Destacado 1/2 2

Lanzan línea de lencería de las 50 Sombras de Grey

La autora del best seller erótico 50 Sombras de Grey, E.L. James, creó una línea de lencería para las fiestas, en venta en la cadena británica Tesco. James, cuya madre es chilena, sigue recogiendo dividendos de su trilogía, mientras sus millones de lectoras en todo el mundo esperan ansiosamente el estreno de la película en febrero.

  • Florencia Sanudo

Compartir vía email

collage1Cuando la estudiante de literatura Anastasia Steele entrevista al joven empresario Christian Grey, se encuentra con un hombre guapo, brillante y atemorizante. La inocente -y aún virgen- Ana se asombra de los sentimientos que este ser enigmático despierta en ella y del deseo de estar a su lado. Grey también la desea, pero en sus propios términos. Asustada y excitada por los singulares gustos eróticos de Grey, Ana duda. A pesar de su negocio multinacional y su enorme fortuna, Grey es un hombre poseído por sus demonios y consumido por la necesidad de control. Cuando la pareja se embarca en una relación física sadomasoquista, Ana descubre los secretos de Grey y explora a su vez sus propios y oscuros deseos.

Si usted es alguna de los millones de mujeres casadas de más de 30 años (el perfil tipo de la lectora de la trilogía) que no ha leído Cincuenta Sombras de Grey -y sus dos secuelas- y estas líneas despierten su curiosidad, no se avergüence: puede que estos títulos hayan sido apodados ‘mommy’s porn’ (pornografía para mamás) pero con sus treinta traducciones y cien millones de ejemplares vendidos en el mundo, constituyen el fenómeno literario de la década.

Un fogoso espíritu chileno

En cuanto a su autora, nada es discreto u oculto alrededor de ella. Si bien se hizo famosa bajo el seudónimo E.L. James (E.L. por Erika Leonard, su nombre y apellido de casada), ahora, arropada en el éxito planetario, no oculta su verdadero nombre. Más aun, su madre, Alexandra Mitchell, nacida en Chile y establecida en Londres desde hace más de cincuenta años, no duda en dar la cara para hablar de su hija. “Estoy segura de que sus raíces también contribuyeron a su inspiración. De pequeña hablaba castellano, por lo cual quizás su escritura sea producto de su fogoso espíritu chileno”, afirmaba al periódico The Daily Mail. Lo único que lamenta esta respetable jubilada de 75 años, que sigue viviendo en High Wycombe, una pequeña ciudad a 50 km de Londres, es que su marido, cameraman de la BBC fallecido hace once años, no vio el triunfo de su hija. “Habría estado increíblemente orgulloso”, dice. En cuanto al contenido ‘hot’ de su literatura, no le asusta. “Muchos la critican sin haberla leído”, afirma, y subraya, en cambio, su contribución “a darle pimiento a la vida sexual de millones de mujeres. Sus libros ayudaron a mucha gente, especialmente a las personas de cierta edad”.

1_300Mucho antes de ser la autora de la novela erótica más exitosa de la historia, E.L. James estudió historia en la Universidad de Kent, se embarcó en una carrera en televisión y llegó a productora de TV. Conoció a Niall Leonard, guionista y director, se casaron en 1987 y tuvieron dos hijos. Un día, a fines de 2008, tras ver la primera película de la serie Twilight (Crepúsculo), devoró todos los libros y en un momento de iluminación (en el metro londinense) decidió que también escribiría ficción. Pronto estaba enviando los primeros capítulos de Cincuenta Sombras a fanfiction.net bajo el seudónimo Snowqueen Icedragon (Dragón de hielo Reina de la nieve), con la ayuda de su marido, quien le corregía la ortografía, quitaba o agregaba comas y hasta a veces sugería algún desenlace (que ella solía ignorar).

