Belleza

Ruta de la despigmentación

Que no pase este invierno sin solucionar el problema de las manchas en la piel. Es el mejor momento del año para someterse a tratamientos: aprovechemos que hay menos exposición directa al sol, importante causa de este mal. Las fórmulas antimanchas pueden ser cremas o procedimientos médicos, pero para un resultado seguro siempre es mejor comenzar con la consulta al dermatólogo.

  • Janet Barra

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Imagen_300Las manchas no surgen porque sí. La exposición solar acumulada, el uso de anticonceptivos, el embarazo y la herencia genética son algunos factores que gatillan su aparición. Como son situaciones que escapan de control, muchas veces simplemente están ahí, en cualquier parte del cuerpo. Afortunadamente se pueden atenuar y hasta eliminar. Sin embargo, vale una advertencia inicial de los dermatólogos: de poco servirán las cremas y procedimientos médicos despigmentantes si no se usa bloqueador solar durante todo el año.

La doctora Natacha Quezada, dermatóloga de la Red Salud UC Christus, especifica que lo ideal es protegerse varias veces al día, también si se está expuesto a luces artificiales, porque muchas veces tienen luz ultravioleta.

Otro punto importante es que hay manchas superficiales y otras profundas. Entre las primeras suelen estar las ocasionadas por el sol y que aparecen a medida que aumenta la edad, como los léntigos solares. Casi siempre son marcas pequeñas y bien definidas. En el segundo grupo figuran las manchas que se ven como paños sobre la piel y que, generalmente, son de tipo hormonal. “Algunas mujeres las tienen cuando toman anticonceptivos orales con estrógeno o durante el embarazo”, explica Antonieta Benedetto, dermatóloga de la Mutual de Seguridad CChC.

En tercer lugar, es necesario saber que las manchas pueden reaparecer. Su estructura es compleja y algunas son especialmente rebeldes, por lo que no sirven las fórmulas caseras o naturales, advierte el doctor Patricio Figueroa, dermatólogo de World Dermatology Institute. Lo que sí es útil es la prevención constante, ya que muchas veces el problema vuelve producto de la exposición solar o porque son una condición de la piel. Katherine Barría, dermatóloga de Clínica Alemana, comenta que esto último es el caso de los melasmas, cuyo tratamiento consiste en bajar poco a poco el tono de la mancha. “Una fórmula muy agresiva puede ocasionar una pigmentación de rebote”, advierte la doctora.

Teniendo claros estos antecedentes, lo primero es la consulta con el dermatólogo para que diagnostique y defina el tratamiento. No hay ninguno mejor que otro y a veces la sugerencia es complementar. Con la ayuda de los médicos consultados, este es un resumen con tres fórmulas efectivas:

Bloqueo de la pigmentación


Las cremas con agentes desmanchadores sirven para todo tipo de marcas y se recomienda aplicarlas específicamente en la zona de color, de manera ordenada y constante para ver resultados luego de varias semanas.

En general actúan inhibiendo la síntesis de la melanina, la reacción química que ocurre en las células para que el pigmento sea visible, a partir de ingredientes como retinoides (derivados de la vitamina A) y alfahidroxiácidos (grupo que incluye los ácidos láctico y glicólico). Se encuentran en cremas despigmentantes de libre venta, pero los dermatólogos pueden ordenar una fórmula con la dosis específica para una mancha. Cualquiera sea la opción, es importante saber que todas las cremas despigmentantes irritan un poco y producen deshidratación.

Renovar la epidermis


La dermoabrasión busca el desprendimiento de las capas superficiales de la piel para así eliminar el pigmento que forma una mancha. Es un procedimiento que solo hacen los dermatólogos porque incluye riesgo de infección o cicatrices. Funciona aplicando compuestos químicos (líquidos ácidos) que van quemando las capas superficiales de la piel, ocasionando diferentes grados de desprendimiento en la epidermis. Como resultado, ocurre un recambio de esta capa y con eso la eliminación de la mayoría de las manchas.

La dermoabrasión, en cualquier grado, se recomienda para todo tipo de manchas, y especialmente si son muchas, ya que permite abarcar una zona amplia de una vez.Generalmente se realizan varias sesiones cada dos o tres semanas.

No debe confundirse con la microdermoabrasión, un procedimiento cosmetológico que se hace con una máquina que, si bien limpia la epidermis, tiene un efecto superficial que requiere muchas sesiones para ver resultados. Sí sirve como prevención.

Destruir el pigmento


Los especialistas mencionan el láser como uno de los métodos más eficientes y específicos para el tratamiento de las manchas. Se realiza únicamente por indicación médica en centros especializados y clínicas. Dependiendo del tipo de mancha, requiere una o más sesiones.

