calfio y Marcelo Bhanu nos enseñaron.

  • francisca.colussa

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Foto: Paola Velásquez

1. Ojeras y bolsas bajo control
Como siempre, antes de maquillar cualquier zona de la piel esta debe estar en óptimas condiciones. Lo primero es aplicar productos para desinflamar las bolsas de los ojos o ayudarse con compresas frías con agua de manzanilla, que además de ser útil es superrelajante y refresca. El mercado ofrece un producto para cada necesidad, lo importante es aliviar la hinchazón, hidratar y contrarrestar el color de las ojeras para iluminar esa zona y prepararla para los próximos pasos.

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2. La importancia de las cejas
Poca conciencia se tiene del efecto clave que juegan las cejas en la armonía del rostro. Pati Calfio dice que son fundamentales: “Con buenas cejas a veces no se necesita más que máscara de pestañas para verse pulcra y bien cuidada”. Lo mismo opina Marcelo Bhanu, ya que en la medida en que estén definidas es más fácil ganar espacio en el párpado y conseguir que se vea amplio. El secreto es lograr equilibrio en la forma correcta para su cara. No confunda el perfilado con sacarse todo, recuerde que las cejas muy delgadas le suman años y tampoco las deje sin definir, ya que hace ver el párpado sucio, caído y deja poco espacio para aplicar sombras. Estudie su forma, limpie las cejas y defínalas.

3. Ojo ahí
Es común caer en el error de maquillar el interior del párpado inferior con negro u otro color oscuro. ¡Alto! Lo único que está haciendo es achicar el ojo y limitarlo. Además, lo más probable es que al poco rato esté todo el maquillaje depositado en la zona de las ojeras, enfatizándolas y aumentando el aspecto cansado. Prefiera en este caso un delineador nude o rosado pálido que le aporte luz y le ayude a agrandar los ojos. Sea cuidadosa también con las sombras, si son muy oscuras y opacas también corre el riesgo de reducir la amplitud de la mirada.

4. El poder de una línea
El delineador se usa para definir y dar forma al ojo, y mientras más grueso o gráfico sea el delineado, menos será el espacio libre en el párpado, por lo tanto el ojo se ve más pequeño. “Si la línea es delgada y menos definida ópticamente no le quitas espacio al párpado”, explica Bhanu. El uso de colores no es decisivo en cuanto al tamaño del ojo, porque solo delimita la forma y hace que se vea el tamaño real. Pati aconseja realizar una línea fina en la zona cercana al lagrimal y agrandarla hacia el exterior, terminando en dirección ascendente.

[block_quote cite=] Para agrandar la mirada, las cejas son un detalle muy importante. “Con buenas cejas a veces no se necesita más que máscara de pestañas para verse pulcra y bien cuidada”, dice la maquilladora Pati Calfio. [/block_quote]

5. Las pestañas arriba
Encresparse las pestañas es esencial si lo que quiere es ‘abrir’ los ojos. Ambos maquilladores prefieren utilizar encrespador por sobre la famosa cuchara y aconsejan presionar suavemente en distintas alturas de las pestañas, para que el efecto sea curvo y no en ángulo recto. Si bien la máscara de pestañas no es imprescindible, hace una gran diferencia porque aporta protagonismo al área de los ojos.

6. Luz aquí, luz allá
Iluminar los puntos claves le dará amplitud a la mirada y aportará frescura a los ojos, se verán alegres y despiertos. Para que la magia empiece Marcelo recomienda aplicar iluminador desde el lagrimal, pasando por todo el párpado móvil y bajo el arco de la ceja, llevándolo hacia el final de esta. Según el maquillador, al dejar uniforme esta zona se puede comenzar a aplicar un segundo color. Patricia dice que también hay que agregar un poco en la parte alta del pómulo, en dirección ascendente para que la sombra siga ese sentido en el borde externo del ojo. Siguiendo estos consejos no puede fallar.

7. Un truco bajo la manga
El corrector también puede jugar un rol importante para ‘abrir los ojos’. Neutraliza el color de las ojeras y eso genera un efecto óptico de amplitud, pero además si se usa en otro lugar estratégico entrega apertura al ojo inmediatamente. Marcelo confiesa que el secreto es aplicarlo al final de los ojos, en la parte inferior, con pequeños golpecitos. Mírese de frente en el espejo y compare ambos ojos, practicando esta técnica solo en uno de ellos se dará cuenta de inmediato que se verá más abierto y ‘levantado’. Es una excelente alternativa para aquellas que tienen ojos dormilones.