Cuando una pequeña editorial australiana le propuso publicar los libros, dejó su trabajo para enfocarse totalmente en la escritura. Para entonces Cincuenta Sombras era el secreto mejor guardado de las madres americanas que se pasaban los volúmenes en las puertas de las escuelas. En enero de 2012 las ventas subían a un ritmo incesante (las mujeres compraban de a media docena para regalar a las amigas), hasta alcanzar el primer puesto en ventas en Estados Unidos y Gran Bretaña. La editorial australiana, incapaz de responder a la demanda, cedió los derechos a Random House. “Fue algo completa y totalmente arrollador. Yo solo quería contar una historia pimentada con mucho sexo, con la vaga esperanza de que fuera publicada, aun si todos me decían que no sucedería”, decía al diario The Telegraph.

Sucedió. Pero aun cuando cambió su casa por otra más espaciosa y su auto por otro más confortable, su vida no es muy diferente a la que solía llevar hasta entonces. Cuando le preguntan cuánto hay de biográfico en su relato, le sorprende y un poco la hace reír. “Es una fantasía -afirma-, ¿acaso persiguen a JK Rowling desafiándola a que use Abracadabra, su maldición asesina?”. En su casa, afirma, no hay calabozo ni cuarto rojo del dolor, ni helipuerto en el techo para el helicóptero de Christian Grey. Es ciertamente más posible encontrarla en un par de pantuflas en sus pies que con un par de esposas en sus muñecas.

Cincuenta Sombras: ¡vea el filme, use la lencería!

collage2

Sin embargo, uno de los primeros gustos que se dio cuando comenzaron a llegar las fabulosas ganancias producidas por su obra (su fortuna actual se calcula en alrededor de 250 millones de euros y ha ganado 95 millones de dólares solamente en 2013), fue encargarse unos sostenes a medida en Rigby & Peller, corseteros de la reina Isabel, pues adora la ropa interior.

Por ello no es casual que uno de los pocos productos derivados de su celebrísima marca sea una línea de lencería en venta en la cadena británica Tesco (donde una de cada cuatro lectoras inglesas compraron su libro).

E.L. James afirma haber participado en todo el proceso creativo y dice al The Daily Mail: “Queríamos piezas oscuras y sensuales, en rojos y negros, con un toque de decadencia. Asimismo, era importante que cada pieza fuera distintivamente Cincuenta Sombras, por lo cual incluimos elementos icónicos como una máscara en encaje para la gama ‘Seducción’ y una llave de cristal para la gama ‘Tentación’”. Desde la salida a la venta de la colección las ventas han sido asombrosas y algunas de las piezas ya están agotadas. Aparentemente, más dinero caerá en la profunda bolsa de la pródiga autora a la que también se suman el vino, la bisutería y los sex toys FSOG (Fifty Shades of Grey) que se comercializan en EE.UU.

6_300Pero, por supuesto, ningún producto es tan esperado como el filme que se estrenará el próximo 11 de febrero, tres días antes del Día de San Valentín, del que ella es coproductora. Como todo lo que tiene que ver con Cincuenta Sombras bate récords, en este caso su tráiler, que cinco días después de haber sido subido online en el mes de julio fue visto por 36 millones de personas. Protagonizada por Dakota Johnson, 24 años, hija de Melanie Griffith y Don Johnson, y Jamie Dornan, se espera que la película, dirigida por una mujer, Sam Taylor- Woods, y con una banda sonora de Beyoncé, sea una enorme éxito de taquilla.

Sin embargo, a pesar de todo lo que sucede alrededor de ella, James lleva una vida relativamente normal, a excepción quizás del hecho de que este año cruzó más de treinta veces el Atlántico, lo que la lleva a compararse con un “pájaro gordo rebotando entre Londres y EE.UU.”, como se describe a sí misma en Instagram, con una autoirrisión muy british. Pero cuando va por la calle o sube al avión nadie la reconoce. “Nunca, puesto que tengo más de 50 años y es como si no existiera. Es un poco molesto cuando estoy en el lounge de British Airways y nadie me ofrece una taza de té, pero en general puedo hacer cualquier cosa e ir a cualquier lado sin que nadie repare en mí”, admitía recientemente al diario The Sunday Times. Finalmente, E.L. James -o Erika Mitchell- tiene lo mejor de dos mundos: la ventaja de la fama pero sin sufrir de sus inconvenientes.