Para entender cómo trabaja, sirve imaginarse un haz de luz que se dirige directamente a la mancha. La forma en que destruyen su pigmento es lo que diferencia un láser de otro. Algunos, como el neodymium yag, funcionan como una bala dirigida, muy útil para manchas de diferente origen pero poco profundas. No se siente dolor durante la sesión, solamente un pinchazo; pero si la mancha es gruesa, puede usarse algún tipo de anestésico. Después se forma una costra.

El láser de CO₂ quema las lesiones y es útil para queratosis seborreicas o actínicas gruesas; puede usarse con anestesia tópica. Y el láser fraccionado ataca la mancha con varios disparos y por sectores; su paciente ideal es quien tiene la piel arrugada y con manchas solares.

Siempre depende de la opinión del médico, pero en general el láser no se recomienda para personas de piel muy oscura o bronceada, embarazadas y tampoco cuando se ingieren medicamentos fotosensibles o si las defensas están muy bajas, por posibles reacciones inflamatorias.

  • Combinar con antioxidantes

Para las manchas inducidas por factores hormonales, por la exposición al sol y también para aquellas que surgen como resultado de inflamaciones previas de la piel, el dermatólogo Patricio Figueroa sugiere el tratamiento de láser, pero asociado con cremas de retinoides y/o despigmentantes. También recomienda complementar con el consumo de un antioxidante y bloqueador solar de potencia alta, no exponerse al sol y evitar ir a la nieve.

La tecnología que el doctor Figueroa ocupa es el láser Rubí, disponible en el World Dermatology Institute y en la clínica Mi Piel. Explica que hay que efectuar de cuatro a diez sesiones, cuya acción genera un calor tenue aminorado previamente con gel frío. Posteriormente, se aconseja una crema de noche con retinoides y el antioxidante dos veces al día.

  • Láser Nd: Yag Q-Switched

Clínica Sara Moncada tiene una unidad específica que ocupa este láser para eliminar manchas superficiales y profundas. La dermatóloga Katherine Barría también trabaja con esta tecnología y la recomienda porque, según explica, tiene un pulso de salida más corto que permite una mayor fragmentación de la melanina.

Claudia Ortega, tecnóloga médica y coordinadora del Centro Láser de Clínica Sara Moncada, explica: “En el caso de manchas superficiales, como léntigos solares, este láser las quema y deja una costra superficial que luego se descama para dejar la piel sana y sin pigmentos. Bastan una a tres sesiones. Si la pigmentación es profunda, como sucede con el melasma, no se provoca quemadura, sino la fragmentación de los pigmentos en profundidad, logrando que el organismo los elimine en forma fisiológica. Este tratamiento se realiza en un protocolo de cinco sesiones y el paciente no queda con quemaduras, solamente presenta enrojecimiento pasajero”.

  • Facial

LimeLight Facial es el nombre de un tratamiento ocupado en clínica Dermacross, donde la recomiendan para mejorar el tono de la piel y disimular imperfecciones superficiales asociadas al envejecimiento y a la exposición solar. También para tratar el enrojecimiento, las telangiectasias (venitas rojas) y las manchas de color café de cualquier zona de la cara, cuello y escote.

En Dermacross explican que funciona con un pulso de luz que se advierte como un leve pellizco y que la duración de cada sesión varía según la zona del cuerpo que se esté tratando, pero generalmente es menos de una hora. Se repite alrededor de tres veces y en el caso de las manchas de color café, estas se oscurecen y la piel puede enrojecerse ligeramente, pero al cabo de una a tres semanas la mancha se decolora.

  • Terapia fotodinámica

Es otra opción disponible en clínicas. La doctora Natacha Quezada, dermatóloga de la Red Salud UC Christus, la recomienda cuando un paciente ha tenido riego de cáncer a la piel. Es una forma de luz parecida a un láser, cuyo efecto colateral es que disminuye las arrugas y selecciona las lesiones que pueden albergar células malignas.

En el procedimiento se raspa la lesión y sobre ella se pone una crema que se deja actuar durante varias horas. Luego se aplica una luz de color (roja en la tecnología que la doctora Quezada ocupa) que activa el químico de la crema, produciendo la destrucción de las células cancerígenas.

  • Medicina natural

Hay tratamientos cosmetológicos que pueden complementarse con terapias naturistas que buscan sanar los desequilibrios o desviaciones que ocasionan las manchas. Esa es la forma de trabajo en Bowspa, donde realizan varios tratamientos, entre estos el Facial Rejuvenecedor con Ácidos Frutales que la naturópata Paulina Vargas recomienda cuando hay manchas leves, siempre que se haga de forma constante. No requiere cuidados posteriores y se indica para todo tipo de piel, incluso las hipersensibles o con rosácea. Su acción se basa en una exfoliación a base de aceites, frutas tropicales, baba de caracol, gusano de seda, nácar y semillas. Tiene un efecto despigmentante por ser un regenerador de la piel acumulativo; por lo mismo, se aconsejan varias sesiones.