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Placeres que sanan

Alejados de precios elevados y de la exclusividad, estos lujos forman parte de la cotidianidad y a costo cero. Sin ningún tipo de culpas, pero sí con muchos beneficios para la salud. Diferentes especialistas entregan las razones sobre por qué hacen tan bien.

  • Maria Paz Maldonado

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Jardinear para relajarse


1_600Arreglar el jardín, hacer una huerta urbana o simplemente observar cómo florecen las plantas del patio, son excelentes terapias para relajarse y desconectarse de los problemas a través del contacto con la naturaleza. Sus beneficios son múltiples, tanto así que se ha categorizado como un tipo de medicina complementaria y en varios países, incluido Chile, existen asociaciones de terapia hortícola. Su fundamento es que “las plantas crecen y cambian; responden a los cuidados y no juzgan; estimulan la participación y los sentidos, y ofrecen esperanzas”, según estipula la Asociación Americana de Terapia Hortícola.

Siestas que recargan


4_600No es recomendable convertirlas en un hábito, pero ¡cómo se disfrutan un domingo en la tarde después de almuerzo! Aunque generalmente las siestas se prolongan por mucho más tiempo del que debiesen, lideran aquellos placeres impagables que se dan quienes llevan una vida ajetreada, sobre todo si tienen hijos pequeños. “Aunque no se deben convertir en parte de la rutina, de vez en cuando una siesta puede reponer un déficit de sueño y recargar energías para seguir funcionando. Eso sí, no debe durar más de 30 a 45 minutos, porque si se llega a un estado de sueño muy profundo se ‘engaña el cerebro’ al enviarle la señal de que es de noche, y luego se altera el buen dormir nocturno”, enfatiza Carolina Aguirre, neuróloga del Centro del Sueño de la Red de Salud UC Christus.

Meditar para desconectarse


3_600Perfectamente puede ser en la casa, en el patio o en el balcón, lo importante es desconectarse. “La meditación busca el silencio mental, es decir la disminución del flujo de pensamientos. La recomiendo como una terapia para la mente, para abstraerse del estrés y del exceso de estímulos sensoriales a los que estamos expuestos”, describe Swami Ekananda, maestro de yoga y director del Ashram Satyananda Niketan de Santiago. Aunque esta práctica se puede incorporar al día a día, debe cumplir con ciertas condiciones. “El lugar debe ser agradable, la postura es sentado y cómodo, con la columna y cabeza rectas y alineadas.Se debe practicar a solas y es recomendable tener una rutina diaria, al principio por espacios cortos de tiempo para acostumbrar el cuerpo y la mente”, agrega.

La dulzura de la fruta


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Si la puede cortar del árbol, mucho mejor, pero si sus opciones son la feria o el supermercado, lo óptimo es elegir una fruta fresca de la temporada. “Son indispensables para preservar la salud de las personas, ya que a través de ellas obtenemos compuestos saludables como vitaminas, minerales, fibra dietética y compuestos bioactivos. Además aportan pocas calorías. En esta época encontramos manzanas, peras, naranjas, mandarinas, limones, chirimoyas y también comienzan a aparecer las tunas. Es preferible comer la fruta fresca entera, así se aprovechan mejor la fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes que contiene”, explica Valentina Uauy, nutricionista y docente de Técnico en Nutrición y Dietética Duoc UC, sede San Carlos de Apoquindo.

Texturas que hacen bien


5_600Porque son mucho más agradables al tacto y de mejor calidad, pero además porque permiten que la piel respire -previniendo alergias e irritaciones-, los materiales nobles como la seda, lana o algodón son un verdadero agrado para quien los viste. “La razón principal para privilegiar estas telas tiene que ver son su respirabilidad. Sobre todo durante la primavera y el verano, cuando las temperaturas son más elevadas, evitan que la piel transpire demasiado y con eso se evitan cuadros alérgicos o posibles irritaciones. Además, las fibras con muchos componentes sintéticos -a excepción de aquellas con tecnologías específicas- atraen el calor, y con ello aumentan la transpiración”, describe el dermatólogo de la Clínica Santa María Rodolfo Klein.