Gastronomía

Danés

Pasando sucesivamente en micro por la calle Vitacura al llegar a Américo Vespucio vi cómo aparecía un nuevo stripcenter y cómo uno de los locales iba tomando pinta de restaurante. Tuvo el nombre Danés mucho antes de abrir, y me llamó la atención, así que cuando estuvo abierto y vi que era sanguchería, invité a […]

  • Pilar Hurtado

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400Pasando sucesivamente en micro por la calle Vitacura al llegar a Américo Vespucio vi cómo aparecía un nuevo stripcenter y cómo uno de los locales iba tomando pinta de restaurante. Tuvo el nombre Danés mucho antes de abrir, y me llamó la atención, así que cuando estuvo abierto y vi que era sanguchería, invité a una amiga a probar. El lugar es muy lindo, tiene una barra en el primer piso y un comedor en el segundo, ambientado con tablas rústicas, baldosas estilo Córdova, mesas y sillas de madera oscura y tapiz rojo. Hay, mundial mediante, un gran televisor para ver los partidos y una mesa larga al centro. Tienen carta de vinos y cervezas, y vino del día por copas, cosa que se agradece. La carta ofrece ensaladas, picoteos varios y emparedados. Partimos con un exquisito crudo Danés, que venía aliñado desde la cocina con mostaza y sal, el limón aparte y tostaditas. ¡Nos gustó mucho! Los sánguches pedidos fueron un chacarero con mechada y un lomito Danés, servido con queso, cebolla, tomate, mayonesa y algo de cilantro. El pan venía calentito y perfecto para no desarmarse con el contenido; la presentación se veía apetitosa. A mi amiga no le gustó el chacarero: encontró la carne seca y los porotos verdes aguachentos y sin gusto; al probarlo le di la razón y eso nos hizo pensar que los sánguches también debieran ser estacionales: nunca será lo mismo con porotos verdes y tomate de la temporada. Mi Danés estaba rico, traía harto lomito de chancho, abundante queso, mayo, cebolla morada picada y tomate, que tampoco estaba tan rico como el de verano. Pero la suma de las partes funcionaba bien. A pesar de la atención algo lenta, pedimos un par de postres que nos alegraron la tarde: un buen flan de leche condensada y ¡leche nevada! Esta última venía en una copa grande y, aunque no traía la clásica clara de huevo batida y cocida en leche sino merengue, estaba bueno. Con un poco más de celeridad en la atención y ajustando algunas cosas en los sándwiches, Danés debiera convertirse pronto en un lugar para repetirse el plato. Consumo: todo lo descrito + 1 jugo, 1 copa de vino y 2 cafés: $28.400.

Danés
Av. Vitacura 4607, local 2
2954 3140.
Nota 5,8/7