Gastronomía

Bajo el Nogal

Para un día caluroso, ya solo con el nombre, este café parecía un sitio refrescante. Tiene mesas y sillas plásticas y agradables y acogedoras terrazas en las partes delantera y trasera del local. Es parte de un pequeño conglomerado de tiendas. Almorzamos ahí con una amiga y partimos eligiendo jugos (que pueden ser de una, […]

  • Pilar Hurtado

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Para un día caluroso, ya solo con el nombre, este café parecía un sitio refrescante. Tiene mesas y sillas plásticas y agradables y acogedoras terrazas en las partes delantera y trasera del local. Es parte de un pequeño conglomerado de tiendas. Almorzamos ahí con una amiga y partimos eligiendo jugos (que pueden ser de una, dos o tres frutas combinadas, variando el precio). Ella quiso de manzana con arándanos, muy rico, y yo de piña con frutilla; se pueden endulzar con azúcar o stevia y los hacen al minuto, buen punto. Sentadas en la terraza delantera, en plena calle Luis Pasteur, revisamos la carta, que ofrece ensaladas, sándwiches, pastelería y cafetería con opciones sanas como leche de almendras o de arroz; las limonadas y el té se hacen con agua filtrada y el milkshake con fruta natural, aunque la carta en sí no es vegetariana. Hay un menú cuyo plato principal era corvina a la plancha con puré rústico. Nosotras pedimos una ensalada Emma, de hojas verdes con tomate, queso de cabra, pastrami y alcaparras, aliñada con limoneta (hubo que pedir que la trajeran pues no llegó en primera instancia); estaba bastante fresca y rica. Yo pedí un wrap del huerto, tortilla de trigo rellena con berenjena, zapallito, tomate, champiñones y espárragos salteados que en la carta decía con salsa ranchera o crema ácida. Llegó con un rico guacamole pero sin advertencia del cambio; estaba buena la combinación de ingredientes. Para terminar, quisimos compartir algo dulce y pedimos un key lime pie, que según recordábamos trae harto relleno de crema de limón, pero llegó una suerte de kuchen con bastante masa y poquito limón. Como antes nos ofrecieron pie de limón, pedimos que nos lo cambiaran, para tener más cremita, a lo que accedieron con gusto. Pero llegó un pie incomible, masa dura, merengue casi fosilizado… Este fue el punto negro de la tarde, lo probamos pero no lo comimos. Le dijimos al mozo, y por el desagrado nos regalaron una barrita de semillas casera. La pastelería, al menos ese día, no parece su fuerte, pero a mi juicio una cafetería no se puede caer en eso. Consumo: $17.300 (sin contar el pie de limón).

NOTA: 5.2 / Luis Pasteur 5774, Vitacura. Teléfono 02 22190399