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Dígalo con un emoji ;)

El emoticón literalmente intensifica la emocionalidad de los mensajes escritos, tanto de aquellos viralizados por las redes sociales como los enviados por servicios como WhatsApp. Su uso en la comunicación ya alcanzó a la industria fashion en aplicaciones con una iconografía propia, estampados de todo tipo de prendas y en joyas como collares, aros y anillos.

  • Janet Barra

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1-300Casi todo se puede decir con esas imágenes digitales conocidas como emojis. Un ‘te amo’ es equivalente a un smiley con ojos de corazón o una carita sonriente tirando un beso. Por el contrario, una desilusión amorosa se representa con una cara llorando a mares junto a un corazón literalmente hecho pedazos. Incluso se pueden realizar enunciados más complejos como la de un celular + calavera + manos rezando + enchufe + un signo de interrogación. Su traducción sería la siguiente: “Mi teléfono muere, ¿me prestarías un cargador?”.

Esta interacción vive un auge evidente en las redes sociales como WhatsApp, Instagram y Twitter, y en la industria de la moda.

El boom salpicó el mundo literario con el proyecto que surgió entre un grupo de trabajadores de la empresa Amazon que ‘tradujeron’ el libro Moby Dick, convirtiéndolo en Emoji Dick. En Internet, el asunto es más prolífico con el surgimiento de sitios como Emojinalysis.tumblr.com, donde se analiza psicológicamente a los usuarios según los pictogramas que más usan en WhatsApp; Emoj.li, red social que solo permite chatear con imágenes y que antes de su lanzamiento en el sistema operativo IOS ya cuenta con más de 50 mil usuarios inscritos; Emojitracker.com, que contabiliza en tiempo real la cantidad de íconos usados en Twitter, y Emojipedia.org, una enciclopedia que explica el significado de todos estos dibujos disponibles en la actualidad.

Esta iconografía también llegó hasta la vestimenta en forma de estampados y bordados, gracias a marcas emergentes como O-Mighty (cuyos diseños se venden en Shopjeen.com), Philip Normal (disponible en el sitio web www.asos.com) y Lizzie King a través de su tienda online Lizziekingdom.co.uk. En marzo de este año se lanzó M’Oticons, una edición limitada que comercializó Moda Operandi a través de sus ‘trunkshows’ -ventas exclusivas-, que incluyó las carteras de Edie Parker y el calzado de Del Toro con alusiones a estos dibujos. Además, a comienzos de 2014 la revista Harper’s Bazaar y el káiser Karl Lagerfeld popularizaron aplicaciones con creaciones iconográficas propias.

Las antiguas calcomanías 3-300

Al tratarse de una comunicación visual, los antecesores del emoji podrían ser los jeroglíficos, las calcomanías y las caritas felices (o tristes) que nosotros dibujábamos en cartas o mensajes escritos. Pero fue en medio del boom digital durante los años 90 que surgieron los emoticones, asociados al servicio de mensajería MSN Messenger.
Los emojis propiamente tales surgen en 1995 gracias al ingeniero japonés Shigetaka Kurita, quien quería transmitir el tiempo meteorológico a través de un mensaje instantáneo hasta un aparato inalámbrico. La imagen del sol era muchísima más clara que las palabras. Luego vinieron las caritas que reflejaban estados de ánimo y completaron un catálogo de 176 íconos. La proliferación de imágenes creadas por distintas compañías de telecomunicaciones tuvo lugar hasta que en 2005 se creó en Japón el Consorcio Unicode. “Es una asociación de empresas tecnológicas que tienen la nada envidiable tarea de documentar y estandarizar todos los caracteres, símbolos y jeroglíficos que se usan en la actualidad en la comunicación humana”, aclara Jeremy Burge, creador de Emojipedia.org. Y agrega: “Ellos no crean los emojis, solo aceptan las solicitudes de las personas o las compañías para que incluyan caracteres que pueden ser usados de forma extendida”.

Así, mientras este consorcio estandariza el uso de los caracteres, cada empresa, sea Instagram, Twitter, WhatsApp, Line o Facebook, genera un imaginario de íconos propios. “Es un lenguaje totalmente emotivo que tiene que ver con el cómo nos sentimos, cómo empatizamos con lo que sucede y cómo calificamos situaciones que están pasando”, afirma Patricia Peña, académica del Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile. Una forma de expresión que en el mundo de la lingüística ha ganado más detractores que partidarios, pues estas nuevas formas de interacción podrían menoscabar la comunicación escrita y oral. “No estoy seguro de que se pueda hablar de un lenguaje completo, pero pareciera que existen combinaciones posibles fascinantes. Todo sistema de imágenes en cuanto se usa en la comunicación se transformará en dialecto”, vislumbra el lingüista Ben Zimmer en un artículo de The New York Times del 25 de julio de 2014.

Siempre jóvenes 

Emoticore es la colección primavera-verano 2014 de Alison Lou que incorpora diversos emoji en sus diseños.
Emoticore es la colección primavera-verano 2014 de Alison Lou que incorpora diversos emoji en sus diseños.

Ante este panorama lingüístico, algunos diseñadores encontraron una fuente de inspiración más para innovar en sus creaciones. “La moda tiene eso de adoptar cosas rápidamente. Me parece muy interesante que una industria diferente a la de las telecomunicaciones avale este tipo de jerga”, comenta Juan Martín Salazar, director creativo de Noveno Efe, empresa que desarrolla informes sobre tendencias y realiza estrategias digitales, instalada en Chile a fines de junio. “Las marcas adoptan los emojis porque es un lenguaje fresco. Sufren del ‘forever young’, del querer ser jóvenes por siempre, y buscarán lo que sea más trendy para estar vigentes”, afirma Juan Martín Salazar.

Según la experiencia de Alison Chemla, la diseñadora detrás de la empresa de joyería estadounidense Alison Lou, el uso de estos símbolos la ha ayudado a la diferenciación: “Siempre supe que quería ser diseñadora de joyas, pero que no deseaba crear algo que ya se hubiera hecho. Me di cuenta de que los emoticones eran parte de la vida de las personas y estaban ausentes en la moda. Como en la actualidad están tan presentes y las joyas son accesorios superpersonales pensé en combinarlos y así ganarían mucho sentido”, cuenta Alison. Desde hace más de dos años que elabora anillos, aros y collares con guiños indudables a ciertos emojis. Su última colección primavera-verano 2014 incluyó piezas icónicas con las caritas felices con ojos de corazón y con anteojos, y la serie de macacos.

En cuanto al futuro de este lenguaje, el análisis de la académica Patricia Peña es interesante: “Cualquier fenómeno que surge en la comunicación digital se debe entender no solo como un proceso tecnológico sino como una transformación cultural. Que ahora tengamos todo en el celular no es solo eso; es una nueva manera de moverse en el mundo”. Y difícilmente el uso de los emojis se diluirá luego del anuncio de Consorcio Unicode del lanzamiento de 250 nuevos íconos para el segundo semestre de 2014.