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Las hadas madrinas de la moda

Cada una de estas mujeres han sido un aporte silente (y milagroso) en el devenir de algunos creativos fashion. Ellas fueron el empuje, la inspiración y, en algunos casos, el capital que ellos necesitaron para triunfar en la competitiva industria de la moda

  • Janet Barra

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Diana Vreeland


1_3x4En su rol de editora de moda de Harper’s Bazaar y directora de Vogue en Estados Unidos fue una de las mujeres más influyentes de la industria durante todo el siglo XX. Con sus columnas y editoriales lanzó al éxito a una generación completa de modistos como Diane von Furstenberg, Calvin Klein y Óscar de la Renta. Este último es uno de sus aprendices más agradecidos. “Ella me dijo: ‘Jovencito, dime ¿qué te gustaría hacer?’. Miró mis bocetos y de alguna forma eso decidió mi rumbo”, afirma el modisto dominicano en el documental Diana Vreeland: La Mirada Educada (2011). Claro que lo ayudó a decidir, pues cuando De la Renta se mudó a Nueva York fue ella quien lo empujó a desistir de un puesto en Christian Dior. “Ella me aconsejó: ‘Deberías optar por Elizabeth Arden’. ‘Pero allí haré lo mismo que hice en París’, le respondí. Entonces ella contestó: ‘Sí, pero si tomas el trabajo en Dior, te será complicado hacerte un nombre porque trabajarás para una gran marca. En Elizabeth Arden serás capaz de sobresalir por ti solo’”, contó a Style.com en 2013.

Diane von Furstenberg


3_3x4Como presidenta de la CFDA, Council of Fashion Designers of America, es la encargada de guiar a los jóvenes talentos que deseen emprender un negocio bajo el alero de esta asociación. Una ayuda que se materializa cada año con la entrega del Fashion Fund Award, un subsidio de 300 dólares y una maestría junto a una marca establecida. En 2008 Alexander Wang ganó este patrocinio y Von Furstenberg se convirtió oficialmente en su mentora, aun cuando en 2006 este joven desechó una propuesta de la diseñadora. Ese año lo llamó para preguntarle si él fabricaría unos tejidos para su marca… “Y me rechazaste”, dijo la modista en una entrevista que le realizó a Wang para Interview Magazine en 2010. Tiempo después se reencontraron cuando Von Furstenberg visitó el showroom del diseñador. “Fue tan impresionante ver cuán maduro estabas. Tan laborioso, tan inteligente… Y luego de que ganaste el premio me convertí en tu mentora. Ha sido un absoluto placer verte crecer”, comentó la empresaria. En esta misma conversación Wang le confidenció: “Tú has sido parte de mi crecimiento. Los almuerzos improvisados o las reuniones casuales que hemos tenido han significado mucho para mí como persona y modisto”.

Anna Piaggi


2_3x4“Una de las razones de por qué estoy aquí fue la Signora Piaggi. Ella fue una luz en mi vida, una gran amiga”, comentó el diseñador de zapatos Manolo Blahnik en el funeral de la periodista de moda italiana Anna Piaggi, quien falleció a los 81 años, en agosto de 2012. Su cabello en tonos azules, estrambóticos atuendos y colorido maquillaje son parte de su inolvidable estampa, pero ciertamente su legado quedó entre las páginas de la revista que fundó llamada Vanity y en Vogue Italia, donde también escribió, y, claro, en las carreras de Manolo Blahnik y del sombrerero Stephen Jones. “Desde que nos conocimos en una sesión con zapatos de Manolo y mis sombreros para su publicación Vanity, ella fue mi mentora y mi inspiración”, recordó Jones en Women’s Wear Daily. Ella lo llamaba a menudo para que le confeccionara sombreros, en algunas ocasiones de un día para otro. A lo largo de los años llegó a fabricarle un ejemplar cada seis semanas. “Una vez me dijo que iba a Nueva Zelanda, que partía al día subsiguiente y quería un modelo para el viaje. Diseñar para ella era crear un marco para su rostro. Mis sombreros la alegraban”, afirmó Jones en un artículo del diario inglés The Guardian. Con Blahnik la cercanía fue tal que en 1974 creó un calzado en su honor que llamó The Piaggi. Ese mismo año el fabricante logró su primera portada para la Vogue británica. En febrero de 2013 lanzó una colección tributo a su amiga durante la Semana de la Moda de Londres.

Lulu Kennedy


5_3x4No por nada es conocida como una ‘hada madrina’, pues Lulu Kennedy -nacida en Newcastle en el seno de una familia inglesa- es la fundadora de Fashion East, organización que promueve la llegada de diseñadores emergentes a la Semana de la Moda de Londres desde 2010. Gracias este proyecto ha ayudado a más de 35 creativos, entre ellos modistos como Meadham Kirchhoff, Holly Fulton, J. W. Anderson y Jonathan Saunders. Sobre su experiencia con este último comentó en revista Stylist: “Cuando el entonces desconocido Jonathan Saunders dejó su trabajo en mi oficina supe que él tenía que hacer un show”. Se reconoce como una ‘mamá adoptiva’ de estos jóvenes, a quienes financia, acompaña y aconseja por una o dos temporadas, para luego dejarlos ir. Claro que cuando ellos presentan su pasarela, Kennedy está superpendiente de todo. “Me debería sentar en la front-row pero prefiero estar atrás viendo la reacción de la gente. Ser capaz de ‘leer’ la temperatura de un show es vital”, afirmó en la misma publicación.

Michele Lamy


4_3x4A lo largo de sus nueve años de carrera, desde que egresó de la escuela Central Saint Martins en 2003, Gareth Pugh ha sido bautizado como el “príncipe maldito de la moda británica”. Su estética oscura, bizarra y provocadora fue la que encandiló a la consultora y empresaria de modas Michele Lamy, esposa del diseñador Rick Owens. “Nos contactó cuando empezó a trabajar en Revillon (compañía peletera enfocada al lujo). Escuché su pequeña voz al teléfono y Rick dijo: ‘Probablemente sea un pequeño niño gordo inglés’”, confidenció Lamy a Style.com. Desde entonces que esta argeliana tomó a Pugh en sus brazos e impulsó su carrera como diseñador con un apoyo económico que lo llevó a armar sus primeros fashion shows el año 2006. “Ella es mi hada madrina”, reconoció el británico en el Women’s Wear Daily en octubre de 2008.