Belleza

La revolución de los aceites faciales

El mundo de la cosmética no deja de evolucionar y sorprender. Entre sus últimos lanzamientos: los productos faciales oleosos, una nueva generación de aceites destinada a cuidar y tratar la piel del rostro. Más ligeros que sus antecesores, prometen nutrir e hidratar el cutis sin brillos y con un acabado seco.

  • Ana Muguerza

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¿Quién no ha oído hablar de los beneficios del aceite de oliva, el de almendras o la rosa mosqueta para cuidar la piel? Su aplicación se conoce desde tiempo inmemorial y sus bondades se han transmitido de generación en generación. Sin embargo, hasta hace poco los productos oleosos no tenían muy buena reputación para su uso en la cara y se destinaban sobre todo al área corporal: durante y después de la ducha para humectar y suavizar, con propiedades relajantes y terapéuticas en masajes, para tratar las zonas más resecas. Más recientemente se probaron también sus ventajas en el cuidado del cabello: aportan brillo, hidratan, doman el pelo crespo y lo protegen de agresiones como el sol, el cloro o la plancha. El último descubrimiento en este campo: el aceite de argán, llamado también el ‘oro líquido’ de Marruecos, el preferido de las celebridades.

El rostro quedaba prácticamente fuera del radio de acción de los productos oleosos, pero las firmas cosméticas parecen haberse preguntado: ¿Si tan bien funcionan en el cuerpo y el cabello, por qué no apostar por ellos para la cara? El resultado: una nueva y extensa hornada de cremas, sueros y limpiadores faciales que ha visto la luz recientemente, la última novedad en el cuidado de la piel del rostro.

Tradicionalmente, los aceites faciales eran considerados sinónimo de brillos, grasa y granos. De consistencia espesa, no eran fáciles de absorber por la piel. Sus nuevas formulaciones especiales y perfeccionadas, y el uso de innovadores ingredientes en algunos casos, los han convertido en productos menos grasos (algunos se autodenominan aceites ‘secos’) más ligeros y, por tanto, con mayor permeabilidad.

¿Cómo se obtienen y cuáles son sus propiedades?

Según explica la doctora Natacha Quezada, dermatóloga de la Universidad Católica, los aceites faciales están compuestos por “aceites esenciales derivados de las plantas, que al aplicar en la piel evitan la pérdida de agua cutánea, manteniendo la humectación adecuada”. Además, “tendrían un efecto positivo en la reparación de los tejidos”. Algunos proceden de microalgas marinas, otros se extraen de la camelia, la caléndula, el romero o los cítricos. Incluyen vitaminas y otros ingredientes naturales como miel o jalea real. Pueden formularse a partir de un único aceite o de varios para lograr resultados combinados. Para su obtención se suele utilizar la técnica de micropulverización de fragmentos de aceites a alta presión para que el producto penetre sin producir efecto graso. Dependiendo de su composición, las propiedades varían. Entre otros beneficios, prometen una piel más firme, elástica y luminosa. Algunos se atribuyen además propiedades antienvejecimiento, antioxidantes y reparadoras. Aseguran curar hasta cicatrices.

Pamela Muñoz, cosmetóloga de Weleda, remarca que “la piel es un órgano muy inteligente y solo absorbe lo que necesita y lo que es afín”, y destaca que los aceites vegetales nutren y regeneran la dermis, lo que no ocurre con los de procedencia animal o los aceites minerales (derivados del petróleo), que hay que evitar.

Las pieles que pueden usarlos

Los óleos faciales están recomendados para las pieles secas o alípicas, es decir, las que carecen de aceite o tienen lo que se denomina la fase oleosa disminuida, según explica la cosmetóloga María Cecilia Richter, presidenta de la Asociación Gremial Unión Nacional de Esteticistas de Chile. “Las pieles grasas producen suficiente oleosidad y por tanto no requieren estos tratamientos”, dice. Es una idea que comparte la dermatóloga de la Universidad Católica Natacha Quezada, quien descarta su uso en el caso de seborrea en el rostro.

Algunos de los nuevos tratamientos se declaran efectivos incluso en pieles grasas. Es el caso de Huile Lotus de Clarins, con aceites de plantas ciento por ciento puros, o de Blue Therapy Serum in Oil, el último lanzamiento de Biotherm, un serum oleoso antiedad. “Se extrae de la microalga de Ulkenia, la más parecida a los lípidos de la piel, por lo que restaura la membrana celular y no aporta más aceite al cutis. Puede ser aplicado incluso en pieles grasas ya que estas pierden diariamente un porcentaje importante de agua y aceite, lo que provoca arrugas profundas y envejecimiento”, asegura Ana María Muñoz, formadora de los laboratorios Biotherm.

Natacha Quezada señala que “todas las cremas, aceites sueros y emulsiones tienen una porción grasa. La mezcla apropiada es la que le da la textura y, si tiene un predominio de agua, sirve para pieles grasas”.

¿Cómo se aplican?

Por lo general, los aceites se presentan en envases de 30 ml, con alta concentración, por lo que apenas unas gotas son suficientes para cubrir rostro, cuello y escote, según afirma la cosmetóloga María Cecilia Richter. Recomienda usarlos sobre la piel limpia, antes de las cremas y, preferiblemente, por la noche. Son compatibles con hidratantes y antiarrugas, ya que estas cubren otras necesidades de la piel, explica Richter.

Se aplican poniendo unas tres gotitas sobre las yemas de los dedos y se extiende sobre el rostro con movimientos sutiles, del centro de la cara hacia el exterior con una suave trayectoria hacia arriba, siguiendo los rasgos faciales. Pueden usarse en el contorno de los ojos. En la zona del mentón el producto se pone desde la punta de la barbilla hacia el cuello con movimientos descendentes y, en la frente, desde el centro de las cejas hacia los extremos, en dirección ascendente. Algunos de estos aceites son multiuso y se pueden aplicar tanto en la cara como en el cuerpo.

productos

1. Huile de Soin Visage Abeille Royale, Guerlain. Elaborada con jalea real y miel de abeja, estimula la firmeza de la piel, $59.390. 2. Midnight Recovery Concentrate, Kiehl’s. Regenerador celular de noche elaborado con aceite de lavanda y de rosa mosqueta, entre otros, $38.100. 3. Absolue Sublime Oleo-Serum de Lancôme. Suero con aceite de camelia y de cítrico, $154.990 4. Extra Face Oil, Bobbi Brown. Alivia y da una apariencia jovial a la piel seca y escamosa. Contiene vitamina E, $46.300. 5. Blue Therapy Serum-in- Oil de Biotherm. Primer serum en aceite de origen marino. Con propiedades antienvejecimiento, puede aplicarse incluso en pieles grasas, $59.990. 6. Huile Lotus, Clarins. 100% extractos puros de plantas, recomendado para pieles mixtas o grasas, $24.990 7. L’Huile Souveraine, Dior Prestige. Compuesto de aceites 100% naturales para aportar elasticidad a las pieles más secas, $235.000 8. Bio-Oil. Para prevenir y mejorar la apariencia de cicatrices, estrías y manchas. Sirve para el cuerpo y el rostro, $5.990 9. Aceite Facial Armonizante de Almendra, Weleda. Está especialmente desarrollado para pieles sensibles y alivia irritaciones. Recomendado también para desmaquillar los ojos, $10.500.