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Purificación García: “Soy autodidacta, he tenido que improvisar mucho”

¿Quién iba decir a Purificación García cuando vendía pareos y sombreros pintados a mano por ella en las playas de Palma de Mallorca que, años después, desfilaría en Tokio y Nueva York, y su nombre figuraría en los rótulos de tiendas en medio mundo? La diseñadora de moda española, que cuenta con dos locales en Chile, visitó nuestro país para presentar su última colección, con tintes artísticos. Con ella hablamos de sus más de tres décadas de trayectoria en la moda.

  • Ana Muguerza

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Foto: Nicolás Abalo  Maquillaje: Nicole Benado Subelman

400-ppañTres días antes de un desfile en Madrid robaron el camión que transportaba todas las prendas. Se quedó sin ropa para subir a la pasarela y, restando horas al sueño,  tuvo que crear a toda prisa una nueva colección más reducida. En otra ocasión, para otro show, no llegaron a tiempo los zapatos de las modelos. Les pintó los pies de dorado y llenó la pasarela de hojas. Parecían romanas y fue un éxito. Son solo dos anécdotas pero reflejan la tenacidad de esta diseñadora española, una self-made woman, según sus palabras. “Soy autodidacta. He tenido que improvisar mucho, el camino ha estado lleno de piedras”, dice. Al hablar, Puchi, como la conocen sus amigos, mezcla acento español y uruguayo -país donde vivió de chica-. Es alta y delgada, y luce muy bien la ropa que ella misma diseña: sobria y minimalista pero con un punto desenfadado. Para la entrevista eligió un pantalón negro y una chaqueta del mismo color estilo ‘perfecto’, que combina cuero y punto.

Presentó su primera colección en Barcelona en 1975, desfiló en Tokio, Nueva York y Milán. A finales de los noventa se alió con un gran grupo empresarial. Ha abierto tiendas en Europa, EE.UU. y Latinoamérica y, próximamente, en Oriente Medio. En los casi cuarenta años que lleva en la moda no ha parado, ni tiene intención de hacerlo en el corto plazo. “Hay Puchi para rato”, asegura.

Tu marca está en nuestro país desde hace dos años y medio y tiene aquí dos tiendas, ¿qué balance haces de tu aventura chilena? Estamos muy contentos, cada vez tenemos una clientela más estable y fija. En hombre también estamos haciendo un mercado fuerte. Ahora ellos compran solos y se atreven más con el color y los accesorios. Hemos tenido una aceptación increíble.

Chile fue el segundo país donde se instalaron en Latinoamérica después de México y el primero en Sudamérica. Posteriormente  abrieron tiendas en más países. ¿Por qué eligieron el nuestro como punta de lanza? Sí, yo creo que el espíritu del chileno es parecido al de los españoles, somos cercanos. La mujer es curiosa; trabaja, igual que tú y que yo, y tiene unas necesidades que hemos cubierto. Hicimos primero una inspección de producto y vimos que no había acá lo que ofrecemos.

¿Cómo afrontan la competencia de las marcas low cost? Algunas, como H&M, llegaron a Chile al mismo tiempo que ustedes. Creo que, cada vez más, la clienta de un nivel medio alto sabe diferenciar la relación calidad-precio. Además, opino que no está reñida una cosa con la otra. Perfectamente puedes ir con un traje de Purificación García y con una camiseta de Zara o H&M. Lo importante es ser una misma. A mí no me gusta que una mujer vaya de Purificación García de arriba a abajo. Lo bonito es, justamente, esa mezcla, para no ir todas iguales. Y, por ejemplo, en accesorios la relación calidad- precio se nota. Los materiales son diferentes y eso cualquier mujer lo puede ver.

Precisamente, los accesorios son uno de sus fuertes… Sí, tenemos gran variedad de modelos. Están agrupados como en clanes: aquella (señala una cartera) se llama Ábrete Sésamo; cada colección tiene un nombre. Los accesorios se venden muy bien, son prácticos y están muy bien estudiados.

 ¿Cómo definirías tu moda, el sello de Purificación García? Creo que es una colección multifacética, con un punto minimalista y mucho sentido del humor. Siempre digo que no hay día ni noche, ni verano ni invierno. Son colecciones de 24 horas, se puede llevar en cualquier momento del día.

¿Y para qué tipo de mujer está pensada? A mí no me gusta ese tipo de mujer a la que el mercado define como estupenda, maravillosa, divina. No creo en eso, sino en una mujer que tiene sus debilidades, como tú y como yo, que un día está contenta y otro triste. Visto, sobre todo, a ese tipo de mujer. Le hago un armario fácil, que no sea ‘psicológicamente estresante, en el que todo combine con todo.

