Belleza

Calendario de una novia

Un tema es organizar el matrimonio y otro, completamente aparte, es preparar la piel y el cabello para el día del evento. Aquí una guía con los compromisos de belleza infaltables.

  • Valentina Ossa

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novia 1Seis meses antes
Los dermatólogos lo saben muy bien: cuando se acerca un evento importante, como casarse, lo primero es chequear el estado de la piel del rostro ya que si hay una afección cutánea es probable que el tratamiento indicado demore meses en dar resultados. “Por ejemplo, los peelings químicos o mecánicos, que apuntan a unificar el tono, borrar marcas de acné y eliminar manchas, se deben realizar al menos con seis meses de antelación a la fecha porque exigen tiempo de recuperación. Además, para lograr buenos resultados, se requieren entre tres y cinco sesiones. Lo mismo ocurre con los láseres de rejuvenecimiento facial, porque estos dejan la piel roja al menos durante una semana”, explica la cosmetóloga Mónica Böhmer, directora de Medsthetik.

Una regla básica para las novias que desean mejorar el aspecto de la piel es ser metódica con la limpieza, la hidratación y el uso de factor solar 30 como mínimo. “Siempre enseño a ser ordenada con esos tres aspectos, ese es el primer paso para tener un cutis de buena calidad. Además indico cremas con ácidos retinoicos, que alargan los efectos de los tratamientos cosméticos, eliminan las células muertas y atenúan líneas de expresión”, asegura Mónica Ross, dermatóloga de Avansalud.
Al igual que la cara, los cuidados de brazos, espalda y escote tampoco se pueden dejar al azar, ya que son de las pocas zonas del cuerpo que quedan expuestas con el vestido de novia. Para lucir delgada y en forma la recomendación es hacer deporte al menos tres veces por semana y alimentarse de manera saludable. “A partir de los tres meses de entrenamiento regular se perciben mejoras. Para lograr cambios visuales importantes hay que combinar un programa de entrenamiento que fortalezca y desarrolle la musculatura, con otra actividad más orientada a la resistencia y que implique un gasto energético considerable, como baile o spinning”, afirma Diego Pérez, gerente técnico deportivo de Gimnasio O2.

Tres meses antes
Es el momento de mirar el estado de su cabello. Según Javiera Ríos, estilista y directora de la peluquería Santísima, el estrés que produce organizar un matrimonio puede afectar la calidad del pelo. “Para recuperarlo hay que usar productos que regulen el pH y acudir a masajes reconstructivos, por ejemplo de keratina o cacao, ya que recuperan la estructura de la fibra capilar. Hacerse uno al mes es lo ideal”, dice la especialista.

Y por supuesto, cortar las puntas. “Muchas novias quieren casarse con pelo largo y deciden no cortarlo más, pero cuando las puntas están abiertas ningún masaje las revive. Es preferible eliminarlas; si esto se hace tres meses antes del día del evento el cabello estará largo y mucho más sano”, aclara Ríos. Si quiere realizar cambios en el color, ya sea reflejos, mechas o free style, este es el minuto: pruebe estas técnicas con tiempo y si quedan bien vaya a la misma peluquería para rehacer una semana antes del matrimonio. Aproveche la ocasión para un último masaje que suavice el cabello y potencie el brillo.

Un mes antes
A esta altura es probable que el vestido de novia ya esté en sus manos, o al menos sepa cómo es. Con el diseño en mente, además del colorido de los accesorios, puede ir a una prueba de makeup. Reserve el maquillador con entre seis y tres meses de anticipación. “En la primera visita converso con la novia sobre el matrimonio, su atuendo, peinado, cómo se maquilla generalmente y hacemos pruebas de distintas tonalidades y productos. Entre las dos elegimos un look. Posteriormente, el día de la ceremonia, voy a su casa para replicar lo conversado. La idea es que se sienta linda, pero ante sus ojos, no los míos”, enfatiza la makeup artist Betina Berton.

Una vez que defina el maquillaje puede enfocar su atención en la manicure. Además del color del esmaltado, necesita chequear el estado de sus manos. “Para asegurarse de que se vean bien cuidadas ofrecemos un tratamiento semanal durante el mes previo al matrimonio. Este consiste en exfoliar, hidratar, limpiar las cutículas y aplicar productos específicos para fortalecer las uñas. La idea es embellecerlas de a poco y el día del evento realizar un esmaltado tradicional o permanente, este último dura aproximadamente dos semanas, por lo que permite disfrutar de la luna de miel sin preocuparse por este ítem”, comenta Pilar Larraín, directora de tiendas Amano.

Una semana antes
Evite aplicarse cualquier tipo de máscaras o recetas caseras que prometan resultados express. En esta etapa el mejor truco es continuar con la rutina de belleza que indicó su dermatólogo. En caso de que sienta el rostro apagado o seco, puede acudir a una limpieza e hidratación pero ojalá con la misma cosmetóloga que la atendió las veces anteriores.
Si busca verse bronceada sin exponerse a los rayos UV aplique un autobronceante, pero siempre y cuando haya realizado una prueba antes. “Por lo general les digo a las novias que usen el producto durante una semana y luego salgan a correr vistiendo una camiseta blanca. Si la polera no se mancha, pueden utilizarlo antes del matrimonio solo en el cuerpo, en la cara el aspecto dorado se logra con maquillaje”, dice Betina Berton.

48 horas antes
A esta altura solo le queda relajarse para que el día del evento pueda despertar con buena cara. Evite tomar alcohol, ya que deshidrata la piel. Tampoco se exponga al sol ni coma alimentos muy grasos, por ejemplo frutos secos, chocolate o frituras.

Si despierta con un brote de acné (puede ocurrir por estrés) existen tratamientos con efectos rápidos, que ayudan a desinflamar y no son agresivos. “Para atenuar la inflamación de pústulas hay un máquina con luz led azul que seca la espinilla, es posible combinar con una máscara hidratante para calmar la piel”, explica la cosmetóloga Mónica Böhmer. Antes de experimentar este tipo de tratamientos consulte con su dermatólogo y no se desespere, tome en cuenta que con maquillaje es posible camuflar cualquier granito inesperado.