¿Cómo ves a la chilena en moda? La veo un punto clásica pero con  ganas de renovarse y mucha curiosidad. Así como a nivel arte se están introduciendo grandes cosas en este país, a nivel moda también. Veo más clásico al hombre, la mujer es más lanzada.

Alianza industrial

400De niña vivió en Uruguay, país al que emigraron sus papás desde Galicia. También residió en Canadá, donde estudió un máster en textil. A su regreso a España, en los setenta, empezó vendiendo en la playa, en Palma de Mallorca, carteras, sombreros y pareos que teñía a mano. Con los años llegaría a desfilar en Tokio, Milán y Nueva York. En 1998 se unió al grupo textil gallego Lonia STL, propiedad de los Domínguez (hermanos del diseñador español Adolfo Domínguez), bajo cuyo alero está también CH Carolina Herrera. La empresa distribuye y comercializa las colecciones de ambas firmas.

Fuiste pionera en España en unir diseño e industria. ¿Cómo ha sido la experiencia? Fue duro al principio pero creo que ahora todo se va acoplando, poniendo en su sitio. Es importante que se sepa la función que tiene cada parte, tener una comunión, y si todo se trabaja para la misma dirección y hay un proyecto en común, es un éxito. Me costó tomar la decisión como diseñadora. A los diseñadores se les sube el ego enseguida y esto no puede ocurrir cuando trabajas en una multinacional. Cada departamento tiene su importancia y hay que respetarlo, y eso es lo difícil. Me ha llevado tiempo pero lo he entendido.

¿Es difícil entonces para un diseñador caminar solo, sin empuje industrial? Sí, yo creo que no llegas, tienes que tener un partner industrial… Ellos comercializan y distribuyen mis colecciones y, si hay un cierto respeto, todo funciona de maravilla. El empresario tiene sus necesidades y exigencias, que el diseñador tiene que respetar. Si no, no funciona.

¿Cómo se crea una colección? ¿Qué proceso se sigue en Purificación García? Se puede hacer de varias formas. Hay quien empieza por el dibujo, proyectan la mujer que quieren y trabajan sobre eso. En mi caso, como tengo muy definida mi tipo de clienta, comienzo por el tejido, creo que es lo más importante. Vamos a ferias en París y Alemania y hacemos una gran selección de tejidos. Son ellos, los tejidos y también el color, los que me definen a mí el movimiento: una gasa, por ejemplo, puede ser un vestido con muchísima caída, y una organza o un lino serán prendas más estáticas, todo con un concepto muy minimalista y actual.

Háblanos de la colección que viniste a presentar a Chile. Ribbons es una colección cápsula que hemos hecho con el joven pintor Nico Munuera, uno de los más destacados de su generación. Conocía su obra. Es un artista que tiene un dominio del color estupendo y admiro su trazo fluido. Nos hizo 16 obras cápsula en papel cuché. Ese fue el punto de partida y se convirtieron en tres colecciones: hombre, mujer y accesorios. Las prendas de hombre y mujer, realizadas en algodón, parten de la misma obra: una pieza con base en blanco inundada por una pincelada en verde y azul. En Chile estará disponible en primavera-verano.

Purificación García también une arte, moda y compromiso social. Acabamos de hacer un proyecto solidario con la ONG Manos Unidas en España para llevar la luz a Dallipur, una zona de la India. Hemos creado, en colaboración con la artista Alicia Framis, una cartera cuyas ventas se destinan a fines solidarios.

Una de tus hijas sigue tus pasos en la moda… Tengo tres hijos y Soledad, la segunda, que tiene 30 años y es muy bohemia; también está en moda pero trabaja sola, no quiere hacerlo conmigo porque dice que soy muy exigente y no la dejo vivir en paz (se ríe). Ha creado la firma Sayán y crea colecciones de novia y de ropa de fiesta.

¿Podría ser tu sucesora? No me lo he planteado. Es un trabajo muy sacrificado y me gustaría que tomara otros cauces. Yo he trabajado toda mi vida en esto, dejando de lado ciertos valores y cosas, y no me gustaría que a mis hijos les pasara lo mismo. Además, yo sigo: hay Puchi para rato.

¿Te imaginas trabajando en algo distinto? La verdad es que no, no sé hacer otra cosa. Me encantan las flores y me gustaría tener una florería. Me gustaría hacer muchas cosas pero no tengo tiempo. También me apasiona la fotografía, aunque soy pésima.